La edificación de garajes sobre espacios públicos del barrio El Pozo otra vez vuelve a ser noticia, ya que, como manifestó una vecina, "las cajas de ladrillo se multiplican y nadie pone límites". Es de hacer notar que tal situación divide a la población de El Pozo, puesto que hay quienes la consideran como "el avance sobre un espacio que es de todos" y otros que sostienen "que es producto de la falta de planificación del barrio, a la hora de ser constituido, así como de la cantidad de robos que ocurren a diario".
Catorce torres, con cuarenta departamentos cada una, y veinte manzanas, con más de 46 viviendas, constituyen el barrio El Pozo. Con ello se deduce que la población es amplia y los espacios públicos, una gran necesidad. Ésa es la fundamentación con la que varios vecinos están en contra de las polémicas construcciones y exigen que desde la Municipalidad, o desde la dependencia oficial que corresponda, se controle la situación.
"Sólo basta con que haya un espacio libre, sin edificación, para que a quien se le antoje levante un garaje. Me parece que eso no es justo, porque se está ocupando un espacio que es de todos y que, además, fue establecido como libre por alguna razón", dijo un vecino.>
Otra de las razones por las que muchos habitantes del barrio se oponen es que, de ocurrir algún incendio en las torres, los bomberos se verían imposibilitados de ingresar, porque muchas edificaciones fueron hechas "rozando las entradas, más específicamente en los lugares libres que hay entre los edificios y la calle". Cabe señalar, según advirtieron, que dicho espacio es el sector de aire de las torres y cumplen con una función.>
"Nuestra bronca radica en que se usen espacios inadecuados para cocheras y, encima, sin autorización ni permiso", señaló otra vecina.>
Sobre los robos que se producen en el interior de los vehículos -hecho que motivó y motiva la construcción de los garajes-, las personas consultadas reconocieron que los mismos ocurren con frecuencia.>
La cantidad de hechos delictivos que suceden en el barrio y que tienen como blanco a los autos es la causa por la que los vecinos afectados -o que evitan serlo- edificaron las polémicas cocheras.
En diálogo con El Litoral, uno de los consorcistas que junto a otros más decidió levantar cuatro paredes y encerrar allí su vehículo, explicó que ése es el fundamento de los bloques y que, si bien se ocuparon espacios públicos, "se dejaron lugares suficientes como para que la gente transite libremente".>
"Cuando decidimos hacer las cocheras le presentamos, con plano de por medio, a Edificaciones Privadas lo que queríamos hacer. Ahí nos dijeron que la autorización no dependía de ellos sino de Asesoría Letrada del Ministerio de Gobierno y, por lo tanto, girarían el pedido. Como nunca tuvimos una respuesta, las hicimos igual", dijo el consorcista. Y agregó: "Pero logramos una fisonomía acorde con la infraestructura arquitectónica del barrio".>
Consultado sobre la finalidad de las construcciones, frente al temor de muchos vecinos de que se lucre con ellas, aclaró que tienen un uso particular y no se alquilan. Cuestionó, además, que quienes estén en contra no lo estén también con la iglesia del barrio, ya que, en sus palabras, "cada vez más va extendiendo sus dimensiones hacia la plaza".>
"Detrás de los opositores, hay objetivos políticos y nosotros solamente somos trabajadores que no queremos que nos roben más. La Constitución Nacional, entre otras cosas, garantiza seguridad; pero acá no hay", manifestó. Y agregó: "Nosotros estamos dispuestos a pagarle un canon a la Municipalidad por lo que hicimos. El barrio fue inaugurado sin cocheras, así que... �qué tenemos que hacer?".>
Por último, las dos posturas de los vecinos, ambas válidas desde un punto de vista lógico, más allá de que se esté o no de acuerdo, reflejan que en la planificación del barrio algo falló, ya que no se tuvieron en cuenta espacios adecuados para guardar los vehículos.>
Oficialmente
En octubre del año pasado se informó desde la Municipalidad que quienes construyeron las cocheras serían intimados a demolerlas, "porque están ocupando espacios públicos y no cuentan con ninguna autorización". Para llevar a cabo los desalojos, en caso de que se negaran a hacerlo, esperarían "una orden de la Justicia".
Mónica Ritacca