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Medidas hogareñas para evitar riesgos con el gas
Prevención. El monóxido de carbono no tiene olor ni color pero, si se acumula en lugares cerrados, se convierte en un serio riesgo para la salud. Con medidas sencillas y una revisión periódica de las instalaciones, los riesgos disminuyen en forma considerable. textos de Joaquín Méndez Rosa y Revista Nosotros.

La mayoría de usuarios de los distintos tipos de combustibles utilizados para calentar el hogar en invierno es consciente de los riesgos que entrañan y conoce las medidas preventivas. Sin embargo, sea por descuido o porque la rutina diaria hace olvidar el peligro, cada año se siguen produciendo muertes como consecuencia de estufas, chimeneas, calentadores u hornillos, en mal estado.

El monóxido de carbono que desprenden los calentadores cuando no funcionan bien es muy peligroso porque, expulsado en demasía por un aparato con mal funcionamiento, produce una muerte "dulce", silenciosa, que no se puede ver ni oler. Este peligro es generado sobre todo por calderas de agua caliente y otros aparatos domésticos para calentar como las estufas.>

Para los expertos, este tipo de accidentes domésticos no tiene una explicación lógica, ya que las inspecciones obligatorias y el cumplimiento de las normas de seguridad están destinadas precisamente a evitarlos. Pero la realidad es que todos los años se producen algunos casos.>

Recomendaciones

La compañía petrolera Repsol hace unas especiales recomendaciones a sus clientes de gas butano, propano y gas natural:

•Preste especial atención al color de la llama: si ésta es viva, estable y azulada, la combustión es buena. Por el contrario, si hace ruido, es inestable y con puntas amarillas, deberá llamar a un técnico para que revise los aparatos. •Los gases butano y propano no son tóxicos, pero es importante que existan siempre rejillas de ventilación en aquellos lugares donde funcione un aparato de gas y que éstas no se tapen con objeto alguno, suciedad o pintura. •En caso de fugas, no encender ninguna llama ni accionar los interruptores eléctricos. •Ante la más mínima sospecha de que existe un escape de gas hay que avisar inmediatamente al servicio técnico y abrir todas las ventanas de las habitaciones. •La conducción flexible no debe estar nunca en contacto con la parte posterior del horno de la cocina o de cualquier otra fuente de calor. •Hay que estar atento a la fecha de caducidad que llevan impresas las gomas. •Todos los conductos deben estar bien conectados y en buenas condiciones y no deben estar bloqueados. •Los aparatos deben instalarse correctamente y, antes de usarlos leerse las instrucciones, mantenerse según las instrucciones del fabricantes. •Nunca se vaya a dormir dejando un calentador a gas o a queroseno encendido, si el aparato no tiene ventilación hacia fuera. •Si huele a gas no encienda interruptores ni fume; cierre los mandos de los aparatos y la llave general de paso y llame a un instalador, aunque no hayan transcurrido los cuatro o cinco años desde la última revisión. •No tapar nunca las rejillas de ventilación. •Haga revisar sus instalaciones de gas natural una vez al año y de butano cada cinco años. •Es aconsejable instalar un extractor de aire, no usar vehículos con motor a gas dentro de la casa ni del garaje y suprimir las estufas a gas en el baño. •Evite que se derrame el contenido de un recipiente puesto al fuego, ya que podría apagar los quemadores y dejar escapar el gas sin que usted se de cuenta. •Es aconsejable que los calentadores de agua se instalen en lugares ventilados, como terrazas o patios. De no contar con ninguno de estos espacios hay que cerciorarse de que el tiro sea suficientemente ancho y que se instale correctamente. •En cuanto a los sistemas de gas móviles, tales como cocina-mueble o barbacoas, deben tener una conexión segura y, si el tubo es de goma, vigilar que no esté en contacto con superficies calientes.Para prevenir accidentes se recomienda seguir al pie de la letra las recomendaciones de las casas suministradoras de este tipo de energía. Y tener en cuenta que la cocina suele ser el lugar más susceptible de provocar accidentes caseros, en especial por los quemadores y extractores de humo.Y para terminar, un truco: pasar habitualmente agua jabonosa por la goma naranja, el gas butano, o tubería de cobre si se trata de gas natural. Si se forman pompas de jabón es que hay un escape.

