| |
El papa Benedicto XVI concluyó su primera visita a América Latina con una misa multitudinaria en el santuario de Nuestra Señora de Aparecida en Brasil y un discurso de apertura de la quinta asamblea de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam).
Al cierre de esta edición, se esperaba que unas 250.000 personas asistieran a la misa en un amplio escenario preparado frente al santuario, ubicado a 170 km al noreste de Sao Paulo.>
Luego, por la tarde, antes de partir hacia Roma, el Papa tenía previsto reunirse con los 266 participantes de la asamblea del Celam -de ellos, 162 obispos- que, durante las próximas tres semanas, planean debatir la estrategia para fortalecer la evangelización en el continente donde vive casi la mitad de los católicos del mundo.>
Miles de peregrinos llegaron a Aparecida para acompañar al Papa, quien, conforme avanzaba su agenda en Brasil, se mostró más afable y distendido y tuvo gestos de cercanía con los fieles que evocaron a su antecesor, el carismático Juan Pablo II.>
"Juan Pablo II se refirió muchas veces a vuestra simpatía y espíritu de acogida fraterna. íTenía toda la razón!", dijo el Papa a la multitud que lo acompañó el sábado en el rezo del rosario en el santuario nacional de Brasil.>
América Latina "tiene sed de Dios", exclamó Benedicto XVI, al término del rezo. Unos 30.000 fieles consiguieron acceder al templo, mientras que otros 7.000 siguieron la oración desde las afueras, según la policía.>
Una de ellas, Marcela Pizarro, que llegó desde Coquimbo, en el norte de Chile, dijo que Benedicto XVI lució muy simpático y cercano en Brasil. "Se ve que se está contagiando de la alegría brasileña", enfatizó por su parte la dominicana Ángela Medina.>
Antes, el Pontífice había visitado la Hacienda de la Esperanza, un centro de rehabilitación para drogadictos dirigido por un franciscano alemán, cuyo modelo se replica en instituciones similares en nueve países.
"En la Iglesia Católica tenemos todo lo que es bueno, todo lo que es motivo de seguridad y consuelo", subrayó el Papa tras el rosario.>
Sus palabras resaltaron así uno de los principales objetivos de la reunión del Celam: analizar la fuga de fieles hacia las cada vez más numerosas sectas pentecostales y el secularismo que se impone en la región.>
Este desangre es culpa de la propia Iglesia, según comentó a la prensa el teólogo católico brasileño Leonardo Boff, quien colgó los hábitos en 1992 por desavenencias con el Vaticano.>
Según Boff, muchos creyentes ya no sienten "a la Iglesia como su hogar espiritual".>
Desde el miércoles, cuando llegó a Sao Paulo, Benedicto XVI se encargó de enfatizar en tono fuerte la necesidad de un apego a las doctrinas del catolicismo en materias como la oposición al aborto y la eutanasia y la defensa de la castidad antes del matrimonio.>
Igualmente, dio un "tirón de orejas" a los obispos brasileños, a quienes pidió dar prioridad a la evangelización por encima de la política en sus preocupaciones.>
Benedicto XVI canonizó en este viaje al "continente de la esperanza" al primer santo de Brasil y tuvo un encuentro con 40.000 jóvenes en el estadio de Sao Paulo.>
La asamblea del Celam que comienza este domingo estudiará una amplia agenda, recogida en una síntesis previa de 160 páginas, que van desde la moral, la sexualidad, la participación de los cristianos en la política, la globalización de la economía y la cultura.>
Tras el debate en Aparecida, se condensarán en un documento final que se sumará a los producidos en las cuatro conferencias similares precedentes: Río de Janeiro (1955), Medellín (Colombia, 1968), Puebla (México, 1979) y Santo Domingo (1992).>
"El continente cambió completamente y eso lleva a un replanteamiento de nuestra evangelización", comentó el obispo colombiano Augusto Castro, al admitir la expectativa por el discurso que Benedicto XVI pronunciará ante los prelados sudamericanos antes de regresar al Vaticano.>
La celebración del Día de la Madre, el temor a tumultos y el alto coste del desplazamiento hasta Aparecida, un santuario a 170 kilómetros de Sao Paulo, impidieron una mayor concentración de feligreses para despedir hoy de Brasil al Papa Benedicto XVI, según un organismo oficial de seguridad.
A pocas horas del comienzo de la esperada misa dominical celebrada por el Pontífice en el mayor santuario de los brasileños, el Centro de Operaciones de Seguridad Integrada (Cosi) redujo este domingo en un 50 por ciento la previsión inicial de asistentes, que era de medio millón de personas para el momento de la homilía.
Los altos costes de desplazamiento hasta Aparecida y el temor de que se pudieran producir tumultos fueron motivos citados por el Cosi para reducir su previsión de asistencia al santuario.
El organismo oficial esperaba que entre 230.000 y 250.000 personas acudieran a la cita religiosa, cifra similar a la que se registra habitualmente los días de celebración de Nuestra Señora de Aparecida, la patrona de los brasileños, el 12 de octubre de cada año.
El mayor José Mateus Teixeira Ribeiro, coordinador del servicio de Comunicación Social del Cosi, indicó a los periodistas que la ocupación de los hoteles en Aparecida es del 80 por ciento, cuando se esperaba que no hubiera plazas libres.
La Policía Civil del Estado de Sao Paulo arrestó a un grupo de 50 manifestantes "anticristo" que llegaron a la Basílica de la ciudad de Aparecida para protestar contra la Iglesia Católica, informaron hoy fuentes oficiales.
El mayor del Ejército José Mateus Teixeira Ribeiro, coordinador del servicio de Comunicación Social del Centro de Operaciones de Seguridad Integrada (Cosi), señaló a los periodistas que el grupo fue arrestado en el estacionamiento del Santuario Nacional y Basílica de Nuestra Señora de Aparecida.
Con pancartas y camisetas con mensajes en contra de la Iglesia Católica, los miembros del grupo -algunos, identificados como provenientes de la ciudad estadounidense de Miami- fueron trasladados hasta una comisaría policial, "incluso hasta para la protección de ellos mismos", dijo Teixeira Ribeiro.
Los manifestantes se identificaron como miembros del Ministerio Internacional Creciendo en Gracia, grupo fundado en Miami en 1988 por el puertorriqueño José Luis de Jesús Miranda, y esperaban la noche del sábado la salida del papa Benedicto XVI de la basílica, después de rezar el rosario.
La organización Creciendo en gracia cuenta con unas 300 congregaciones, 200 pastores, una televisión y más de 250 programas radiofónicos.
Fuentes del Cosi precisaron que los detenidos serán liberados cuando termine la misa que celebraba hoy Benedicto XVI para inaugurar la V Conferencia General del Episcopado de Latinoamérica y el Caribe (Celam).
El portavoz militar comentó que "el comando está preparado para impedir cualquier manifestación (en Aparecida), pues el objetivo es dar condiciones a la mayoría de personas que vienen a expresar su fe".
AFP/EFE