Los tres grupos de indígenas ocultos que se presume se refugian en la selva del oriente de Ecuador están en peligro inmediato de desaparecer sin dejar rastro por la presión de madereros, petroleros y enfermedades ajenas a su ambiente.
Sólo hay constancia de que uno de estos tres grupos, los taromenanis, que probablemente son unas pocas decenas, viven en una pequeña zona de densa selva húmeda en el corazón del Parque Nacional Yasuní, según el padre Juan Carlos Andueza, de la Misión Capuchina en la provincia oriental de Orellana.>
Los tagaeris, de los que había rastro de actividades hasta hace pocos años en la actual zona de los taromenanis, podrían haber desaparecido o, quizá, pervivan algunos, dijo a un grupo de periodistas Andueza, un español que lleva 17 años en Orellana y tiene una relación privilegiada con los indígenas.>
Del tercer grupo, que no tiene nombre, sólo existen rumores escuchados a los huaoranis, indígenas integrados hace décadas, "de la existencia de un pueblo desconocido" que habitaría la zona más oriental del Yasuní, junto a la frontera con Perú, "pero no se han visto casas ni gente", agregó el religioso.>
Andueza insistió en la extrema fragilidad de estos grupos sin contactar o en aislamiento voluntario, tanto por su pequeño número como por su indefensión ante posibles ataques o enfermedades, como la gripe, contra la que están inermes.>
"Si un maderero con gripe deja un saco (chaqueta) en la selva y lo recoge una comunidad oculta, pueden morir todos en pocos días", recalcó Andueza, para quien la supervivencia de estos grupos sólo es posible si se refugian en zonas aún más aisladas de las cabeceras de los ríos pequeños, donde no llegan los madereros.>
De la misma opinión es la periodista Milagros Aguirre, quien a principios de 2007 publicó un amplio informe sobre la tala ilegal de maderas preciosas en el Yasuní, el mayor parque de Ecuador con más de 900.000 hectáreas y una enorme biodiversidad, y su relación con las dificultades de estos pueblos para sobrevivir.>
Aguirre dijo que los taromenanis, probablemente llegados desde Perú, estarían restringidos a su actual zona, donde antes estaban los tagaeris, y ya no tienen dónde más desplazarse.>
"Se están quedando sin espacio", admitió Aguirre, para quien eso hace "más complicada" su pervivencia, pues dificulta su aislamiento.>
Los tagaeris, que fueron fieros guerreros conocidos como los "pata colorada", al teñirse las piernas de rojo, conformaban un clan de los huaoranis, que evitó el contacto con la civilización.>
Los taromenanis, de otra etnia, son más altos, de piel más clara, con una lengua diferente, así como lanzas y cerbatanas distintas.>
Quienes podrían facilitar el contacto de estos grupos ocultos son los huaoranis, un pueblo compuesto por unos 2.000 ó 2.500 miembros, de los que entre 500 y 600 viven en comunidades en la zona que rodea el Yasuní y en algunos puntos del interior del parque.>
Son los huaoranis los que pactan con petroleras y colonos, a los que cobran para facilitarles extraer crudo o sacar ilegalmente el cedro y la caoba de la selva. En los últimos años, los taromenanis han matado a lanzazos a tres madereros.>
No se sabe cuántos taromenanis han podido matar los madereros y cuántos huaoranis fueron los autores de la matanza, en 2003, de catorce taromenanis, un hombre y 13 mujeres y niños.
Según Aguirre, el fiscal y los policías que acudieron al lugar "se limitaron a hacerse fotos con la casa quemada", sin investigar en profundidad lo sucedido, que quedó impune.>
"Tampoco se hizo ningún estudio arqueológico ni antropológico", lo que, recalcó Aguirre, "da una idea del olvido en que están estos pueblos para las autoridades".>
Además, el que los muertos fueran mujeres y niños agravó el peligro de desaparición de este grupo, ya que "se mató el futuro", apostilla Alejandra Rivas, responsable de Relaciones Comunitarias de la petrolera brasileña Petrobras en Ecuador.>
Petrobras, que tiene una concesión en el Yasuní, ha redactado en Ecuador un plan para evitar contactos con los pueblos ocultos cerca de sus explotaciones en toda Sudamérica, donde se calcula que hay un centenar de grupos indígenas aislados: unos 70 en Brasil, 20 en Perú y el resto en Bolivia, Colombia, Ecuador y Paraguay.>
El Papa Benedicto XVI debe disculparse con los indígenas de América por haber negado en su reciente visita a Brasil "el holocausto" en su contra, dijo el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
"Aquí ocurrió algo mucho más grave que el holocausto en la II Guerra Mundial y nadie puede negar a nosotros esa verdad (...), ni su Santidad puede venir aquí, a nuestra propia tierra, a negar el holocausto aborigen", dijo en una alocución nocturna reproducida obligatoriamente por las emisoras de radio y televisión venezolanas.
"Así que, como jefe de Estado, pero vestido con la humildad (...) de un campesino venezolano (...), yo le ruego a su Santidad que ofrezca disculpas a los pueblos de nuestra América", agregó.
Benedicto XVI aseguró el domingo en Brasil que la evangelización de América "no supuso en ningún momento una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña".
Chávez se preguntó si "�será por eso que la iglesia católica cada día pierde más creyentes?" y se respondió así mismo: "Yo creo que es por eso".
EFE