Ni olor ni color

El monóxido de carbono, o CO, es un gas inodoro e incoloro que puede enfermar y matar en forma repentina. Puede acumularse en espacios cerrados o semicerrados. Las personas y los animales que se encuentran en estos espacios pueden intoxicarse si lo respiran.

Ante un caso de intoxicación, es recomendable seguir algunos pasos que se detallan en la página web crecerjuntos.com.ar. Cabe apuntar que los síntomas más comunes de la intoxicación por monóxido de carbono son dolor de cabeza, mareo, debilidad, náusea, vómitos, dolor de pecho y confusión.>

La ingestión de altos niveles de monóxido de carbono puede producir desmayo y hasta la muerte.>

Salvo que se sospeche la causa, la intoxicación por CO puede ser difícil de diagnosticar debido a que los síntomas son similares a los de otras enfermedades.>

Ante una persona con síntomas de intoxicación, conviene mantener la calma pero actuar con rapidez y tener en cuenta los siguientes pasos:>

•Abandonar el área y respirar aire fresco inmediatamente. •Apagar la fuente de monóxido de carbono, sólo si lo puede hacer de forma segura y llamar al número de emergencias. •Si la persona no está respirando, iniciar la resucitación cardiopulmonar. •Acudir inmediatamente a un médico si se sospecha que una persona sufre intoxicación por monóxido de carbono.

Para prevenir accidentes

Un sistema central de calefacción, el calentador de agua o un calentador portátil de gas butano, o los precarios quemadores hogareños de leña (también llamados braseros), un automóvil, es decir, cualquier aparato que queme combustible, puede dejar escapar CO y debe ser controlado en forma regular.

Es posible tener en casa un detector de monóxido de carbono, que nos avisará de la presencia de ese gas en cierta concentración peligrosa.>

Para los hogares que no lo tienen, es importante seguir algunas indicaciones simples pero muy importantes: no quemar cosas en una estufa o chimenea que no esté ventilada en forma adecuada; no calentar el ambiente con un horno o cocina de gas; no encender un generador de electricidad a gasolina en un cuarto cerrado (como un sótano) o afuera, frente a una ventana en la que el humo pudiera entrar al interior; no calentar el motor del auto en un garaje cerrado y, aún si el portón se encontrara abierto, dejar cerrada la conexión con el resto de la casa. Fuente: Latinsalud.com.>

Para seguridad

El monóxido de carbono es un gas inodoro, incoloro e insípido que se produce cuando los combustibles como la gasolina, el gasoil, el propano, el querosén, el gas natural, el carbón y la madera no disponen de la cantidad de oxígeno suficiente para arder completamente. Las fuentes más comunes son los automóviles, los hornos y las calderas que no reciben un mantenimiento adecuado.

Síntomas de intoxicación

Los síntomas de la intoxicación por monóxido de carbono son parecidos a los de la gripe: náuseas, mareos, somnolencia, vómitos y confusión.

En muchos casos, las víctimas son conscientes de que no se encuentran bien, pero se sienten muy desorientadas como para ponerse a salvo.>

Las mujeres embarazadas son particularmente vulnerables. También lo son los niños pequeños, las personas mayores y quienes sufren trastornos cardíacos o respiratorios.>

Consejos para tener en cuenta

Ocúpese de que personal especializado realice inspecciones y limpiezas anuales de los sistemas de calefacción, los conductos de ventilación y de humos y las chimeneas. De vez en cuando realice usted mismo inspecciones visuales para detectar conexiones incorrectas o la formación de óxido, manchas o agua. Nunca use parrillas de gas o de carbón en una zona cerrada.