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"Cuando lean estas líneas comprobarán que sigo con mi propósito de recordarlos", comenzó su relato Sonia Blanche, una fiel lectora de De Raíces y Abuelos haciendo referencia a su interés por homenajear a sus ancestros.
Es como una necesidad -continuó- muy fuerte de rememorarlos, tal vez como sintiendo una deuda para aquellos, mis ancestros, que tanto nos legaron, en ejemplos de trabajo, conducta y valores.>
Con mis pretensiones de escritora, un sueño muy acariciado, les cuento la historia de mi abuelo materno: Sixto Clemente Rodrigo. Yo no lo conocí, pero a mi abuela Esther sí, su esposa, que me lo hizo querer, respetar y admirar. En confidencias con ella, motivó que me enterara de cómo era él: afectuoso, sensible, buen esposo y gran padre.>
Recogiendo datos que me acercó mi primo: Carlos Rodrigo, médico cardiólogo, residente en Santa Fe, supe que era hijo de Francisco Rodrigo, quien vino de Valencia, España, y se radicó en Montevideo, antes de instalarse definitivamente en Argentina. Luego se dedicó a la docencia en varias localidades de nuestra provincia. Se casó con Rosa Acuña, con quien tuvo cuatro hijos: Elisa, que falleció joven y soltera; Sixto Clemente, mi abuelo, quien nació en Venado Tuerto el 5 de febrero de 1895; José (Paco), que se radicó en Santa Fe, donde se casó dejando numerosa descendencia. Luego nació Vicenta, quien se casó con Prudencio Vouilloz (don Pupón), hermano de mi abuela Esther, quienes vivieron en San Javier y no dejaron descendencia; y Francisco Rodrigo, quien se casó por segunda vez con Rosa Zavala Patrón. De esa unión nació José (Pepe), quien después de recorrer Argentina y Chile se radicó en Perú, y se casó con una limeña, triunfó como periodista y empresario, y dejó cinco hijos.>
Recuerdo y tengo fotos de cuando este tío llegaba de Lima, de visita, con su esposa Rosa. Toda la familia se reunía alrededor de ellos, apreciando sus comentarios y mi abuela Esther (ya viuda) se esmeraba con exquisiteces, como era su costumbre.>
Para saber más, entrevisté a personas que conocieron a Sixto Clemente. Cuentan que lo recuerdan como un hombre culto, de estatura mediana, aproximadamente 1,70 m -tal como se puede apreciar en la foto-, que llegó a ocupar el cargo de Jefe Político Departamental.
Durante una entrevista que realicé a la señora Nélida Ramírez de Trucco, directora de escuela, jubilada e historiadora destacada, aportó los siguientes datos: "Tu abuelo Sixto fue fundador de la Sociedad Literaria de San Javier, el 28 de julio de 1987, de donde surgió la `Banda de Músicos', que llegó a tener 42 componentes, en los distintos instrumentos: bajos, bombardines, pistones, clarinetes, trombón, bombo, tambor, flauta y saxofón. Algunos de estos instrumentos se encuentran en el Museo Parroquial".>
Tuvo como director a Pascual Mazzotta, recibido en el Conservatorio de Música de Nápoles. De esa manera, el abuelo Sixto inició a sus hijos en el conocimiento y amor a la música.>
Los músicos ensayaban en el local de la Sociedad Literaria Musical, conocida con el nombre de "La Lírica", en el local de calle Santa Fe 1952, donde hoy funciona la Guardería "Martín Pescador". Dicha banda actuaba en los actos comunales, recreativos y religiosos; los días patrios y otros actos públicos en la plaza San Martín; en la caja de música (donde ahora está la glorieta y enredadera) sobre calle General López. Sobre este tema también aportó datos María Esther Casas Rodrigo, profesora de música y miembro activo del coro "Santa Cecilia", de esta localidad.>
Demostró tener otras inquietudes: fue miembro fundador del "Centro Social San Javier", que consta en el acta del 8 de setiembre de 1904, pues quería con otros vecinos destacados "crear un Centro Social recreativo, que tenga como objeto propiciar y llevar a cabo tertulias y paseos a sus socios", según consta en la primera acta de la institución, que verifiqué, ya que soy miembro de la comisión directiva. Hombre culto, se preocupó en extremo por la educación de sus hijos, que mandó a estudiar a Santa Fe, cosa no tan frecuente en esa época.
