"Santa Fe debe crecer desde el municipio"

El Dr. Alfredo Monteverde es profesor de Derecho de la Navegación de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL y especialista en Asuntos Aduaneros y Comercio Exterior, lo cual lo transforma en un hombre de consulta a la hora de buscar opiniones acerca del destino posible de nuestra ciudad y la región.

El Dr. Monteverde se muestra convencido del potencial que tiene nuestra provincia, el país y, fundamentalmente, la ciudad de Santa Fe para volver a ser lo que un día fue: el centro neurálgico del tráfico comercial entre el norte y este del país y la zona del Litoral. Y es en este sentido que afirma con convicción que no puede ser una región -ni un país- sólo agroexportador. "Ya lo señaló Prebisch hace tiempo, a raíz del deterioro de los términos de intercambio, que tenemos que entregar demasiadas toneladas de grano para poder comprar un metro de tela. Indiscutiblemente este modelo no va. Pero, por otro lado, no resulta por una razón muy simple: al exportar sólo materia prima no exportamos mano de obra".>

Y pone como ejemplo el caso de Rafaela: cuando la media del país es de 380 dólares la tonelada exportada, la provincia de Santa Fe exporta un promedio de 300 dólares por tonelada (porque están las automotrices, las aceiteras y demás, no sólo los granos), mientras que Rafaela está exportando un promedio de 2.300 dólares la tonelada. A partir de estos datos el catedrático analiza que el meollo reside en que el pedazo de hierro deber ser mecanizado, luego hay que hacer el envase, después el proceso químico y así se necesita mano de obra y se multiplican las industrias.>

-Al estilo del desarrollo de las industrias italianas.-Exacto. Hay muchos polos en la provincia que están trabajando en eso, además de Rafaela: Esperanza, Las Parejas, Armstrong, Cañada de Gómez, el Gran Rosario y hasta la misma ciudad de Santa Fe está exportando software.De allí que tengamos que repensar a Santa Fe, no sólo a los efectos de la reubicación territorial por causa de las zonas inundables y demás, sino también en función de qué trabajo les podemos dar a nuestros hijos. Y no pensar únicamente en sostener una carrera profesional, sino en buscar cómo generar industrias y servicios para ubicar a toda la gente que está en la periferia, que no tiene trabajo, que no sabe qué hacer. -Para eso se necesita mano de obra calificada.-Ése es el gran desafío. Cuanto más calificada sea -y calificar no sólo la mano, sino también la mente- indiscutiblemente estaremos haciendo lo que en mi juventud se llamaba la `liberación nacional'. Así cambiaremos la sociedad, con esa cultura del trabajo que en un tiempo existió en Santa Fe. El saber libera. -Hubo una década en que todo eso se destruyó.-Quizá algo más que una década. Yo creo que fue un período bastante más largo, y la responsabilidad es de todos. Porque en el interior, si no nos servía Santa Fe, nos íbamos a Rosario o a Buenos Aires. Y Santa Fe se sintió cómoda así hasta que llegó un momento en que se hizo un cuello de botella.Es por eso que me preocupa Santa Fe y creo que debemos repensarla, en lo que fue y en lo que puede volver a ser con todo su `hinterland'. Para ello hay que revitalizar las vías ferroviarias, porque al lado de la estación aparece el pueblito; las carreteras, porque a su vera aparece la estación de servicio, al lado de ésta la gomería, luego el comedor y después la casa para los que allí trabajan. Y todo esto termina confluyendo en Santa Fe. Hay un caso paradigmático: en lo que hoy se conoce como Colonia Nueva, en la ruta 70, entre Humboldt y Nuevo Torino, todo lo que había era un almacén y dos casas. Cuando Milkaut instaló allí una pequeña cremería, la gente que venía a trabajar en ella comenzó a radicarse, a edificar, apareció el club y hasta trasladaron allí una escuela rural. De tal modo lo que antes era nada más que un almacén de campo, va a pasar a ser una comuna.La red vial y la ferroviaria estoy seguro que generarán ese crecimiento. Entonces, por qué desviar ese tránsito, esa producción, a otros puertos, cuando Santa Fe tendría que ser el imán de todo ello. No sé si será un puerto ultramarino, o un puerto multipropósito o un puerto barcacero. Santa Fe debe tener puerto, porque la carga está. Hay carga no sólo en el interior de la provincia, sino también en Tucumán, en Santiago del Estero, en Córdoba.No le podemos echar la culpa a Rosario de que nos quite la carga de Córdoba porque se está haciendo la autopista Rosario-Córdoba. La carga va a Rosario porque su puerto está trabajando.

Un polo productivo

El Dr. Monteverde da más fuerza a sus opiniones mencionando un estudio muy interesante del Prof. Gustavo Robert sobre cuándo fue el apogeo de Santa Fe como ciudad y cuándo Rosario empieza a crecer en detrimento de aquélla. "Es cuando el Camino Real comienza a ser suplantado por el ferrocarril de Rosario a Córdoba. Cuando dejamos de pensar en el Camino Real fue el inicio de la supremacía de Rosario.

"Santa Fe siempre ha tenido algo pendiente con el puerto. Ahora -se esperanza-, con el master plan, creo que estamos en camino".>

No obstante lo cual indica que "de proyectos estamos llenos. Si algún día pensamos por qué se inunda la ciudad, no es porque suben los ríos o porque llueve demasiado, es porque el peso de tantos proyectos hace que se hunda la tierra. Ése es el problema", ironiza.>

Y continúa: "Insisto, hay que repensar Santa Fe desde la producción. En este momento la ciudad está como un imán atrayendo gente, pero a su vez expulsándola".>

-�Cómo explica esto?-La gente que está en muy malas condiciones en el norte viene a la ciudad porque tiene servicios escolares, de salud, de comedores. Pero la mano de obra calificada de Santa Fe está hoy trabajando en Rafaela. -�Cómo revertiría esta situación para que a la ciudad no sólo le queden villas y excluidos?-Justamente hay que darle trabajo a esa gente y no sólo de pico y pala sino ir calificándola. -�No cree que para eso tendría que haber un plan nacional o provincial?-No, en absoluto. Si Rafaela, San Francisco, Esperanza, Morteros, etc. hubiesen esperado algo de la Nación o de la provincia, todavía estarían sentadas. Lo único que esperaban esas localidades pujantes era el impuesto para pagar a la provincia, que era lo único que llegaba. Ni tizas para las escuelas, las tenían que pagar las cooperadoras. Por eso Santa Fe debe pensar no en la Gobernación, sino en su Municipalidad. Las acciones tienen que partir del municipio con la participación de la comunidad. Santa Fe, líder del sistema comunal con la Revolución de los 7 Jefes, tiene que hacerse grande desde el municipio. Si no pensamos de esta manera, nos llevará el agua. Y esto no es sólo una metáfora.Esta ciudad tiene que retomar su destino histórico de ser el centro no sólo administrativo y cultural, sino el eje que tiene que liderar el crecimiento de la mitad norte de la provincia. Porque si todo lo que produce Santa Fe y su zona de influencia es para consumo interno, nos sobrará; hay que salir a vender afuera. Pero no el grano de soja, sino las galletitas o las milanesas de soja. Estaremos vendiendo valor agregado, mejores sueldos y multiplicando el empleo. No sé si vamos a lograr el 100% de ocupación, pero sí una buena parte, y vamos a solucionar muchos de los problemas sociales que tenemos. La cultura, la fe y el valor del trabajo se destruyen fácilmente, pero hay que reconstruirlas ya, si no cada vez será peor.

Graciela Daneri