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Es el pueblo el que cuenta la historia. Los que lo conocieron, los que compartieron sus ideales y su trabajo en Villa del Parque, los que supieron de las alegrías y sinsabores de su derrotero. Con más de 40 reportajes recogidos a lo largo de un prolongado proceso de producción, el grupo de realizadores santafesinos Matecosido plasmó su propia mirada sobre la vida de Osvaldo Catena, el sacerdote que hizo carne los postulados del Evangelio para plasmar una obra -en gran parte todavía no reconocida- en la franja más postergada de la ciudad: los barrios del oeste de Santa Fe.
El documental "El hombre nuevo, el hombre que te debo mi país. Osvaldo Catena" se estrenó el miércoles pasado en el Paraninfo de la Universidad Nacional del Litoral, donde los vecinos de la ciudad pudieron adentrarse en el corazón de un hombre que entregó su propia vida para mejorar la de sus "hermanos".>
"A lo largo de más de 40 testimonios, cada uno de los reporteados aporta su mirada cercana y comprometida, y relata los hechos que compartió con el cura en su época", cuentan los integrantes de Matecosido Producciones, el grupo realizador de este video, que produjo la Fundación Padre Osvaldo Catena.>
"Él no era un hombre de presencia pública, sino por el contrario, tuvo una vida destacada por la capacidad de movilizar y concientizar desde el encuentro y desde la relación personal y comunitaria. Por eso, nos encontramos con una gran carencia, ya que no contamos con material fílmico ni audiovisual de Catena -explican-. De allí que necesitamos recrear reportajes, declaraciones y participaciones de Osvaldo en diversos momentos de su vida".>
El padre Osvaldo Catena había nacido en Mariano Saavedra (provincia de Santa Fe), el 13 de abril de 1920. Egresado en 1943 del Seminario de Guadalupe, pronto se destacó, no solamente como sacerdote y hombre de fe comprometido con su pueblo, sino también como músico.
Perito en liturgia, participó como asesor en esa área del Concilio Vaticano II y dedicó gran parte de sus energías a producir una renovación de las formas del culto, tratando de integrar la liturgia a la vida cotidiana. Lo hizo, sobre todo, a través del canto.>
Tanto en su época de seminario como la posterior, nunca abandonó sus estudios musicales, para los cuales tenía una notable inclinación y capacidad. Bajo su inspiración, la música sagrada cobró nueva vida: organizó la Escuela de Música Sagrada de Santa Fe; fundó el coro Los Cantores de Cristo Obrero en esta ciudad; y creó el grupo de música litúrgica Pueblo de Dios (a nivel nacional) que, aún después de veinte años de su muerte, sigue creando y difundiendo su obra.>
Pero, además, colaboró con el músico Ariel Ramírez en la composición de la Misa Criolla y "Por la Paz y la Justicia"; y es autor de varios cancioneros litúrgicos ("Gloria al Señor" y Cien Salmos para Cantar -recopilación de su fructífera labor como compositor original y compilador de música de poetas populares o cultos-, entre otros).>
Comprometido con el hombre mismo, integró el Instituto de Música de la Universidad Nacional del Litoral y participó en su renovación.>
De esa fecunda obra quedan algunos testimonios, de los que se valió el grupo Matecosido para su película. "El Coro de Cristo Obrero en sus populares discos fue desgranando las pericias del pueblo trabajador y militante de Villa del Parque. El periódico La Voz de Villa del Parque fue quizás el único rastro comunicacional de la vida, lucha y cotidianeidad del barrio; por lo cual abordamos un viaje a través del mimeógrafo, un recorrido por una de las formas de comunicación más genuinas. Desde allí contamos el antes, durante y después de la presencia de Osvaldo en Villa del Parque. Por eso, este trabajo es un relato mixto entre la documentación de ese diario y los archivos de época; y la ficción que completó los vacíos de la historia".>
El 4 de octubre de 1974, Osvaldo Catena debió dejar Santa Fe amenazado de muerte por la Triple A (AAA). Desde ese abrupto final de su historia en la ciudad, partió el director de "El hombre nuevo...", Pablo Esteban Testoni, para testimoniar los rasgos sobresalientes de su vida. "Comencé prejuiciosamente desde el final de la historia en Santa Fe. Desde el cura del Tercer Mundo, el militante, la voz de muchos curas de ese momento... del perseguido y que tiene que huir finalmente. Y mientras uno investiga, edita y monta, se va dando cuenta de que este cura era -además- un fuera de serie. Un verdadero artífice y constructor, y `El hombre nuevo...' es eso: las peripecias de un tipo que día a día renovaba su compromiso con la gente".
Exiliado, el padre Catena buscó refugio en la Diócesis de Azul, provincia de Buenos Aires, donde siguió desarrollando su obra social y musical. Allí, rodeado del amor de los vecinos, murió el 29 de noviembre de 1986, a los 66 años, luego de una entrega desinteresada por una mejor vida para los sectores más postergados de la comunidad. "A veinte años de su muerte, su figura sigue siendo para nosotros un ejemplo a seguir", dicen los realizadores.>
Los inicios de la historia del grupo autor de este video se remontan al año 1989. Desde entonces, Matecosido Producciones trabaja en Santa Fe con una consigna, tan simple como desafiante: "reflejar las historias y personajes de nuestro medio". Para ello, se proponen "encontrar las vivencias interpretadas por los particulares representantes de nuestra región".
La intención de este grupo de trabajo en comunicación popular responde a dos motivaciones "surgidas del análisis que grupalmente hacemos de la sociedad: necesidad de representación de lo popular -nuestra imagen y nuestra voz- y necesidad de fortalecer los procesos organizativos", definen sus integrantes.>
Acerca del término "popular", Matecosido reconoce que no es una definición "homogénea, no es un dato objetivo, sino que se produce en un proceso ambiguo y conflictivo. Está presente en los puestos de las ferias, en los encuentros en las plazas, en los cementerios, en el mundo de las bailantas, en los carnavales, en las veredas de los barrios... En estas prácticas, podemos rastrear señas de identidad, a través de las cuales se expresa y se hace visible un discurso de resistencia y de réplica al dominante. Los medios masivos son emisores de la cultura hegemónica que niega estas prácticas y que deja ausente a sus actores. Nosotros, como comunicadores populares, queremos recuperar estas expresiones, darles forma en un lenguaje y devolvérselas a sus creadores, para tener -como pueblo- una continuidad cultural e histórica".>
Sobre la decisión de estimular los procesos de organización, el grupo expresa que "diariamente, algunos sindicatos, asociaciones vecinales, instituciones, estudiantes, y otras organizaciones, nos plantean sus necesidades comunicacionales. Hacia adentro, con la formación de sus miembros, el fortalecimiento de las relaciones solidarias, la información, la orientación tomada o las decisiones adoptadas por el conjunto. Y, hacia afuera, a través de la coordinación con otros grupos, la difusión de la propia experiencia y la búsqueda de recursos. De allí que la comunicación cumple en estos casos una función concreta: es un instrumento potencializador de los procesos de crecimiento de las organizaciones populares".>
Para aportar en esas direcciones, es que Matecosido Producciones eligió como escenario de trabajo el espacio audiovisual. "Encontramos allí un lenguaje capaz de traducir, no sólo las aspiraciones y deseos de las organizaciones, sino también los `ambientes' en los que se generan y, por sobre todo `cómo' se generan. Hoy, en América Latina, habitan miles de imágenes y voces, que es lo que llamamos `el espacio audiovisual'. En éste, el cine y el video son su expresión más completa. Nuestra opción hoy es por el video".>
En el siglo de la evolución tecnológica, este grupo optó por el video "porque su ha logrado una efectiva descentralización productiva. Su bajo costo y su facilidad operativa multiplicaron en pocos años la toma de nuestra realidad -argumentan-. Esta diversidad permite proyectar otras imágenes superando la actual homogeneización y dependencia cultural y, en consecuencia, se consolidan formas horizontales y participativas de comunicación que son dialécticas con procesos socio-históricos concretos".>
En este contexto de trabajo, surge la idea de "El hombre nuevo, el hombre que te debo mi país. Osvaldo Catena". Su director, Pablo Testoni, explica que la intención es "debatir sobre la construcción de una ciudad. Hemos escuchado y visto ya mucho sobre los prohombres y prototipos de una parte de esta historia, pero poco del nacimiento y desarrollo de los bordes de Santa Fe. Cómo fueron sus luchas, sus líderes, cómo pelearon cada palmo de tierra. Y -�por qué no decirlo?- hablar de sus victorias. Villa del Parque tuvo la propiedad de la tierra allá por el '69 y se la ganaron a un gobierno municipal de la dictadura -apunta-. Proponemos, además, disfrutar de ese tiempo tal como lo vivieron los vecinos y militantes de esa época. Sus cantos y movilizaciones, las imágenes y símbolos que los movían".
Como en cada proceso testimonial, quienes aportan su mirada detrás de la cámara se comprometen íntimamente con esa obra en construcción. "Cada testimonio fue una revuelta -dice Pablo Testoni-. Te emociona mucho la dignidad de los viejos. �Será que en el imaginario de uno, los militantes son y serán jóvenes? En Villa del Parque, nos encontramos con una serie de viejitos que nos partieron el corazón. Recuerdan y llevan muy dignamente ese compromiso. Pasó mucho tiempo y agua por el barrio... sin embargo, la memoria de esos tiempos no sólo los conmueve sino que los mantiene firmes -destaca-. Pero, al mismo tiempo, no puedo negar que en algún momento siento que la dictadura y la seguidilla de gobiernos antipopulares marcan una derrota, o por lo menos un retroceso que es evidente. Sólo basta mirar fotos del los setenta y pisar hoy cualquier barrio del norte y oeste santafesino para entender este ciclo. No es algo con lo que uno quiera encontrarse, pero el final de la edición de este video nos encontró otra vez embarrados en el barrio, en donde la escuela, la capilla y las casas de los vecinos que testimoniaron estaban con más de 50 centímetros de agua. Y �qué querés que te diga...?, se extrañan los Catenas".>
El 29 de noviembre de 1986, a los 66 años y luego de una vida fecunda en ideales y logros, Osvaldo Catena moría en Benito Juárez. En los dos días que duró el velatorio, músicos y cantores le brindaron su homenaje musical. Con una procesión de a pie y en medio de un profundo silencio, miles de pañuelos se levantaron para dar su último adiós a este ser tan amado. Y en el Cementerio, hasta el atardecer, flautas y guitarras tocaron su música, la que él compuso con tanto amor.
Investigación: Fabián Alarcón, Marcelo Allende y Pablo Esteban Testoni. Guión: Pablo Testoni. Cámara: Marcelo Allende. Asistente de sonido: Sergio Caminos. Asistente de cámara: Ariel Gaspóz. Edición: Marcelo Allende. Artística: Diego Lenarduzzi y Fabio González. Asistente de Arte: Manuel Allende. Producción general: Fundación Padre Osvaldo Catena y Matecosido Producciones. Prensa: Mariana Rabaini. Dirección: Pablo Testoni.