Operación militar
Afganistán anuncia la muerte del principal jefe talibán
Las autoridades también aseguran haber matado al hermano de este líder guerrero. Amputado de una pierna, era reconocido por su brutalidad y afirmaba tener bajo su mando a varios miles de hombres.

El principal jefe militar de los talibanes, el mulá Dadulá, y su hermano murieron en una operación militar realizada en el sur de Afganistán, anunció este domingo el gobierno afgano, aunque el movimiento rebelde negó la información.

Dadulá es el más importante comandante rebelde muerto desde que los talibanes fueran derrocados por la coalición estadounidense en 2001, afirmó el departamento de inteligencia de Afganistán.>

"Dadulá y su hermano murieron en una operación en la provincia de Helmand", informó el servicio de prensa del Ministerio de Interior.>

Su cuerpo fue mostrado a los reporteros en la ciudad de Kandahar (sur).>

El gobernador de la provincia del mismo nombre, Asadula Khalid, dijo que Dadulá murió "en un operativo desarrollado a partir de información muy precisa". Khalid se negó a dar la fecha y el lugar de su deceso.>

Ni la Otan ni la coalición liderada por Estados Unidos efectuaron comentarios; derivaron todas las consultas al gobierno de Afganistán.>

El portavoz de la agencia de Inteligencia, Sayed Ansari, describió a Dadulá como "el más importante comandante talibán al que se ha dado muerte".>

"Él era el comandante de los comandantes" dijo.>

Sin embargo, un portavoz de los talibanes negó el anuncio del gobierno afgano. "Es nada más que propaganda", afirmó Zabinhula Mujahid a la AFP.>

"Ellos aseguran que van a mostrar el cuerpo del mulá Dadulá a la prensa, estamos esperando para verlo. Nosotros también prometemos presentar a la prensa una grabación reciente con la voz del mulá Dadulá", agregó.>

Célebre combatiente originario de la provincia de Oruzgan (sur), Dadulá era considerado como el jefe de las operaciones militares de los talibanes.>

Amputación

Amputado de una pierna, este jefe rebelde reconocido por su brutalidad había afirmado tener bajo su mando a varios miles de hombres. También se lo consideró como un cercano al mulá Omar, el jefe espiritual prófugo de los talibanes.

Khalid se refirió al mulá Dadulá como "un verdugo y asesino".>

Dadulá estuvo involucrado recientemente en el secuestro del periodista italiano Daniele Mastrogiacomo, dejado libre el 19 de marzo, tras dos semanas de cautiverio, a cambio de la liberación de cinco rebeldes.>

Sin embargo, el intérprete y el chofer del periodista fueron asesinados por los talibanes.>

El analista Wahid Mujda, funcionario del gobierno talibán entre 1996 y 2001, aseguró que el mulá Dadulá era el "Zarqawi de Afganistán", con referencia al líder de Al Qaeda en Irak, Abu Musab al-Zarqawi.>

Orden telefónica.

Las autoridades afganas acusan a Dadulá de ordenar por teléfono satelital la ejecución de un delegado suizo del Comité Internacional de la Cruz Roja en 2003, quien fue secuestrado en el sur de Afganistán.

El jefe rebelde ofreció 100 kilos de oro, en 2006, a quien asesinara a los autores de las caricaturas del profeta Mahoma.

Inician juicio en EE.UU.

El juicio contra el "talibán boricua" José Padilla, acusado de terrorismo por la Justicia estadounidense, comienza mañana en un tribunal federal de Miami, después de casi un mes de audiencias para seleccionar a los miembros del jurado.

Los siete hombres y cinco mujeres seleccionados -junto a seis suplentes- escucharán el lunes la presentación de los argumentos de la fiscalía, luego de la defensa de Padilla y sus dos co-acusados en este juicio, que las partes prevén que dure entre tres y cinco meses.

Padilla, un estadounidense de origen puertorriqueño de 36 años; Adham Amin Hassun, un palestino de 44 años, y Kifah Wael Jayyusi, de 45, están acusados de conspiración para asesinar, secuestrar y mutilar personas en el extranjero, y de pertenecer a una célula de la red Al Qaeda, con base en Estados Unidos, que suministraba reclutas y fondos a extremistas islámicos en el exterior.

Los tres se declaran inocentes de esos cargos.

Padilla, un ex pandillero de Chicago, vivió en Florida (sudeste) antes de convertirse al Islam en la década de 1990 y viajar a Egipto, donde se casó y tuvo dos hijos. Luego, se trasladó a Afganistán antes de regresar a Estados Unidos, donde fue detenido a su arribo al aeropuerto de Chicago en mayo de 2002.

El gobierno lo acusaba de planear la detonación de una "bomba sucia" (con material radiactivo) en territorio estadounidense y el presidente George W. Bush lo declaró "combatiente enemigo", por lo que fue encarcelado sin acusación formal ni acceso a abogados en una prisión militar en Carolina del Sur (este).

Padilla fue objeto de una feroz batalla entre el gobierno y grupos defensores de las libertades civiles, que cuestionaron su detención indefinida sin cargos ni acceso a abogados. Durante tres años y ocho meses estuvo en completo aislamiento, sin luz de día e, incluso, privado de horas de sueño, sometido a temperaturas extremas y a permanentes interrogatorios.

AFP