A más de 40 días de las intensas precipitaciones que desataron un grave perjuicio en el centro oeste de la provincia, las secuelas parecen persistir en todo el arco productivo que va desde la agricultura hasta la ganadería.
Si bien el clima parece estabilizarse en general, el fin de semana deparó nuevas lluvias en San Carlos Norte, Centro, Sud y Gessler (departamento Las Colonias) al igual que en el distrito Coronda (San Jerónimo), que empeoraron el panorama.>
En estas dos zonas, el cuadro de situación se agravó notoriamente ya que si bien había campos anegados, las nuevas precipitaciones volvieron a inundar las tierras y dejaron los caminos rurales convertidos en verdaderos canales.>
Se trata de una área muy rica, donde la producción lechera y frutillera es de vital importancia para el desarrollo de una región que se encuentra golpeada desde hace varios meses.>
La falta de una política hídrica desde las esferas oficiales se suma a la desesperación de quienes, en su intento por proteger lo poco que les queda, derivan el agua hacia distritos vecinos. Así terminan inundando a sus vecinos ya que colapsan canales, alcantarillas y puentes -en muchos casos con obstrucciones por la falta de mantenimiento y limpieza-. De esta forma, es muy traumático poder seguir en el tambo o en la siembra porque los daños que se sufren hoy tienen impacto en el futuro porque son actividades que no se recuperan de un día para otro.>
Problemas para sacar la leche desde los establecimientos, sensible baja en la producción por falta de piso, disminución en la calidad de los planteles y una merma en las reservas para el invierno son cuestiones que estarán en la discusión durante el resto del año.>
Para esta encrucijada, se espera que el buen clima que parece dominar por estos días se prolongue por unas semanas y así dar respiro a un sector que es clave para la economía santafesina.>