SOCIEDAD / INUNDACIONES
Preservar la salud mental
Angustia.

"Lo superé una vez, dos no puedo". La "retraumatización" que se produce por el daño no saldado, el abatimiento, la sensación de vulnerabilidad. Profesionales de la salud mental brindan pautas sobre cómo afrontar esta etapa.

Los recuerdos naufragan. Y las mismas fotos de 2003 aparecen una y otra vez ante los ojos.. 

En muchos santafesinos la inundación de 2003 dejó una herida. Y así se ve en los rostros y se advierte en las palabras. Una herida que, para quienes la padecieron en forma directa, sigue abierta y que en los últimos días, a casi 4 años de aquella tragedia, empezó nuevamente a sangrar. La misma foto aparece una y otra vez ante los ojos: el barrio ganado por el agua, los muebles mojados, la noche sobre el techo, la precaria contención del centro de evacuados.

El agua volvió a llevar, a pudrir o a romper lo que se creía reparado y todo vuelve a empezar. Sólo que "no es la misma historia, es muchísimo peor", advierten Mercedes Martorell y María Angélica Marmet, directoras de la Primera Escuela de Psicología Social de Santa Fe Dr. Enrique Pichón Riviere. Y precisan: "es daño sobre un daño no saldado, es una retraumatización".>

Contexto y subjetividad

"Hay una consecuencia que podemos vislumbrar en la profundización del daño y la angustia. Una de las cosas que vemos es que la gente dice: lo superé una vez, dos no puedo. Y eso nos da una idea del abatimiento, de la profundidad de la angustia y en términos de cuáles son las estrategias con las que se va a trabajar", resume Marmet.

Antes de avanzar, Martorell instala un concepto fundamental: "el contexto se constituye en texto de nuestra subjetividad. Es decir que, lo que pasa afuera, de alguna manera nos pasa adentro y se transforma en conductas y emociones que pueden ser concientes o inconscientes. Un ejemplo rápido es la inseguridad: uno no va por la calle de la misma manera. Si alguien se nos acerca, nos preocupamos, aunque no nos haya pasado nada".>

Siguiendo esa línea, apunta que "el daño producido en la inundación genera un daño subjetivo que tiene que ver con un proyecto de vida. La primera sanación para superar la sensación de vulnerabilidad, de angustia, descreimiento y falta de fuerzas para sobreponerse y la soledad, es la justicia".>

Entonces, "no se puede pensar solamente qué hacer con las personas sin establecer una relación con las causas objetivas que producen ese daño. No se puede colaborar en acciones de salud mental si no se ordenan las causas que produjeron el daño".>

Una estrategia comunitaria

Desde el año 2003, advertimos que la estrategia de salud mental era necesariamente comunitaria. Sostuvimos un grupo terapéutico y un grupo en la plaza de Santa Rosa de Lima, con determinado encuadre y objetivos. Un equipo que tradujera en su interacción niveles de seguridades, de sostén y acompañamiento que a la gente le sirviera también como modelo. Pero ese dispositivo se armó desde la lectura de los datos objetivos de la realidad: "leímos los efectos, las consecuencias y los síntomas". El síntoma era, en ese momento, quedarse encerrado en su casa.

"Fue comunitario porque buscábamos a la gente y los mismos vecinos, cuando no veían a alguien lo iban a buscar. Y fue grupal porque la gente salvó a la gente, en un modelo en que uno recuperó al otro, lo sostuvo donde podía sostenerse para contar lo más angustiante que estaba operando en este momento", explican.>

En 2007 también sabemos que la estrategia deberá ser comunitaria, pero "vamos a tener que ver cuál es el síntoma. Porque lo que estamos detectando es la furia, el enojo. Hace cuatro años fue la gente que salvó a la gente y ahora es, casi, el sálvese quien pueda. Hay una ciudad más quebrada en términos de las relaciones solidarias".>

Se dice que las malas experiencias también dejan enseñanzas. "Con la inundación de 2003 la gente aprendió, nosotros aprendimos escuchando a los vecinos de los barrios. Aprendimos del sentido común que indicaba que, además, de completar el anillo de defensas y si no se hacían los desagües, por efecto palangana de la ciudad y con inclinación al oeste y al sur, se iba a inundar".>

La vuelta a casa

Marmet y Martorell aportan algunas líneas de acción "apresuradas", porque para que sean más concretas habrá que ver hacia dónde van los acontecimientos.

