Cartas a la Dirección

El alcoholismo

Señores directores: No resulta simpático insistir con el tema, es verdad, pero la realidad demuestra que el alcoholismo es el mayor peligro para la sociedad y debemos crear conciencia y exigir que se actúe rápidamente para ir solucionando el problema.

Es parte de nuestra cultura y lo reconozco, lo que no significa que lo acepte y lo tolere como una cuestión inmodificable.>

Al igual que el fumar, el beber puede ser agradable y hasta necesario para quien lo hace, lo que no invalida que sea malo, malísimo, incluso para la gente del entorno familiar, laboral y social.>

Desde la salud en lo personal, hasta los continuos accidentes con heridos, muertos e inhabilitados física y psíquicamente, temporalmente y de por vida, sin olvidar las peleas y los daños de todo tipo que generan los borrachos irresponsables.>

No entiendo cómo se sigue permitiendo la venta de bebidas alcohólicas en las confiterías bailables, por ejemplo. En Carlos Paz y en La Pampa, si mal no recuerdo, se prohibieron en su momento y disminuyeron notablemente las agresiones, peleas y daños dentro del local y a la salida de los boliches bailables.>

Cada fin de semana es un carbónico del anterior, pero más acentuado: los vándalos van ganando experiencia y coraje y cada vez es más difícil contenerlos.>

Un jovencito muerto o herido por este motivo debería ser el último, y reaccionar con decisión y coraje ante el peligro que significa el acostumbramiento al alcohol y la droga.>

No quisiera creer que no les importa, que son insensibles los funcionarios que deben tomar las medidas para salvaguardar el orden, los bienes y la vida de los ciudadanos de los cuales son mandantes. No entiendo cómo no se enternecen y crean las ordenanzas municipales y leyes correspondientes tanto a nivel provincial como nacional.>

Para aquellos que consideran que exagero, los invito un fin de semana a visitar Emergencias del Hospital Cullen; "para muestra sobra un botón", dice el refrán.>

Roberto Ale DNI: 6.262.178. Ciudad.>

Agradecimiento

Señores directores: Quisiéramos agradecer al doctor Moya del Cullen. Nosotros somos muy pobres; y mi hija tuvo una caída quebrándose la cadera. El doctor se preocupó, y personalmente yo como madre le estoy muy agradecida y le deseo lo mejor del mundo.

Familia Meyer.>