José Luis Pagés
Tres personas, dos hombres y una mujer, están bajo arresto y a disposición del juez de Instrucción José Manuel García Porta, en el marco de la investigación que se inició ayer apenas se tuvo noticia de la muerte del vecino del barrio Sur, Jorge Vazquez, un hombre que tenía 74 años de edad y se domiciliaba en calle Freyre al 1000.
Los arrestados son un hombre de unos cuarenta años que frecuentaba la casa de Vazquez y los restantes un matrimonio que vive en una casa de la vecindad. No obstante, cuando estas personas todavía permanecen privadas de la libertad, están quienes sospechan que la muerte de Vazquez pudo obedecer a causas naturales.>
El cadáver de Vazquez, como señalamos en nuestra edición de ayer, no presentaba signos de violencia y nada de valor faltaba en su casa, pero el cuerpo, semidesnudo, yacía en el living, en medio de un charco de sangre.>
De tal modo será el resultado de la autopsia ordenada por el juez García Porta el que diga si Vazquez resultó víctima fatal de una agresión física o si acaso la sangre manó de su boca a causa de ataque súbito o por cualquier otro problema de salud.>
De todos modos, entre los numerosos inundados que buscaron refugio en esa cuadra estarían las personas que podrían señalar a la persona que ingresó al inmueble sólo unas horas antes que se hallara el cadáver de Vazquez.>
Precisamente algunos de esos testimonios explicarían por qué tres personas permanecen preventivamente demoradas y el caso todavía es materia de investigación para los agentes de la Sección Homicidios.>
Con el paso de las horas y con el aporte de algunas personas allegadas al menor Leandro Romero, un chico de 17 años vecino del Centenario que el último lunes apareció herido de bala en la cabeza junto a un piquete que interrumpía el paso de vehículo sobre el puente carretero, se diluye la hipótesis de homicidio y por el contrario cobra fuerza la idea de que el propio muchacho pudo haber atentado contra su vida.
No obstante, nadie se atreve a asegurar que esto ocurrió en realidad porque el arma de la cual partió el disparo que le destrozó el cráneo no apareció todavía y además, porque tampoco aparece quien diga haber sido testigo presencial de lo ocurrido. La presunción de estar ante un caso de suicidio en el marco de la inundación inclemente surgiría de las características personales y comportamientos del chico, que llegaron a oídos de los investigadores policiales.>
Por tercera vez en menos de 48 horas la muerte volvió a ser noticia en el sector suroeste de la planta urbana, paradójicamente el más castigado por la emergencia hídrica que aflige a todos los vecinos de esta ciudad.
Primero un chico murió ayer a la madrugada con la cabeza destrozada por un balazo, luego, ayer al mediodía apreció muerto, en medio de un charco de sangre, un vecino del barrio Sur y anoche, la policía ingresó al barrio San Lorenzo para retirar de una casa de material, aunque en extremo precaria, el cadáver de un tercer hombre.
En este caso los médicos que en la vivienda de calle Entre Ríos al 4200 examinaron el cadáver de su morador, Jorge Carnevale (51), aseguraron en su informe que no presentaba signos de violencia y los policías que examinaron la escena aseguraron que allí no faltaba nada.
Carnevale, murió, aparentemente por causas naturales, pero la autopsia dirá si el agua de lluvia que ingresó a su casa no explica el deceso que se habría producido unas 48 horas atrás.