De la redacción de El Litoral
Bolívar se convirtió ayer en el primer campeón invicto de la Liga Nacional masculina de vóleibol, al derrotar a Gigantes del Sur, de Neuquén, por cuatro partidos a cero en la serie final de la temporada 2006/2007.
Bolívar alcanzó el título en un partido sufrido y emocionante que ganó por 3 a 2, como visitante en el estadio Ruca Ché, tras un tie-break muy disputado que se definió por 27-25.>
El equipo bonaerense, dirigido por Javier Weber y financiado por Ideas del Sur, protagonizó una impecable campaña en la que enhebró 32 triunfos en igual cantidad de encuentros, un récord histórico para la Liga Nacional.>
Pese a que era el favorito al título y su campaña fue avasalladora, el cuarto partido de la final fue durísimo y tuvo parciales de 25-18, 25-20, 21-25, 26-28 y 27-25.>
Bolívar demostró en los dos primeros sets la mayor jerarquía de su plantel, pero su rival, con gran espíritu de lucha, llevó el partido hasta un quinto parcial, que pudo definirse en cualquier sentido.
El campeón necesitó ocho "match balls" para definir el partido, que su rival tuvo a un punto en cuatro ocasiones.>
Más allá de los vaivenes de la cuarta final, disputada ante más de cinco mil espectadores en Neuquén, Bolívar consiguió el título (el tercero de su historia) en forma previsible, circunstancia que le restó la necesaria dosis de emoción al torneo.>
Bolívar reunió en su plantel a tres brasileños de jerarquía, el armador Willam, el opuesto Wallace y el punta Badá. Además se fortaleció con jugadores nacionales de indiscutible trayectoria, como Pablo Meana y Alejandro Spajic.>
La capacidad de organización de juego de William, la presión en el servicio y el respaldo que garantizaba Pablo Meana fueron factores decisivos en los dos primeros sets, donde Bolívar tuvo el juego bajo control.>
Sin embargo, "Las Águilas" perdieron efectividad desde la línea de saque y Gigantes, impulsado por la ofensiva del opuesto Martín Hernández, remontó el partido con parciales favorables en el tercer y cuarto set.>
El tie-break pudo ser para cualquiera. Bolívar recostó su juego en las combinaciones entre William y Wallace, mientras que los locales apostaron a Hernández y Javier Sánchez.>
Bolívar, incluso, se favoreció con una decisión arbitral errónea que le dio un punto que pudo resultar clave en el partido.>
Sin embargo, ante un marco adverso, Bolívar alcanzó a cerrar el partido y así se convirtió en el primer campeón invicto (y también en el más previsible) de la historia de la Liga Nacional.>
Se jugó en el estadio Ruca Ché, de Neuquén, los parciales fueron: Bolívar 25-Gigantes 18, 25-20, 21-25, 26-28 y 27-25, siendo árbitros Rubén Safenreiter y Hernán Casamiquela: