Avance de Hugo Chávez sobre la libertad de prensa

La opinión pública internacional calificó como un gravísimo atentado a la libertad de expresión la decisión del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de cerrar el canal opositor Radio Caracas Televisión (RCTV), el más antiguo del país y uno de los puntales de la crítica al régimen chavista. Presidentes o ex presidentes como Alan García o José Sarney expresaron sin ambigüedades sus críticas.

El pretexto formal que intenta justificar la medida es que había vencido el plazo de la concesión otorgado a RCTV; el pretexto real fueron las duras críticas a los excesos del régimen y, muy en particular, a uno de los últimos programas, donde se recordaban las jornadas militares de abril de 1992, cuando Chávez encabezó el golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Andrés Pérez.>

Estudiantes y trabajadores se movilizaron en Caracas y las principales ciudades del país para expresar su rechazo a lo que califican como un avance más hacia el régimen totalitario. La policía se encargó de reprimir con balas de goma a los manifestantes, mientras que desde el poder central se organizaban marchas en defensa de Chávez.>

Los ánimos de la oposición se enardecieron cuando adquirió estado público la medida del gobierno consistente en otorgar la frecuencia que hasta el pasado domingo usaba RCTV a un medio de comunicación auspiciado por el Estado. Los críticos señalaron, con buenos fundamentos, que el flamante canal será una nueva herramienta de propaganda del régimen. La imputación es previsible, atendiendo a los nombres de los funcionarios que se hicieron cargo del canal: periodistas y dirigentes cuya adhesión al oficialismo se confunde con la obsecuencia.>

Intelectuales y dirigentes políticos de América Latina y Europa expresaron su condena a esta medida tomada por el chavismo. No es la primera vez que el gobierno toma una decisión de este tipo y existen motivos para pensar que no será la última. Al respecto, conviene recordar que existen todavía medios opositores y uno de ellos, Globovisión, es permanentemente atacado por el presidente en sus largos monólogos radiales y televisivos.>

Los discursos, pero, por sobre todas las cosas, los actos de Chávez, se orientan de manera decidida hacia la dictadura. Si el régimen todavía no puede ser calificado como totalitario no es gracias a la buena voluntad del presidente o a sus escrúpulos republicanos, sino a la resistencia civil de amplias franjas de la sociedad.>

En Venezuela, el sistema de división de poderes no existe o está corrompido. Las decisiones judiciales se toman en función de los intereses políticos de Chávez y, salvo honrosas excepciones, la Justicia está sometida al Ejecutivo. La reciente supresión de RCTV confirma esta grave orientación. No fue un fallo judicial el que negó la renovación de la concesión, sino un decreto del presidente.>

Tal vez los datos más significativos para evaluar la calidad institucional de un gobierno son aquellos relacionados con la libertad de prensa y la división de poderes. En ninguno de los casos, el régimen constituido en Venezuela está en condiciones de responder positivamente a estos interrogantes.>