Operativo de las TOE ordenado por la Justicia, tras una denuncia de la EPE
Numerosos detenidos por hurto de energía
En nuestra ciudad, 29 clientes residenciales y comerciales de la EPE fueron ayer por la tarde momentáneamente detenidos por la policía (y en cuestión de horas recuperaron la libertad). El operativo fue ordenado por el juez de Instrucción, Dr. José María García Porta. La empresa espera recuperar en 2007 unos $ 50 millones que hoy se fugan por las llamadas "pérdidas no técnicas". Habría otros 100 clientes santafesinos sobre los que se librarán órdenes de detención. Hay electricistas comprometidos, que sirvieron de "carnada" para la investigación.

En nuestra ciudad, por ahora el perfil de quienes roban energía eléctrica (y están en la mira de la EPE) no tiene nombres y apellidos. Pero sin dudas, los datos con que cuenta El Litoral dan muestra de su pertenencia al sector de la llamada clase media santafesina.

Geográficamente, los 29 demorados por la Policía (con la correspondiente orden judicial) pertenece a todos los barrios de la capital provincial. Hubo operativos en el corazón de la zona céntrica, entre bulevares, y fuera de éstos, en el sur y el extenso norte. En todas estas zonas -contra lo que ocurre en las áreas de mayor marginación social y económica-, la Empresa Provincial de la Energía factura el servicio en forma regular.>

De acuerdo con los datos aportados por la distribuidora de electricidad, fueron denuncias anónimas al sitio de internet www.epe.santafe.gov.ar y al teléfono 0800-5550083. En otras palabras, quienes advirtieron de las irregularidades fueron los vecinos de quienes las cometieron.>

Pistas seguras

Ayer por la tarde hubo un megaoperativo, que fue ordenado por el titular del Juzgado de Instrucción de la 2da Nominación, Dr. José María García Porta. Estuvo a cargo de las Tropas de Operaciones Especiales (TOE) y fueron allanados los domicilios de 29 clientes residenciales y comerciales que resultaron momentáneamente detenidos, tras quedar registrados en sede policial por el hurto de energía.

La investigación comenzó con una pista más que segura: se observaron los movimientos y comunicaciones de los electricistas que ofrecen colocar artefactos en los medidores (u otros mecanismos ilegales), que condujeron a los "clientes" que contrataron sus servicios ilícitos.>

Una vez que la investigación judicial contó con los nombres de los electricistas, fue muy fácil para las TOE seguir sus contactos, hasta dar con quienes robaron energía. (Ver aparte).>

Según Dante Adalia, gerente de Control de Pérdidas de la EPE, ningún agente de la compañía ha sido sorprendido en complicidad con los electricistas que ayer fueron detenidos: algo menos de diez, según los datos con que cuenta El Litoral. Además, subrayó la "total predisposición de las autoridades y los agentes de la EPE que son conscientes de la importancia de combatir el fraude eléctrico para el futuro de la empresa".>

De acuerdo con el funcionario de la empresa, existen pruebas suficientes como para que sean apresados "otros 100 clientes de la empresa", cuyos fraudes al sistema eléctrico "ya han sido comprobados; sólo resta su arresto".>

Adalia dijo, esta mañana, que ayer fueron 29 los usuarios a los que se les inició el correspondiente proceso judicial. Pero aseguró que la cifra seguirá creciendo y que quizá -en los próximos días- se llegue a un total "de entre 130 y 150 detenidos".>

Para recuperar $ 50 millones

Desde mediados de los '90, en la EPE, ha crecido en forma continua la llamada "indisciplina del mercado". Así se describe entre los prestadores de los servicios públicos al porcentaje que (sobre el total de los usuarios) no paga una parte o todo lo que consume, y que recurre a procedimientos ilegales para llevar a cabo este propósito. (El concepto, por ejemplo, no incluye los consumos subsidiados a familias carecientes -comunes en el Gran Buenos Aires- que tienen sus instalaciones seguras y algún tipo de limitación para evitar el derroche de energía eléctrica).