Aún así consideran que "el encuentro con el otro solidario es altamente eficaz" y más allá de la situación que pueden provocar nuevas lluvias -como las que estaban pronosticadas para los últimos días- es probable que muchos santafesinos hayan comenzado a volver a su casa. "Es importante que no vayan solos, creyendo que es el o la más fuerte de la familia. Tenemos como experiencia ataques cardíacos, hipertensión, accidentes cerebro vasculares".>

Entonces, es "indispensable" que la persona que regresa se reúna con los vecinos, con su familia, matrimonio o como sea la constitución del grupo que vive en esa casa. "Y si es con otros vecinos, mejor. Porque la tarea solidaria sostiene: la persona cuida y siente que la cuidan, que no está sola". Es una estrategia de preservación de la salud física y psíquica.>

Si ya volvió "es momento de recuperar lazos, porque junto con el otro, con el vecino de la cuadra, es con quien habrá que recomponer las necesidades del barro, la tierra, la basura". Es un buen momento para "armar asambleas barriales y analizar entre todos lo que les pasa, porque el problema de uno es el de los demás".>

La palabra de los chicos

Otro gran tema es el de los chicos que por su edad madurativa, por su desarrollo, porque son chicos y a veces no se les presta la suficiente atención en la emergencia -no porque uno sea mal padre o estén desatendidos-, les cuesta verbalizar lo que están sintiendo. Les cuesta decir el inmenso dolor de lo que sienten, la gran inestabilidad de pasar otra vez de su casa a un centro de evacuados, a pesar de que los padres les dijeron que no les iba a volver a ocurrir".

"No es ciencia mayor", aclara Martorell, pero sí de tener la posibilidad de que los padres u otra persona pueda sentarse a charlar con los chicos. Se trata de escucharlos, de darles papeles, de que puedan dibujar. "Si es posible, que alguien los lleve a una plaza. Parece absurdo plantear la recreación, pero es importante que puedan volver a jugar, que haya una pelota o una muñeca para que puedan recuperar los juegos. Y también es necesario generar condiciones para que hablen de lo que les está pasando".>

Es posible que en los chicos reaparezcan terrores nocturnos, el pis, el llanto, la hipersensibilidad en un momento en que los padres también están hipersensibles. "Es importante que se entienda esa necesidad de no separarse de sus papás, de estar muy pegados. Va a ser más saludable para los padres que se sienten y tomen un respiro o que dos madres se dediquen a esto mientras otras hacen la comida", explican.>

"No se trata de repartir sino de articular necesidades y esa práctica va a posibilitar un pronto alivio para los mayores y para los chicos, que van a adquirir un modelo solidario de resolver conflictos, en oposición al sálvese quien pueda".>

Otro rol

Los hombres

Así como en 2003, se atendía con mayor preocupación a los adultos mayores que decían que "no les alcanzaría su tiempo de vida para volver a poner de pie su casa y hacer lo que tenían que hacer", en 2007 el tema son los hombres.

"Como tenemos una cultura machista hubo poca consulta de hombres en 2003; los que consultaron fueron los que estaban menos mal de los que estaban mal, considerando que aquél que pide ayuda está, al menos, buscando", expuso Mercedes Martorell.>

Otra vez

�Cómo salir?

Pero también en ellos se vio un progresivo deterioro, "un inmenso dolor al admitir que habían aguantado una vez pero ahora no sabían cómo salir. Hay una cuestión subjetiva de culpabilizarse, de sentir que no pudieron salvar a su familia y ahora, que estaban peleando por reordenar su vida cotidiana, vuelve a pasar lo mismo".

Organización

Para la atención

Desde la Comisión de Salud Mental del Comité de Solidaridad y Justicia, se están organizando dispositivos especiales para abordar ese tema. "Pero es indispensable que esto, que vamos a poder hacer en forma reducida, se multiplique y mejore".

textos de Nancy Balza.