Cartas a la Dirección
Animaladas

Señores directores: Mundo absurdo, cruel, mentiroso, vengativo, el que todo lo admite hasta las animaladas. El único lugar donde no está prohibido nada es en los sueños. Leemos en un cartel callejero: "Cambio trabajo por comida"; entonces la ira, la tragedia, la locura invade nuestro espíritu, pues no tiene sentido vivir si uno no se siente vivo; son golpes de la vida de estos tiempos y como consecuencia algunos ya nada creen, otros esperan con pocas ilusiones, los más siguen perturbados, melancólicos. Cada vez es más difícil estar bien, son distorsiones que nos traen a la memoria tiempos difíciles y angustiantes de la historia: tiempos déspotas de Claudio, emperador romano, tiempos de Al Capone legalizado; tiempos de Jack el destripador; tiempos crueles de las brujas de Salem.

El mundo parece haber perdido su rumbo; nos han roto los proyectos, nos han desordenado los sentimientos con ideas dudosas e incorrectas; nos dejaron al borde del desborde; nos patearon las mentes con sus falsos ideales de grandes metas, las abofetearon, luego caminaron sobre vivos y muertos.>

Etapas de dudas e inquietudes, tal vez una manera inhumana de comprender lo humano; allá lejos hubo héroes argentinos, a ellos no les dolió devolver el préstamo de vida que les había hecho Dios. íQué animalada hace el que promete diciendo a todo que sí, o sea burlando a los demás, mientras en su interior se regocija con sus propias mentiras! Maldito el que come el pan a solas, ignorando los apóstoles, el que hace descuentos en sueldos miserables, el que mira para otro lado sin ofrecer una moneda.>

Hay economistas conspirando en una Argentina rota, hay empresarios inclinados en su propio provecho, hay violadores de los derechos humanos, hay seres conspirando contra la naturaleza, hay almas en la miseria, hay caos familiar y están los que empujan a perder la fe. Creo que todos sentimos aversión hacia los intolerantes que se ocupan de instigar a aquellos que no son tan irrazonables como ellos mismos; sentimos aversión hacia los violentos en que la confusión tiene aristas dramáticas y en que las vidas suelen estar en juego. No siempre es fácil obtener el castigo de los culpables, sobre todo cuando hay magistrados que se ponen a dudar superando ampliamente a Hamlet.>

Son animaladas estos sucesos: pueblos diezmados por ejecuciones de guerrilleros, niños y hombres condenados a trabajos forzados día a día, poblaciones con crueles hambrunas, niños condenados a ser analfabetos, jubilados asaltados y maltratados y seres que actúan como hijos del demonio.>

La condición más requerida es "robar tiempo al tiempo" y compartirlo de corazón con el prójimo, compartir pensamientos en beneficio de obras benéficas, lo que significa honrar la vida... El ser humano no está completo si no incorpora a su vida el juego de la generosidad auténtica.>

Clary Miroznik German.>