En Santa Fe, años atrás, el problema tenía un mayoritario sesgo socioeconómico: básicamente sólo las familias pobres eran las que estaban "enganchadas" y sus instalaciones irregulares -aunque catalogadas de clandestinas- no estaban ocultas.>

A esos casos, que crecieron tanto como la pobreza, se sumaron nuevas irregularidades en las capas medias de la provincia. Recién al terminar el año 2005, por primera vez en la decenio '95-'05, el titular de la compañía Luis El Halli Obeid pudo anunciar que se había logrado bajar el hurto de energía (aquella vez en un punto).>

El último registro indica que entre enero de 2005 y el mismo mes de 2006 el porcentaje de las "pérdidas no técnicas" (la energía robada) bajó de 13 al 10 %. "Esto significó recuperar $ 30 millones y esperamos que con lo que se baje durante todo 2007, se cierre el año con un recupero de $ 50 millones".>

El megaoperativo que lanzó la Justicia santafesina tras la correspondiente denuncia presentada por la EPE tuvo un destinatario concreto: el cliente que está en condiciones de pagar por el servicio y sin embargo recurre a todo tipo de artilugios y trucos para evitar que el medidor indique todo lo que se consume.>

No se trata de conexiones directas (los típicos enganchados de los barrios pobres), ni alteraciones del cableado a las redes, el tipo de irregularidades más común cuenta con la intervención de un electricista, aunque "todas son detectables", según Adalia.>

Electricistas en la mira

El trabajo fue arduo y demandó, al menos, seis meses de investigaciones. Efectivos de las Tropas de Operaciones Especiales y técnicos de la EPE avanzaron con el seguimiento de la Justicia, desde donde se fue fue autorizando y controlando cada paso de este megaoperativo antifraude.

Si bien los detalles de estos procedimientos son mantenidos en reserva desde el Juzgado de Instrucción de la Segunda Nominación, distintas fuentes consultadas por El Litoral dejaron entrever que se habrían interceptado las líneas telefónicas de varios electricistas de la ciudad dedicados a llevar adelante estas irregularidades.

Fueron centenares de conversaciones que debieron ser escuchadas y analizadas, hasta detectar los domicilios exactos de los infractores.

Las 29 personas que estuvieron arrestadas ya recuperaron su libertad, aunque se les iniciaron causas como sospechosas del delito de estafa contra la administración pública, que tiene penas que van desde los dos a los ocho años. De todos modos, cable aclarar que se trata de un delito excarcelable.

Los operativos en el terreno fueron realizados por cuatro cuadrillas de técnicos, siempre acompañados por policías. Hasta el momento, no se vieron obligados a ingresar a ningún domicilio para detectar las irregularidades.

Las estafas fueron cometidas por clientes con capacidad de pago, entre ellos importantes comercios ubicados en algunas de las principales avenidas del norte de la ciudad.

En cifras
  • 29 son los clientes a los que se les comprobaron irregularidades, entre comercios, estudios de profesionales y hogares de clase media.

  • 100 más son los usuarios que como mínimo, van a recibir la visita de los agentes del orden por fraude eléctrico, según las autoridades de la EPE.

  • $ 30 millones se recuperaron al bajarse en tres puntos el hurto de energía entre enero de 2005 y el mismo mes de 2006.

  • $ 50 millones es la cifra que se espera recuperar del mercado -entre energía a cobrar y aumento de la facturación- por lucha contra el fraude eléctrico a lo largo de 2007.

  • 10% es el nivel en el que se encuentran las "pérdidas no técnicas"; es decir la energía que se distribuye y debería facturarse. De esa cifra 4 puntos corresponden a los sectores más pobres de las ciudades de Santa Fe y Rosario.

  • $ 80 millones es la cifra que por año pierde la EPE por el hurto de energía según una estimación hecha por el presidente del directorio de la empresa, Luis El Halli Obeid.

  • De 40 a 50 son las denuncias que todos los días recibe la EPE en su sitio de internet (www.epe.santafe.gov.ar) y al teléfono 0800-5550083. En su enorme mayoría corresponden a las dos grandes ciudades de la provincia: Santa Fe y Rosario.

  • De la redacción de El Litoral