Cultura
Cuando las muecas dicen lo suyo
Nuevo espacio editorial. Con la publicación de dos libros, hace su aparición en la región la Editorial Las Muecas. Un desafío y una posibilidad de publicar para quienes despuntan el vicio de la escritura. Se presenta en público mañana, con una kermese en el Club Rivadavia Juniors. textos de Revista Nosotros.

Parece un contrasentido, pero no lo es. Porque de la multiplicidad de sentidos están constituidas, precisamente, las posibles miradas sobre la vida y el hombre en el cosmos. Que una editorial, que estimula la palabra, se llame Las Muecas, no hace más que confirmar que a veces la palabra no alcanza. Que necesitamos del cuerpo, de los gestos, de esa comunicación visceral, espontánea y genuina que nos enrostramos cotidianamente, para comunicarnos sin intermediaciones. Pero confirma también, que la palabra, para espejarnos, implica un ejercicio, una práctica y un compromiso.

De todo esto y de mucho más se trata la Editorial Las Muecas, un emprendimiento naciente que echaron a andar dos jóvenes santafesinos amantes de la escritura: Marcos Barberis y Rodrigo Guitart. >

Las Muecas representa, para ellos, ese impulso inicial que los ancló a la palabra escrita como modo de expresión y forma del pensamiento. Un gusto que despuntan desde hace ya largo tiempo y que han plasmado ahora en sus dos primeros libros: "Extremo circular", de Guitart, y "Hacia la torpeza, una expedición marmota", de Barberis, obras iniciáticas también para el emprendimiento editorial que gestaron y que se va a presentar mañana con un almuerzo "a la canasta" y una kermese para celebrar la tarde del domingo.>

"En realidad, lo que produce la kermese es un contacto lúdico, que es de algún modo la vinculación nuestra con la literatura. No nos vinculamos desde la idea de "vamos a hacernos los escritores", sino de estar jugueteando permanentemente con palabras, signos, gramáticas, historias, ficciones, géneros. Intentamos volver a espacios más lúdicos, que es lo que proponemos con la editorial: juguetear con la literatura y salir de algunos estamentos un tanto rígidos, que es tal como se suele pensar lo que significa escribir o todo el circuito de los escritores", explica Marcos Barberis.>

Jugar con la imaginación

Más adelante Guitart habló de los lectores y su influencia en la construcción de la obra:

"Uno cuando escribe también piensa para quién escribe, hacia quién va dirigido, o no... es una cuestión de expresión pura. Y cuando uno termina juega con esa cuestión de quién lo puede leer... Creo que está abierto a que cualquiera lo pueda leer. Si un chico de 16 años agarra cualquiera de los dos libros, le va a dar una lectura ahora, y otra dentro de un tiempo, y le va a dar una lectura distinta en otro tiempo. Porque considero que tienen elementos que son captables cuando determinados procesos ya masticados ya sumidos. Y eso está bueno.>

"Por ahí, se me planteaba como un pequeño fin: sostener al lector desde un personaje y poder mantenerlo transportado en un plano existencial distinto mientras iba leyendo el cuento. O sea, quitarlo de la realidad en la cual está sumido, abstraerlo, y mantenerlo por un período de tiempo en otro plano de existencia. Es una búsqueda dentro de la escritura. Que la persona que lea pueda abstraerse, dejarse llevar por estas ficciones, sacarlo de lo cotidiano. Romper la cotidianidad por un momento. Por lo menos mientras está leyendo.>

Marmotas

"Hacia la torpeza; una expedición marmota" rompe con la forma en que la gente se vincula con la literatura, sostiene Barberis. "Sé -lamentablemente- que hay como todo un prejuicio de decir: la forma en que yo escribo, o la forma de escritura tiene un público... Siempre lo pongo en duda, de todos modos. Pongo en duda que en realidad haya una sola forma de pensar la lectura. No creo que sea mi libro, sino que en realidad es la forma en que la gente se está vinculando con la literatura.

"El libro intenta romper formas gramaticales, ortográficas, inventa palabras, pasa tres o cuatro páginas sin signos de puntuación, como también en dos páginas tenés una palabra, una coma... una palabra, una coma. En realidad es eso: es una búsqueda de la torpeza en una expedición marmota que me encuentro con estos personajes.>

"Entonces -agrega- es plenamente la idea de perturbar permanentemente al lector. Que se pueda sentir intervenido, incómodo cuando esté leyendo el libro, pero incómodo también metido en este mundo marmota. Buscar un plano subterráneo de complicidad.>

"Toda la resonancia del libro es eso: que el libro genera mucha complicidad en algunos momentos y genera un odio de querer quemarlo en otros, que creo que tiene que ver con esa incomodidad que pretende el libro y esa idea de poder correr al lector u ofrecerle otra forma de escritura.>

En la búsqueda

Rodrigo se encontró con la creación literaria en el medio de una búsqueda: "Soy un tipo que no está cómodo donde está, siempre tengo la sensación de que en otro lado hay algo mejor. La escritura es lo que siempre se mantuvo, en mayor o menor orden, en el transcurso de toda mi vida, siempre estuvo. Tuve momentos en los cuales necesitaba imperiosamente estar escribiendo todo el tiempo, como vacíos y huecos existenciales, en los cuales no tenía ganas. Pero siempre algo se materializaba. Algún personaje me venía a la mente o alguna idea concreta de escritura... si bien no llevaba a cabo en el momento el ejercicio de escribir, me daba vueltas en la cabeza. Por eso el libro tiene que ver con esta cuestión de extremo circular, y hay cosas que siempre vuelven en círculos. Me ha pasado que siempre me volvían los temas, las mismas problemáticas o mismas cuestiones existenciales. Todo eso encierra el título del libro y la idea de escritura.

