Al margen de la crónica
Antes de que la basura nos tape

Pocos son los que le dan el exacto valor al cotidiano acto hogareño de sacar a la calle la bolsa con los residuos domiciliarios. Pocos son los que conocen con alguna precisión la larga e incierta marcha que se inicia con ese pequeño gesto. El destino final de la basura que producen los centros urbanos es un problema de difícil resolución en todo el mundo y también en nuestra ciudad. Ese problema no es sólo la cantidad, sino también la composición de esa basura.

Cada vez más, dentro de la bolsa -que es de plástico- se incluyen desperdicios de productos elaborados con materiales directamente no degradables o, en el mejor de los casos, que les llevará millones de años para convertirse o desaparecer. Es posible que, tal cual están las cosas, la especie humana deje definitivamente el planeta o lo que de él quede, mientras los residuos de plástico permanezcan rozagantes en su último depósito.>

Las fotos publicadas por El Litoral durante los días de la inundación son muy ilustrativas. Las imágenes, que en todos los casos reflejaban el drama humano, tenían siempre o casi siempre, en segundo plano, un detalle significativo: la basura, compuesta mayormente por miles de envases de plástico.>

Si hasta el paisaje rural se ha "plastificado". Cualquier observador atento que recorra con alguna frecuencia las rutas secundarias -en especial las de tierra- del interior provincial, habrá percibido la aparición del plástico en sus más variadas formas: restos de bolsas que reemplazaron a las de arpillera, y retazos irregulares del grueso polietileno de los "silo pack".>

Debatir cuanto antes sobre el destino final de los residuos es imperioso. En nuestra ciudad, durante la emergencia hídrica, después del agua, qué hacer con la basura fue el segundo problema. La discusión sobre la ubicación del relleno sanitario es necesaria, pero no suficiente. Podrá parecer una exageración insinuar que el problema de la basura y su tratamiento debería ser cuestión de Estado. El conflicto por la posesión de las últimas fuentes de agua potable se dará sólo si antes la basura no nos tapa.>