La agenda

La ronda de paritarias está prácticamente concluida, ya que, salvo algunas excepciones, la mayoría de los sindicatos que marcan la huella en materia salarial firmó los aumentos con el sector empleador.

Además, se hizo en el marco establecido por el gobierno de Néstor Kirchner, con mejoras del 16,5 por ciento, aunque en varios casos al término de su aplicación el aumento signifique algunos puntos más. Aún están en la etapa de negociación, de los grandes, los gastronómicos, los mercantiles y los colectiveros, así como otros gremios de menor envergadura, aunque los dirigentes, pese a amenazar con conflictos, también confían en poder pactar con los empresarios.>

Pero los sindicatos no tendrán tiempo para el descanso, pues la actividad política los está convocando. En las últimas semanas, fue el turno de intervenir en la campaña de Capital Federal, donde se dieron apoyos previsibles, sobre todo del "moyanismo" que lidera la CGT, que volvió a ratificar su fidelidad a la administración kirchnerista.>

Sin embargo, la etapa más intensa se dará tras el turno electoral porteño, cuando empiece a definirse la candidatura presidencial. De todas maneras, para que no queden dudas, Hugo Moyano avisó que apoya el proyecto de Kirchner y, en consecuencia, la eventual presentación para las presidenciales tanto del actual mandatario como de la primera dama, la senadora nacional Cristina Fernández. En la provincia de Buenos Aires, donde el único candidato lanzado es el vicepresidente Daniel Scioli, tampoco habrá titubeo a la hora de participar de la campaña, sobre todo teniendo en cuenta que, hasta ahora, parece número puesto para alzarse con la primera magistratura bonaerense.>

Pero como la política es, aparte de la tradicional definición del "arte de lo posible", el arte de la negociación y el "toma y daca", la tarea será mucho más pesada al momento de discutir cuestiones como los puestos en las listas de candidatos, sobre todo en las legislaturas nacional y provincial.>

Hace rato que el gremialismo reclamó el 33 por ciento en las listas, aspiración que será derrumbada por el poder político. Sin embargo, los dirigentes gremiales llevan adelante, con esa petición, una de sus habituales prácticas, cual es la de hacer reclamos de máxima para presionar en la negociación.>

Sindicatos y gobierno saben que necesitan poner todo para los próximos comicios nacionales, donde se juegan cuestiones fundamentales para ambas partes y la suerte de una alianza que confían en sostener durante un nuevo período.>

No obstante, para una eventual nueva etapa con los mismos protagonistas en el poder, es necesario elaborar propuestas superadoras que permitan resolver las contradicciones presentes en este período, donde la recuperación económica convive con inmensas cuotas de iniquidad y anomalías inaceptables en épocas de prosperidad, y el "derrame" de los beneficios sobre todas las capas sociales aún está en el terreno de los deseos y las buenas intenciones.>

Círculo vicioso

Sería interesante que quienes pretenden mantenerse instalados cuatro años más en la cúspide del poder y sus aliados -en este caso los sindicalistas- elaboren un plan ambicioso, con ideas-fuerza pero también iniciativas concretas. Ese programa debe apuntar a terminar con el círculo vicioso de la carrera salarios-inflación, el trabajo en negro (que ostenta un alarmante nivel que afecta a casi la mitad de los asalariados), el desempleo, la falta de personal especializado para muchas actividades y los empleos precarios y mal pagos, por poner algunos ejemplos de males persistentes a pesar de la mejora global de la economía.

Puede sonar insistente en exceso machacar sobre estos temas periódicamente, pero en verdad no lo es si se observa que siguen alzándose voces locales y extranjeras alertando por las anomalías persistentes y la necesidad de superarlas de manera urgente.>

A la reciente advertencia del cardenal Jorge Bergoglio sobre los ciudadanos "sobrantes", le sucedió la del conjunto de los obispos latinoamericanos, que alertaron por las "agudas diferencias entre ricos y pobres".>

En ese marco, llamaron a "trabajar con mayor empeño en ser discípulos que saben compartir la mesa de la vida, mesa de todos los hijos e hijas del Padre, mesa abierta, incluyente, en la que no falte nadie. Por eso -añadieron-, reafirmamos nuestra opción preferencial y evangélica por los pobres".>

Casi coincidentemente en el tiempo, el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz estuvo en Argentina y advirtió sobre la iniquidad, el aumento de la pobreza, la falta de servicios esenciales -como el agua potable- en grandes franjas de la población y la necesidad de mayor protección social, como condición importante para mejorar la producción y el crecimiento económico.>

Como puede observarse, los llamados de atención no son caprichos sectoriales o manifestaciones con intenciones políticas subyacentes, sino alertas de los círculos más diversos acerca de la urgencia de atacar serios problemas que, en muchos casos, han llegado a riesgosos límites, no sólo para economía sino para la integridad de la sociedad.>

Por ello, es imprescindible que todos los que tienen responsabilidad en los destinos del país establezcan, bajo el paraguas del consenso, una amplia agenda con iniciativas que permitan extirpar los quistes que afectan al mundo del trabajo pero que, en definitiva, se expanden por todo el cuerpo social.>

Luis Tarullo- DyN