Patrimonio y museo: un camino compartido

Desde que el hombre colocó junto a sus muertos un ajuar funerario, puede decirse que aparece la idea de propiedad de uno y de todos. Esos conjuntos de objetos, esos fardos funerarios, variados en su composición, pero con similares implicancias de posesión y servicio en el más allá (fuere cual fuere la concepción de ese más allá), a más de su carácter de ofrenda, en la mayoría de los casos marca el comienzo de un camino de acumulaciones diversas que van del botín de guerra a las ofrendas a los dioses, hasta llegar a la acumulación por placer estético, curiosidad, avidez científica, prestigio social y a veces añoranza o nostalgia de otros tiempos. O sea al coleccionismo, origen como es sabido de los museos tradicionales.

Desde esos remotos tiempos, el concepto de patrimonio -aún cuando no tuviera ese nombre- está presente en todas las sociedades. Lo está desde diferentes ópticas, asociado al sentido de herencia, de bagaje tangible o intangible, que individual, grupal o colectivamente se recibe de los mayores, o del pasado remoto o cercano.>

Si bien la terminología se ajusta en el siglo XX, la idea es antigua. Ya es sabido su origen etimológico que no viene a cuento repetir. Sí puede acotarse que se vincula con lo que el semiólogo Abraham Moles establece como algunos de los modos de relación del hombre con los objetos. Los que él llama el modo hedonista y el modo adquisitivo relacionados con la posesión y la acumulación de objetos y por ende con el coleccionismo.>

Con el desarrollo de los museos modernos y su afán acumulativo, la idea de Patrimonio se involucra directamente en esta concepción. El Museo supone originalmente la conservación y exhibición de aquello que cierta sociedad, en determinado momento ve como valioso y digno de ser no sólo guardado y mostrado sino traspasado a generaciones posteriores.>

A pesar de las propuestas de destrucción de los museos a principios del siglo XX por parte de los Futuristas italianos -por el contrario- los museos no sólo no han perdido vigencia como reservorios de lo que hoy ha pasado a denominarse memoria colectiva, sino que afloran como hongos necesarios hasta en pequeñas localidades que anteriormente no habían sentido la necesidad de preservar sus producciones artísticas y artesanales, los objetos cotidianos de sus ancestros, documentos escritos, fotografías, impresos, restos arqueológicos o paleontológicos encontrados en la zona, que adquieren inusitado valor para la comunidad en general. Se rescatan también flora y fauna representativas, surgen botánicos y reservas de fauna.>

Patrimonio Intangible

Capítulo aparte merece lo que ha dado en llamarse Patrimonio Intangible: las canciones de cuna o infantiles de los bisabuelos, los bailes, las comidas, las creencias religiosas, las leyendas, los modismos lingüísticos, las maneras de hacer y de ser, transmitidos de generación en generación, son remarcados como valores dignos de ser registrados, preservados y transmitidos.

�Quién efectúa esta tarea? Si bien algunos docentes promueven actividades relacionadas con la preservación del Patrimonio, son los museos los encargados naturales de estas acciones. O debieran serlo. Desde la especificidad de cada uno, su personal debe actuar en consecuencia y -mediante diversas acciones- no sólo recoger y rescatar, preservar y exhibir, sino involucrar a la comunidad en estos roles. No todos los museos tienen en claro la preservación del Patrimonio como una función fundamental inherente a su propia existencia, aunque de hecho ella está integrada totalmente en sus acciones. Sean museos de Arte, de Ciencias Naturales o de otras específicas temáticas, el Patrimonio -como bien de todos- está intrínsecamente involucrado en su misma concepción y en sus actuales perfiles institucionales.>

Concluyendo, puede decirse que el Museo es el reservorio lógico del Patrimonio Cultural y en muchos casos del Natural. Es el encargado de promover diferentes acciones tendientes a su recolección, preservación y transmisión a presente y a futuro. Y el museólogo -dentro de la institución- es el encargado de afianzar este objetivo.>

Lidia Ferré de Peña*

*Profesora Superior de Artes VisualesAuxiliar técnico de MuseosMuseóloga.