-�Cuál fue el impulso primero de escribir?-Marcos: yo estaba en medio de un exilio cuando arranco a escribir. Vivía en Italia y estaba ahí con todo una `mareaavalanchamoto' de cosas que venían pasando, y de golpe... nació un texto. Lo mío primero fue poesía. Había como una necesidad de vomitar todo el tiempo esto, lo que nunca creí que iba a tener el laburo después que siguió teniendo o sostenerse. De última, terminó transformándose en mi punto de sostén. Para mí, escribir siempre pasó de los planos de mero sostén y de contención a planos más lúdicos. Y creo que el haber practicado un deporte durante mucho tiempo, tiene muchos clichés que hacen que las cosas que realmente te gustan, las tomes como una práctica. Que vos practiqués 20 años base, y que durante cuatro días de la semana estás yendo a entrenar, te guste, no guste, haga frío o calor, haya mosquitos, humedad, la cancha mojada, vos vas. Bueno, la escritura tiene eso. Llega un punto en que vos, aunque no tengas ganas de escribir, pasan tres días y decís: bueno, algo tengo que producir. Y, por otro lado, ahora hay en mí un intento permanente de seguir explorando nuevas formas de escribir. Salir de la poesía, volver a buscar otras cosas, otras formas, otros géneros, articular prosa y poesía, volver a la prosa, armar una obra de teatro... Bueno, el libro empieza describiendo una película y termina con una obra de teatro, entonces es una marumba de muchas cosas...

Más ideas

Las Muecas tiene sus dos primeros nacimientos y el camino sigue. Uno de los proyectos es poder generar otros circuitos de distribución que no sean las librerías. "Creemos que nuestros libros no pueden competir en librerías. Porque ya hay en el imaginario colectivo la idea de que los autores locales no se compran allí. Uno no va a la librería a buscar autores locales".

"También generar un circuito o una red de comunicación, en la cual nuestros libros vayan para un lugar y vengan libros de otras editoriales cercanas. Y también armar presentaciones en otros lugares y exhibirlos en verdulerías, panaderías, carnicerías, pollerías y peluquerías.>

Con el despliegue de originalidades previsto para la presentación pretenden acercar el libro a los que más se pueda, dentro de una familia: padres, hijos, gente grande... Y festejar. "Que es un fin real, porque cuando uno logra determinadas cuestiones realmente tiene ganas de festejarlo con todas las letras", dicen.>

Un domingo de kermese

Para celebrar el nacimiento. La presentación de la editorial Las Muecas será con una fiesta. Porque, como todo nacimiento, hay que celebrarlo. La cita es mañana, domingo 20, al mediodía, en el Club Rivadavia Juniors, en Av. Freyre 3264.

La idea es recuperar el espacio lúdico -que se suele reservar casi exclusivamente a los niños- como un modo espontáneo de generar, fortalecer y multiplicar vínculos. De allí que se propone una kermese, para que toda la familia pueda contagiarse con el entusiasmo de quienes convidan a la fiesta, y participen de esos juegos que hace tiempo ya no jugamos.>

Entre carreras de embolsados y sortijas irá transcurriendo la tarde de domingo. Un día para cultivar la alegría, donde no faltará la palabra en sus más diversas manifestaciones, pero que también tendrá un lugar para la música, los números de magia, las acrobacias con telas y otras expresiones a cargo de los integrantes de la Escuela Integral de Circo de Santa Fe. El baile y las sorpresas harán el resto.>

Casaárbol

Este emprendimiento editorial fue cobijado en sus orígenes por otra búsqueda que transitaran Marcos Barberis y Rodrigo Guitart en esta ciudad: Casaárbol, un espacio abierto a distintas expresiones artísticas, donde nació el ciclo Ficcionantes Realidadores.

Botellas al mar

En Casaárbol, un grupo de aficionados a la escritura compartió, durante varias noches de viernes, textos propios dichos para escuchas atentos y participativos. Esas botellas lanzadas al mar fueron recogidas por otros, que también echaron a rodar su palabra escrita.

Tras ponerles el cuerpo a esas creaciones como parte de Ficcionantes Realidadores, Guitart y Barberis incluyeron algunos de esos textos en sus respectivos libros.>

Libro

Un vínculo en soledad

"Si bien hemos sabido lo que generan nuestros textos leídos por nosotros en los Ficcionantes, uno nunca sabe lo que está provocando en una persona que está en soledad leyendo su libro. Por eso, estamos ansiosos de una devolución", dice Rodrigo Guitart.