¿Cuáles son las causas que determinan la emigración?, ¿Qué factores influyen a la hora de elegir un país en busca de mejores perspectivas? ¿Los inmigrantes responden a una misma necesidad? ¿Buscan los mismos objetivos? Distintas investigaciones buscan respuesta a estos interrogantes, en un momento histórico en el que los movimientos poblacionales aumentan, y países como España -que en la década de los 90 tenía un índice de inmigración negativo- reciben hoy un significativo aumento de inmigración laboral y residencial.
La emigración es una realidad que forma parte de la historia de la humanidad. El instinto de supervivencia es el detonante que hace que un hombre abandone su tierra y se aventure a vivir otras realidades. Desde siempre, el ser humano ha buscado seguridad y prosperidad.>
Hoy, España y Estados Unidos encabezan el listado de los países en los que aspiran radicarse los latinoamericanos, quienes -por diversos motivos- no vislumbran un futuro prometedor en sus países de origen.>
Y es lógico que tras la dura decisión de abandonar la tierra natal, el ser humano opte por mudarse a un territorio más próspero que el que dejó, que le compense el precio emocional que pagó al dejar su tierra. Por tanto, las cifras no sorprenden.>
Las causas más frecuentes de los movimientos poblacionales son los desastres naturales, las epidemias, los cambios climáticos, las guerras, la escasez y las crisis sociales.
Además de la incidencia de factores como el económico, político o social, la decisión de partir y de comenzar una nueva vida en otro país también puede estar determinada por los lazos familiares o emocionales. Es muy común la llamada reagrupación familiar, que se da cuando un familiar se une al resto del núcleo que emigró tiempo atrás, o también se presenta el caso de aquellos que siguen los pasos de otros compatriotas que -con su ejemplo- han allanado el camino a una vida mejor.>
Según un estudio de la empresa Peoplematters, se pueden distinguir cuatro categorías de personas migrantes: los trabajadores migrantes temporales, los migrantes de alta calificación, los migrantes irregulares y migrantes por motivos de reunificación familiar.>
Los trabajadores migrantes temporales se distinguen por migrar de un país a otro, teniendo claro que el cambio de residencia es temporal y el tiempo de permanencia en el país de acogida está determinado por su capacidad de producción y ahorro.
Buscan acumular la mayor cantidad de dinero posible en el menor tiempo posible, con el fin de regresar a su tierra con un capital que les permita mejorar notablemente su calidad de vida. Se caracterizan por trabajar sin descanso para regresar cuanto antes a su tierra.>
Por su parte, los migrantes de alta calificación son aquellos trabajadores que debido a su trayectoria profesional y sus méritos personales son seleccionados por empresas multinacionales en sus países de origen y son trasladados a otros destinos donde obtienen los cargos y salarios que recompensan el vivir, apartados de sus familias y su tierra. Asimismo, se benefician de las políticas de inmigración selectivas de algunos países desarrollados.>
Los migrantes irregulares llegan a los países desarrollados sin las autorizaciones necesarias y utilizando estrategias para burlar la ley de inmigración de dichos territorios.>
La gran mayoría de los migrantes del mundo se encuentra en esta categoría, y muchos de ellos llegan con intenciones claras de quedarse. Tras pasar por muchas dificultades y lograr encontrar un lugar en una sociedad ajena a la suya, los inmigrantes tienden a querer integrarse rápidamente en el nuevo entorno, llegando a mimetizarse incluso con los habitantes del país de acogida.>
Finalmente, están aquellos que migran buscando una reunificación familiar y que acuden al llamado de sus allegados, los cuales previamente han regularizado su situación legal y se han instalado en el país de acogida. Estos les proporcionan la posibilidad de obtener un permiso de residencia y trabajo y les brindan todas las herramientas para integrarse rápidamente en la vida laboral y social del país de adopción.>
España es uno de los países que mayor número de inmigrantes ha visto llegar en la última década y donde se pueden identificar nítidamente las cuatro categorías de migrantes. Ese país se ha convertido en el destino predilecto de los latinoamericanos, europeos el este y africanos, principalmente.
El latinoamericano se identifica con su lenguaje y se siente atado a España por fuertes lazos históricos; el africano llega a las costas españolas por las facilidades de acceso que le brinda su posición geográfica; y los europeos del este acuden atraídos por la demanda laboral que existe en el sector agrícola, en el de la construcción, la hotelería y el servicio doméstico.>
España es un país con bajos índices de natalidad y que al mismo tiempo ve incrementar las esperanzas de vida de sus ciudadanos. Condiciones ambas muy favorables para beneficiarse de la inmigración.>
De momento, España ha sabido integrar la inmigración masiva que ha penetrado sus fronteras y está reaccionando rápida y eficazmente en pro de la integración y la participación de sus nuevos residentes, a sabiendas de que allí radica la estabilidad y el crecimiento del país.>
Desde Peoplematters explican que "ahora hay que enfrentar los desafíos del mercado laboral, impulsando la creación de nuevas empresas, que generan nuevos empleos. El mercado laboral es hoy mucho más grande y sólido".>
"En España se han creado un 56,7 por ciento de empleos netos en los últimos 20 años. Teniendo en cuenta las cifras de creación de empleo y los trabajadores disponibles en el mercado, en función de la población total española, dicho mercado llegará a una situación de pleno empleo en los próximos años. Los inmigrantes representaran alrededor del 20 por ciento de la población activa en España".>
El crecimiento de la población de inmigrantes en España no sólo conlleva para ese país consecuencias económicas -al parecer positivas- debido a que los nuevos residentes ocupan puestos de trabajo no deseados por los españoles, cotizan en la seguridad social, etc.; sino que también repercute en las costumbres y la población española.
Llegan a la península nuevas razas, nuevas lenguas, nuevas religiones, una amplia gama de culturas reunidas bajo un mismo territorio. Una realidad que a principios de los años 90 era impensable.>
La realidad española será muy distinta en 2015 de lo que era en el año 2000. En dos décadas, España ha pasado de tener un saldo negativo en migraciones a tener un saldo positivo y muy superior a la media europea.>
El cambio de la situación demográfica genera consecuencias públicas y sociales; empresariales, transformación del mercado de trabajo y de productos y servicios; y personales y de comportamiento que crean un nuevo abanico de oportunidades.>
Desde hace ya casi cuatro décadas, nuestro país observa la salida persistente de argentinos que emigran mayoritariamente a los Estados Unidos, Canadá y Australia.
Dentro del mapa europeo, los argentinos buscan como destinos posibles para una nueva vida, fundamentalmente a Italia y España.>
Los inmigrantes argentinos parten hacia otras tierras con expectativas diferentes de las de otros latinoamericanos.
Generalmente, los connacionales que se van pertenecen a la clase media y emigran con la idea de desarrollar el capital económico y educativo con que cuentan.>
Los cálculos indican que no menos de 150.000 argentinos eligieron España como su lugar de residencia en los últimos cinco años.
Si se tienen en cuenta las anteriores migraciones y a quienes ingresaron ya con pasaporte español o italiano, los números se duplican a 300.000 personas.>
textos de Verónica Durán Castello.