Señores directores: Escribo este pedido/reflexión desde mi condición de mamá e hincha del Club Atlético Unión de Santa Fe, acerca del tristísimo epílogo de nuestra entrañable fiesta de los 100 años. Y por el cual hoy somos el centro del comentario sorprendido y asombrado de propios, y malicioso y tendencioso de extraños.
En los últimos tiempos e inevitablemente con mayor frecuencia y violencia, los que amamos los deportes y en particular este maravilloso fenómeno de multitudes que llamamos fútbol, hemos visto cómo esta masa pasional y rugiente de sentimiento puro que es la hinchada ha servido sin quererlo, me atrevo a decir por la gran mayoría, de cobijo a algunos que se escudan en ella para dar rienda suelta a expresiones inusitadas de violencia y conductas delictivas tanto con las instituciones como con las personas. Actitudes éstas carentes de los valores y el respeto humano que caracterizan a los buenos deportistas y a todos los que nos identificamos con el deporte.>
Individualmente este accionar es condenado socialmente por la sociedad en la vida diaria. Pero, en una tribuna, se convierte en un acto avalado y amparado por todos, que miran hacia otra parte o dejan hacer sin involucrarse. Menudo análisis para un sociólogo, pues lo mismo sucede con la dirigencia, que hace como que no ve y no sanciona a quienes nos utilizan y utilizan el club para cometer sus desmanes.>
Esa es la realidad de nuestro fútbol.>
Me pongo en la piel de la mamá del mozo que fue a trabajar el sábado a lo que era una fiesta del corazón... y se lo devolvieron herido. Y como mamá de chicos que concurren a la cancha y como hincha digo, ruego, exijo a quienes tienen el poder en mi querido club que:>
No quiero compartir cada partido, la celebración del fútbol, el festejo, la alegría, con esos monstruos cobardes que se escudan en nosotros.>
No quiero sentir que soy parte con mi corazón rojiblanco de las miserias de aquellos que se ocultan en nuestra y otras barras del país.>
Nuestra gloria nacional dijo: "La pelota no se mancha", "siempre" se hizo cargo de sus propias miserias... íLa bandera tampoco se mancha!>
No quiero que manchen la nuestra estando bajo su protección cuando la desplegamos.>
Nosotros, la gente de bien, con alma de deportista y amor a la camiseta no debemos permitirles que convivan con nosotros en las tribunas, no podemos permitirles que potencien su inconducta social rodeados de miles de personas en su gran mayoría ajenas e inocentes.>
Exijo sanciones ejemplares. Expulsión del club.>
Exijo revivir, a 100 años, los conceptos fundacionales de aquellos deportistas señeros: "La Unión"... de todos para erradicar del seno rojiblanco a los delincuentes que hoy agreden a algunos y mañana se vuelven contra todos.>
Gloria B. Ovando. DNI. 13.759.035.