-�Cómo te llegó la propuesta de "4 jinetes..."?-Me buscó el autor con un productor para que lo dirigiera. Yo no había dirigido nunca, pero como la querían hacer en el Chacarerean -la sala que Dayub junto a Gabriel Goity fundó y sostiene en el barrio de Palermo en Buenos Aires-, no me pude negar. El primer monólogo que leí me pareció extraordinario. Pero me parecía muy complejo. Me enviaron el tercero, y me pareció que como director no iba a poder hacer nada. Una vez que tuve los cuatro (monólogos), me dijeron si quería actuarlos. Pedí un día para pensarlo, salí de la reunión y tuve una euforia enorme porque dije "si logro hacerlo, doy un paso muy importante".
VISIBLE LO INVISIBLE
Esos cuatro monólogos versan sobre un padre fanático de la seguridad, un ex militante, un amo en un banquete, y hombre de negocios el 11 de setiembre de 2001.
-�Cómo se construyen esos cuatro personajes en la totalidad, teniendo en cuenta las características del unipersonal?-Al principio de los ensayos sentí que no tenía el ego suficiente para hacer un unipersonal. Lo compartí con el director, y decidimos que no estábamos haciendo un unipersonal, sino una obra de teatro. Y logramos hacer visible lo invisible.
-�Cómo se dio el proceso de adaptación del texto al guión teatral?-Feinmann escribió los cuatro temas del Apocalipsis traídos a la realidad. Traté de capturar la esencia de esas realidades, todo surgió de lo que estaba escrito. En el padre fanático de la seguridad, el estereotipo del personaje no sería Blumberg, sino el que prevé lo que le pasó a Blumberg. Para el segundo, el militante, que representa la muerte de las idelogías, es altamente reconocible en un tipo de los 90. Es ese que con gran simpatía nos dice y hace las peores cosas. El tercero es el hambre de poder y de figuración. Y el último, el monólogo más apocalíptico de todos, es un personaje que conocemos menos, el
businessman.
-�La actualidad temática de la obra se presta más al teatro que al cine o en televisión para ser narrada?-Creo que un dramaturgo tradicional no escribe algo que ocurrió hace tres años. En general se tratan temas que el tiempo los ha versionado de manera natural. Es el costado periodístico, filósofo, de Feinmann -columnista de Página/12 y autor de libros como "La astucia de la razón", "El peronismo y la primacía de la política", además de escribir para cine y teatro-, que le da valentía. Es un agitador porque sabe lo que va a producir.
-�Cómo interviene el humor en la obra?-Son temas que parece que van a proponer un espectáculo netamente dramático, y no lo es para nada. El espectador se divierte porque el autor maneja una ironía muy particular. Mezcla risa y reflexión al mismo tiempo. Es la mejor manera de hacer teatro, reírse y al mismo tiempo preguntarse.
LA IMAGEN DEL ESPEJO
En "4 jinetes..." la escenografía y el vestuario están a cargo del santafesino Osvaldo Pettinari, la asistencia del escenario es de Fernando Lazzaroni y la música es de Federico Marrale.
-Los cuatro temas son muy actuales y los ves en todos lados. El espectador advierte que si extrema sus defectos, se convierte en eso que muestra la obra. Se lo muestra como espejo. Al final de ver el espectáculo, uno se puede dar cuenta de que de tan apocalíptico, no queda más remedio que encontrarse con la esperanza.