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En una parte de la jurisdicción de la vecinal Dos Rutas, el agua no baja al ritmo esperado. Se trata de la zona denominada Los Eucaliptos, en especial, a la altura de calles 3 de Febrero y 4 de Enero, las que todavía ofrecen un panorama muy parecido al que llevó a los habitantes del barrio a cortar el tráfico vehicular en Av. Ejército Argentino, que es la denominación que tiene en el sector la ruta nacional N° 19.
En ese momento, pedían desesperadamente una bomba, la que les llegó en horas de la noche, cuando el tiempo permanecía inestable y con lluvias. La máquina extractora fue ubicada en el costado este de la vía del ferrocarril Belgrano, frente a la dispuesta unos días antes para desaguar el caudal proveniente de la zona de Las Vegas, ambas con orientación norte y cuyo destino de evacuación es calle Estados Unidos de México. Sin embargo, el agua ha descendido muy poco, con el agravante de las lluvias de ayer y hoy, sumado a las emanaciones putrefactas que se perciben.>
Atento a lo precedente, uno de los vecinos perjudicados de Dos Rutas explicó que, desde que les entró el agua -martes 27 de marzo-, "apenas bajó unos 10 centímetros" y que "hay lugares que todavía permanecen con 40 centímetros, como la parte de la ex fábrica de vidrio.
"Acá el agua ha bajado entre poco y nada; estamos casi como cuando hicimos el piquete; nos han puesto una bomba pero esto no desciende. No sé qué está pasando", relató, con amargura, el citado referente, quien es propietario de un galpón, que llegó a tener hasta 15 centímetros de agua, nivel que le ha impedido trabajar con normalidad desde que se desencadenó lo peor del temporal.>
Por eso, bien cabe recordar que durante el piquete, que duró prácticamente toda una jornada, los habitantes del lugar declararon "estamos marginados", a la par que dejaron bien en claro que las calles más afectadas han sido 4 de Enero, 3 de Febrero, Vélez Sarsfield y La Rioja. "Éste es un barrio grande, hay mucha gente, el agua se está pudriendo. Y es un olor que no se soporta más. Las cunetas están todas tapadas, no han hecho una limpieza desde hace años. Esto ya es inaguantable", expresaron, refiriéndose a los lógicos inconvenientes que provoca el agua estancada desde hace varios días.>
Éste es un verdadero pedido de auxilio. La gente del barrio Los Hornos -en su gran mayoría, ladrilleros- pide urgente ayuda, puesto que ha sido de la más castigada por la actual emergencia hídrica. Vilma, vecina de calle San Martín al oeste, declaró: "El agua nos llegó hasta las rodillas el día que tuve que salir. Ahora, en mi casa tengo humedad y barro todo alrededor, mientras que la calle sigue con agua. Vivo con mi marido y con dos hijos. El viernes de la semana pasada fui a la Municipalidad, pero no me contestaron nada; no recibí nada, porque había mucha gente y, después, a mi casa nadie vino.
"Acá se inundaron todos; era impresionante la cantidad de agua. Trabajamos en una ladrillería que tenemos en casa, pero el agua se llevó hasta un hornito para 15.000 ladrillos. Por eso, ahora estoy en cero, porque no tengo pensión, nada tengo", agregó. Acto seguido, otro vecino aclaró que están sobre la calle "desde el primer día" y que son "unas cincuenta personas". Además, los vecinos contaron que durante algunos días estuvo yendo una camioneta de la Municipalidad a llevarles comida y agua, así como algo de ropa, colchones y frazadas. No obstante ello, esta mañana, uno de los vecinos del lugar remarcó que ni ayer ni hoy habían aparecido para brindarles ayuda.>
"Necesitamos ropa, agua mineral, colchones y cobijas", comentó una vecina, porque "seguramente llegarán más familias que nada tienen para comer, ya que están en el campo (podrían arribar hoy, al haber empeorado la situación climática). �Qué podemos hacer? Nada. Somos ladrilleros y ahora tenemos unos 30 centímetros de agua y el piso está hecho un barro que es una `manteca'... �Qué vamos a hacer ahí? No podemos hacer nada", prosiguió explicando. "En nuestras casas todavía estamos con agua y llenos de bichos; por eso, nos hace falta veneno para echar, por las hormigas y los alacranes", finalizó.>
Esquina fantasma
Al comenzar la inundación, vecinos de la zona de San Juan y Gaboto llamaron a la Municipalidad solicitando que se hiciera una brecha en el terraplén del sector, para que escurriese el agua. Silvia Castro, vecina del lugar, explicó que, no obstante ello, después de la última lluvia volvieron los problemas, porque la bomba que tenían ya no se encontraba allí. Castro comentó, entonces, que desde el municipio le comunicaron que la máquina había sido llevada a otro barrio. Luego, señaló que también le manifestaron que, por las condiciones de anegamiento y los reclamos recibidos, enviaron un ingeniero a recorrer y evaluar la situación de su sector, "un tal Franzolini", quien sorpresivamente dijo "no haber encontrado San Juan y Gaboto".
Ariel Durán-Sergio Ferrer