César Miño
Marcelo Hernán Loffreda es uno de esos hombres a los cuales se puede catalogar -sin temor a equivocarnos- como verdadero símbolo de buena parte de la historia del rugby argentino.
Vinculado desde siempre al San Isidro Club, jugó 48 tests con Los Pumas entre 1978 y 1994, siendo varias veces su capitán.>
Posteriormente, este ingeniero civil, al que el deporte de sus amores direccionó su vida cotidiana, asumió como head-coach del Seleccionado Argentino de Rugby en 2000, junto al médico rosarino Daniel Baetti, con quien comparte actualmente la conducción.>
Durante la semana de estancia en Santa Fe, el afamado entrenador concedió una entrevista exclusiva a El Litoral y Cable&Diario, en la cual se abordaron todos los temas inherentes a la actualidad del rugby argentino y mundial.>
La consulta inicial estuvo referida a los objetivos que se persiguen en esta etapa premundialista, comprendida entre el primer entrenamiento en nuestra capital y el test-match ante Italia, a desarrollarse el sábado 9 de junio en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza.
Su respuesta no se hizo esperar: "En primer término, no podemos olvidar en ningún momento que la Argentina está rindiendo examen en forma permanente. Esto se da porque en el ámbito internacional no podemos perder de vista los primeros puestos del Ranking IRB, ya que es muy importante para nosotros. Por otra parte, uno de los objetivos fundamentales que tenemos para esta serie es evaluar algunos jugadores, con la finalidad de conocer si están en condiciones de integrar la lista definitiva que jugará el Mundial de Francia".>
Cuando le preguntamos si coincide en que este presente nacional no posee antecedentes, ya que permite poseer un caudal notable de rugbiers de primerísimo nivel (un mínimo de dos por puesto), no duda en responder. "Es tal cual lo decís, ya que tenemos entre 60 y 65 jugadores que poseen un nivel muy parejo, por lo que están en condiciones de conformar un equipo o un plantel de 22 integrantes, para jugar de igual a igual ante cualquier equipo del mundo. Esto es algo que por un lado entusiasma, enriquece; además de motivar a los rugbiers más jóvenes para pugnar por un sitio en la lista mundialista. Por otra parte, es un problema para los selectores, quienes somos los que debemos terminar de conformar una nómina de apenas 30 jugadores, sobre un total tan amplio.">
A continuación, agrega que "seguramente nos dolerá mucho tener que recortar a jugadores que tienen nivel internacional, que han dado todo, pero que lamentablemente se tendrán que quedar sin la posibilidad de jugar este mundial".>
En la continuidad de esta especie de evaluación de Los Pumas actuales, Loffreda afirma que "están dadas las condiciones para que Argentina cumpla un buen papel en estos días y también en la RWC. Sin embargo, vos sabés que los argentinos somos demasiado exitistas y nos basamos en algunas cuestiones que son absolutamente superficiales. Creo que lo básico es seguir trabajando con la misma humildad y convicción, de la manera en que todos sentimos este deporte. Esto es lo que nos va a continuar llevando por un buen camino".
Inmediatamente, la consulta se direcciona hacia cómo debemos compatibilizar esta realidad con el ámbito nacional, a lo que responde: "Argentina está en un sitio de privilegio en el contexto mundial. Sin embargo, no debemos distraernos en el hecho de poseer un seleccionado muy fuerte y descuidar lo más importante, que es que el nivel local (léanse las competiciones en el país), que debe seguir creciendo.>
"Los resonantes éxitos de Los Pumas hacen que tal vez nos olvidemos de algo que está ocurriendo en la República Argentina, como el permanente éxodo de jugadores que se van al exterior. Esto debe ser una preocupación permanente para la conducción nacional, con la finalidad de ver de qué forma se pueden generar la estructura, los torneos, los mecanimos o el proceso para que los jugadores se queden en el país, sin lesionar la solvencia del Seleccionado Superior".>
La charla ingresa en un tema clave para el devenir del Seleccionado Argentino, como es su eventual inserción en una de las máximas competiciones que existen, además de los mundiales: el Tri Nations, el Seis Naciones o el Súper XIV.
Atendiendo a que la cuestión fue tratada en la última reunión del consejo directivo de la International Rugby Board, es más que oportuno conocer la opinión del head-coach nacional.>
"En caso de que logremos insertarnos en algunas de las grandes competiciones del rugby universal, está absolutamente claro que Argentina debe modificar la estructura local, para permitir profesionalizar a la elite de jugadores".>
A lo que aclara inmediatamente: "Pero, atención, esto no significa que haya que basarse en principios o valores distintos de los de nuestros clubes: todo lo contrario, debemos fortalecer el espíritu que los distingue desde siempre. Aquellos valores con los cuales el rugby argentino se fortaleció...".>
Después, agrega que "debemos hacer una reestructuración en la competición interna, para mantener a la gran mayoría de los rugbiers en ella; más allá de que algunos seguirán emigrando, debido a que se trata de elementos de excepción".>
El cierre está destinado a ensalzar aquello de "profesionales del corazón", un sello distintivo del rugby argentino de todos los tiempos: "Si hay algo que identifica y distingue a los jugadores argentinos, es que juegan con una enorme pasión. Juegan con el corazón y eso es algo que se valora con creces en el mundo. A tal punto que se llega a suplir hasta la falta de estructura, recursos y elementos técnicos que podamos tener...".>
El hecho que a partir del próximo noviembre Marcelo Loffreda se transforme en head-coach del Leicester Tigers de Inglaterra, es un hecho de gran significación para el rugby de nuestro país. No sólo porque es un hecho sin precedentes; sino porque fundamentalmente se trata de uno de los clubes más importantes y de mayor tradición en el poderoso rugby inglés.
Cuando solicitamos su opinión al respecto, inmerso en su bajo perfil habitual, responde: "Creo que más allá de las cuestiones personales, es un reconocimiento al rugby argentino todo, y así debemos considerarlo. Argentina no solo está rankeada en posiciones de privilegio, sino que fundamentalmente está considerada entre los primeros planos del rugby mundial. Eso es algo que nos tiene que generar una motivación adicional, con la finalidad que todos trabajemos en pos de que nuestro rugby se mantenga en esa elite".
Loffreda no dudó en refrendar que el Grupo D, conformado por Francia, Irlanda, Argentina, Namibia y Georgia "es el más difícil del Mundial 2007". Sin embargo, señala que "para nosotros es un gran desafío, ya que estamos avanzando bien en la preparación para actuar en forma acorde, en un contexto tan elevado, único. Creo que la gran diferencia la hará el aspecto mental, así que esperamos estar en condiciones óptimas también en ese sentido, cuando llegue la hora de buscar el pasaporte a la segunda ronda".