La organización terrorista ETA ha anunciado a través de una solemne conferencia de prensa que reanudará lo que ellos denominan "lucha armada", una manera si se quiere elegante de referirse al terrorismo que esta organización practica desde hace cuatro décadas y que ya ha cobrado más de novecientas vidas.
Los medios de comunicación han comentado la decisión de la organización vasca y en más de un caso se han referido a la ruptura del acuerdo de paz firmado con el gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero. En realidad, habría que decir que ETA no firmó una paz, sino una tregua disimulada en una supuesta advocación pacifista. Es hora de reconocer que las bandas terroristas conciben la paz como un cese temporal del fuego y una oportunidad para rearmarse.>
No es la primera vez que los pistoleros de la ETA se valen de la ingenuidad o la buena voluntad de los políticos para eludir el cerco policial. Se sabe que la lógica del terrorista no se detiene en los escrúpulos morales o legales que suelen dominar a dirigentes que fundan su legitimidad en el Estado de derecho.>
La ETA es una organización nacionalista que busca la secesión de España y la constitución de una nación vasca. Xenófobos, integristas, han apostado al terrorismo, y todos sus argumentos culturales o ideológicos se subordinan a esta práctica fundada en la muerte. Los diversos gobiernos españoles han recurrido de manera alternada a la represión y el diálogo, pero como lo demuestran los hechos, los resultados dejan mucho que desear.>
�Cómo explicar que un Estado poderoso, con recursos militares y burocráticos de primer nivel no logre liquidar a una banda terrorista cuyas motivaciones políticas son, en el mejor de los casos, un anacronismo? No es fácil responder a este interrogante, pero habría que señalar que la banda ha logrado a través del terror y la prédica un consenso social que sin ser mayoritario está muy lejos de ser insignificante.>
En las recientes elecciones, ETA se presentó a través de un sello político y obtuvo consejeros y alcaldes. Estas organizaciones de superficie operan valiéndose de todos los derechos y garantías de una sociedad democrática, derechos y garantías que ellos usan hasta el hartazgo sin hacerse cargo de los correlativos deberes.>
La reivindicación vasca parece prender en los sectores tradicionales de la población y entre jóvenes universitarios siempre dispuestos a arriesgar su juventud en causas presuntamente heroicas. Empresarios oportunistas que se valen del accionar terrorista para chantajear al gobierno nacional también integran este consenso que incluye a sectores obligados a colaborar por temor a las represalias.>
Tal como se presentan los hechos, el camino de la negociación y el acuerdo está bloqueado y la única alternativa que se abre hacia el futuro inmediato es la de adoptar una posición firme. En España existe amplio consenso a favor de un Estado que se decida a poner punto final a esta banda terrorista.>
Lo cierto es que las alternativas pacíficas fundadas en acuerdos y compromisos han fracasado porque ETA concibe a la paz como una tregua y al terror como una táctica adecuada para alcanzar su propósito.>