Sixto Clemente Rodrigo se había casado con Esther Vouilloz, quien era hija de José Vouilloz y Nemesia Lencinas, dos viudos que -formando otra familia- tuvieron cinco hijos más.>
Los Rodrigo Vouilloz tuvieron nueve hijos, siete varones y dos mujeres. El mayor era Miguel, empleado de banco, casado con María Delia Sarmiento, excelente docente, quien no dejó descendencia, y vivieron siempre en Rosario.>
El segundo hijo era José (Pepe), casado con María Isabel Ladereche, cartógrafo, radicado en Buenos Aires, tuvo dos hijos: Piro, quien fue gerente de banco, y Alberto, empleado del Banco Nación.>
El tercero fue Horacio Sixto (Gringo), un "hombrazo" de más de 1,90 m de estatura, de ojos azules y elegante porte. Se casó con una viuda, Adela Marietan (también descendiente de José Vouilloz), quien tenía un hijo de un año: Daniel Bugnon. Este matrimonio no tuvo descendencia y explotaron el campo familiar. Luego nació Carlos (padre de Carlos Rodrigo Barbeito), casado con María Edith Barbeito, puntana, con la que tuvo cuatro hijos: Carlos, Jorge, Eduardo y María Edith.>
Carlos padre fue gerente de banco en San Javier y Santa Fe. Además formó parte del directorio de Molino Mocoví, organizó la Sociedad Anónima con gran satisfacción pues San Javier era su pueblo natal. Su esposa vive en Santa Fe, tiene actualmente 95 años, y todos la queremos mucho.
Luego sigue Francisco Jorge, escribano, radicado en Buenos Aires, quien se casó con Elena Styrle, con quien tuvo tres hijos: María Marta, Jorge y Miguel. El sexto varón fue Juan Luis (Lucho), empleado en la Dirección de Aduana, de la localidad, donde hizo carrera, y fue trasladado a Bariloche y San Lorenzo. Se jubiló en San Nicolás, donde vive todavía su esposa Nerea Rivas, de una familia muy conocida de mi pueblo, San Javier. A ella también la valoramos mucho, por que es querible y me ayuda muchísimo aportando datos y fotografías de nuestros antepasados.>
Por último está Rodolfo Roque (Cumpa), en honor a Roque Sáenz Peña, su padrino, por ser el séptimo hijo varón. Se casó con Rosina Gogñat Migno, perteneciente a una familia sanjavierina de renombre, y no tuvieron descendientes. Las hijas mujeres fueron Sara Adelaida, casada con Carlos José Casas, comerciante en San Javier, que tuvo una hija, María Esther; y Sarita, quien se destacó como profesora de música en la Escuela N° 435 de la localidad.>
La menor de todos es Josefa Isabel (Pepa), la única de los nueve hermanos que vive, con 92 años (mi mamá), casada con Amaro Higinio Blanche, martillero público, dedicado a la compraventa de hacienda y anteriormente agricultor. Tuvieron cinco hijos: Sonia Lydia, Norma del Carmen, Ricardo José, Teresa Esther y María Delia.
Todos recordaban la vida tranquila y un tanto salvaje del San Javier del siglo pasado, sus vacaciones en el campo, donde los varones llegaron a ser buenos jinetes, las travesuras con sus hermanos, y sus primeros amoríos.>
El 6 de diciembre de 1926 murió en San Javier Sixto Clemente Rodrigo, a causa de una intoxicación terrible. Tenía 50 años y aún era jefe de Policía. En charlas que escuchaba atentamente y muy asombrada recogí el hecho de que la "Banda de Músicos" lo acompañó en su sepelio, desde su casa hasta la parroquia, entonando la "Marcha Fúnebre". Participaron en flauta tres de sus hijos: Sixto, Luis y Carlos.>
Esta desaparición motivó que se disolviera la "Sociedad Literaria", que se llamaba "La Lírica", en 1927, pues él era su director, ya que el anterior, Prof. Pascual Mazotta ya se había ausentado del lugar. Esta sociedad funcionaba en calle Santa Fe 1952. Este hecho tan emotivo se recordaba en el seno familiar, con orgullo inmenso y profunda tristeza, por haber perdido tan pronto a ese miembro de la familia, tan querido, respetado y admirado.>
textos de Sonia Blanche