Alto y recio, de mirada penetrante y expresión adusta, el hombre desenfunda su arma con fría tranquilidad y dispara. Como ya el espectador adivina, la próxima secuencia muestra a los villanos muertos y desplomados en el polvoriento suelo del Oeste, y al hombre guardando su revólver, impasible, para luego acomodarse el sombrero y marcharse. El rostro, inconfundible, es el de John Wayne.
Nacido a fines de mayo de 1907, hace un siglo, Marion Michael Morrison -nombrado artísticamente John Wayne por el director Raoul Walsh- representa como ningún otro actor al cowboy figura central del western.>
Esto se debe en gran parte a su colaboración con tres inabarcables directores del período clásico del cine norteamericano: John Ford, con quien compartió 20 rodajes, Howard Hawks, bajo las órdenes de quien se puso en 5 oportunidades, y Henry Hathaway, con quien trabajó 6 veces.>
Justamente fue Ford quien lo lanzó al estrellato, cuando lo incorporó al reparto de "La diligencia", en 1939. Participó entonces en más de 150 películas, que lo confirmaron como ícono del cine. Entre sus películas más prestigiosas quedaron "Más corazón que odio", "Río Rojo", "Fuerte Apache", "La conquista del Oeste"..., y otras tantas.>
Pese a que el western fue el género donde brilló, durante la Segunda Guerra Mundial encarnó a héroes bélicos para contribuir a la propaganda política a favor de su país. De hecho, sus trabajos siempre se ajustaron a sus ideas: fue conservador, republicano y anticomunista.>
A un siglo de su nacimiento, y casi 30 de su muerte, la figura de John Wayne permanece inalterable y sus películas hoy admiten el rango de clásicos sólo por tenerlo en el reparto. La ocasión amerita a disfrutar -con las renovadas posibilidades que ofrece la edición en DVD de sus películas- de un buen western.>