Desde la "venta" de títulos honoríficos a las artimañas inmobiliarias de su esposa, el gobierno de Tony Blair ha estado salpicado de escándalos que han puesto en entredicho su promesa electoral de ser "más blanco que el blanco".
Su próxima retirada del poder después de 10 años estará marcada, cuando menos, por un hecho histórico: haber sido el primer jefe de Gobierno en activo del Reino Unido que fue interrogado hasta dos veces por la policía.>
Junto con varios de sus colaboradores, que se enfrentan a cargos criminales, Blair ha sido interpelado por Scotland Yard en relación con un caso de canje de títulos como el de lord a cambio de préstamos a bajo interés al Partido Laborista, antes de las elecciones de 2005.>
Pero los escándalos de financiación irregular en la formación gobernante no son nuevos.>
Poco después de entrar en Downing Street, el 2 de mayo de 1997, el primer ministro tuvo que disculparse públicamente por aceptar una donación del directivo de Fórmula Uno Bernie Ecclestone, logrando así excluir a ese deporte de la prohibición de anunciar tabaco.>
Más tarde, Blair fue acusado de haber hecho cabildeo ante el gobierno de Rumania a favor del magnate de la industria siderúrgica Lakshmi Mittal, uno de los principales benefactores laboristas, que quería penetrar en el nacionalizado mercado rumano.>
El aporte de los millonarios hermanos Hinduja a la financiación de la londinense Cúpula del Milenio que, según la prensa, favoreció su solicitud de un pasaporte británico, llevó a la segunda dimisión, en 2001, del ministro Peter Mandelson, gran aliado de Blair y uno de los artífices del Nuevo Laborismo.>
Su primera renuncia, como titular de Comercio, se había producido tres años antes, por haber aceptado en secreto un cuantioso préstamo para fines personales del tesorero del Gobierno, Geoffrey Robinson, quien también dimitió.>
Otra ministra salpicada por negocios turbios fue, el año pasado, Tessa Jowell, responsable de Cultura, cuyo esposo de entonces, David Mills, está procesado en Italia por haber recibido, supuestamente, pagos del ex primer ministro Silvio Berlusconi a cambio de dar testimonio judicial falso.>
La esposa de Blair, Cherie, acaparó titulares en 2002 al descubrirse que había comprado a precio de ganga un par de pisos en Bristol, donde iba a estudiar su hijo mayor, gracias a las gestiones de un estafador convicto, Peter Foster, novio de su estilista.>
Otra polémica recurrente durante la última década han sido las vacaciones de la familia Blair, a la que se ha acusado de aprovechar su estatus para disfrutarlas gratuitamente en casa de amigos famosos, como los cantantes Cliff Richards o Robin Gibb, de los Bee Gees.>
Aunque las polémicas por dinero y amiguismo han sido predominantes, no han faltado, durante el mandato de este primer ministro, los escándalos sexuales, antaño patrimonio del Partido Conservador.>
Así, el viceprimer ministro, John Prescott, fue despojado de parte de sus funciones el año pasado al conocerse que mantenía una aventura extramatrimonial con una secretaria, mientras que, en 2004, el ministro del Interior, David Blunkett, también tuvo que dimitir al haber dado prioridad al visado de la niñera de su amante.>
Blunkett, que regresó al Ejecutivo para encargarse de la cartera de Trabajo, debió renunciar por segunda vez, en 2005, por un conflicto de intereses.>
Años antes, en 1998, el ministro de Exteriores, Robin Cook, fue humillado por el jefe de comunicación de Downing Street, Alastair Campbell, al pedirle éste que escogiera entre su amante y su mujer, a la que abandonó en el aeropuerto cuando se iban de vacaciones.>
Sin embargo, Cook, que murió el año pasado de un infarto, aguantó en el Gobierno y sólo dimitió en 2003 por su oposición a la guerra en Irak: para muchos, el peor escándalo de la era Blair.>
Judith Mora (EFE)