Un balazo le destrozó el cráneo
Agoniza un menor herido en el barrio Centenario
En medio de un piquete organizado por vecinos de la zona suroeste de nuestra ciudad apareció malherido un adolescente de 17 años. El incidente que lo involucró no guardaría relación con las protestas de los inundados.

Un joven vecino del barrio Centenario apareció con el cráneo destrozado por un balazo en medio de la confusión y el caos generado por la acción de los piqueteros que emplazaron barricadas sobre el Puente Carretero ayer a la tarde.

Las fuentes consultadas dijeron que Leandro Romero, un adolescente de 17 años de edad, con domicilio en Raúl Tacca al 3200, fue hallado gravemente herido en cercanías del rulo de Cilsa por un familiar suyo, Luis Sorat.>

Al parecer fue Sorat, junto a otros jóvenes del lugar quien en un descampado cargó con Romero y con él salió al Puente Carretero a la altura de los pianitos, precisamente donde un piquete obstaculizaba el tránsito vehicular entre nuestra ciudad y la vecina Santo Tomé.>

Presuntamente en medio de la desesperación de los suyos, la unidad sanitaria que acudió en auxilio de Romero tropezó con el piquete y fue necesaria la mediación policial para poder acelerar el traslado del herido hasta el hospital público.>

Leandro Romero habría salido de su casa "para hacer un mandado", dijo su padre, pero momentos más tarde alguien avisaría a su familia que el chico había caído herido por un disparo de bala en la cabeza.>

Quién y por qué abrió fuego contra Romero es algo que la policía trata de establecer fehaciente, porque en torno del suceso que lo tuvo por protagonista, todavía esta mañana, existían más dudas que certezas.>

De todos modos parece claro que el balazo que dio en la cabeza de Romero no guarda relación alguna con las confrontaciones que a menudo protagonizan quienes cortan las rutas y quienes pretenden superar las barreras.>

En realidad todo parece indicar que el caso de Romero bien puede hallar explicación en la violencia callejera que a diario y en épocas normales aflige a los vecinos de esta ciudad.>

Con una herida de bala en el parietal derecho el chico Romero permanecía internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital José María Cullen esta mañana, pero al cierre de la presente edición el estado del herido era desesperante y los médicos que lo asisten daban pocas esperanzas al padre del muchacho que trabaja en el área de vigilancia del mismo nosocomio.>

José Luis Pagés