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Edición impresa del 10/06/2007 | Información General Información General

Figuran en el Registro énico de la Dirección Provincial Vivienda
El techo propio: un sueño que comparten unas 80 mil personas
En la provincia, hay 10.300 viviendas en ejecución, número que demuestra la necesidad de acceder a un derecho constitucional. Sin embargo, muchos de los que fueron adjudicatarios en el marco de un plan habitacional no sienten haber concretado su ilusión.

Santa Fe (El Litoral para Red de Diario en Periodismo Social).- El acceso a la vivienda propia es un sueño que no todos pueden concretar. El crédito hipotecario es una opción que no figura dentro las posibilidades de algunos sectores poblacionales que ya abandonaron la idea de elegir el barrio y de buscar una casa lo suficientemente cómoda para que la familia viva con dignidad.

Al no poder garantizarse el techo por sí mismo, recurren al Estado y pasan a engrosar el Registro énico de la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo. Entre 2004 y 2007 se entregaron 8 mil unidades habitacionales en todo el territorio santafesino y unas 950 en la ciudad, a las que se suman las 907 que se sortearon en mayo de este año en el Estadio de la Universidad Tecnológica Nacional.>

La construcción de planes de viviendas sigue avanzando pero no alcanza a contrarrestar una demanda que se mantiene alta. En la provincia, son 80 mil los que se encuentran inscriptos para acceder a la casa propia, de los cuales entre 15 mil y 18 mil pertenecen al ámbito local. Todos ellos esperan que las 10.300 viviendas, en su mayoría pertenecientes a los planes federales y Fonavi, que se están edificando en distintas localidades de la provincia -900, en los barrios Altos de Nogueras, Las Delicias, Las Flores, Guadalupe Oeste y Liceo Norte, de nuestra ciudad-, se adjudiquen en el corto plazo.>

En los últimos tres años, la inyección de recursos provenientes del Estado Nacional permitió multiplicar la cantidad de unidades habitacionales. "Por razones presupuestarias, la media de lo que venía construyendo la Dirección de Vivienda antes del 2004 era de mil casas por año en la provincia. Pero el hecho de que a través del Plan Federal se empezaran a construir casi 12 mil viviendas elevó muchísimo el promedio. Ya se terminaron 4 mil, muchas de las cuales están siendo entregadas, y en los próximos dos o tres meses podríamos llegar a las 10 mil", comentó Carlos Feruglio, a cargo de la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo.>

De 2004 a esta parte, se invirtieron 296.243.015 pesos en unidades habitacionales terminadas en la provincia y otros 484.092.536 pesos se emplean para las que están en ejecución.>

No son subsidiadas

La provincia sólo está ejecutando en nuestra ciudad unidades habitacionales a través del Plan Federal de Viviendas, que exige al grupo familiar acreditar un ingreso mensual de 850 pesos y no ser titular de ninguna propiedad. En muchas localidades del interior, donde la demanda no es tan alta, el organismo "administra los fondos del Fonavi que permiten construir a través de Municipios y Comunas y por medio de distintos planes: lote propio, préstamos de materiales y conducción técnica, administración municipal y cooperativas de trabajo, entre otros", sostuvo Feruglio.

En todos los casos, las unidades habitacionales deben ser pagadas por los beneficiarios. "Las viviendas que nosotros construimos y adjudicamos no son subsidiadas. Hay un subsidio de interés -porque está por debajo del de plaza- pero no de capital. No hacemos viviendas de costo cero porque es un sistema solidario, que reinvierte el dinero para ejecutar más unidades habitacionales. Lo que podemos hacer en los más críticos es aumentar el plazo de pago hasta 40 años", comentó Feruglio.>

No obstante, el derecho a la vivienda no está garantizado para todos los ciudadanos. "Hay una parte de la sociedad que, por las características de la Dirección de Vivienda, no podemos llegar y son aquellas personas que no tienen ingreso propio. Muchas veces se llegan a solucionar esos problemas pero no hay un programa para esa gente. Estamos trabajando sobre el tema con el secretario de Promoción Comunitaria para ver qué se puede hacer", remarcó Feruglio.>

"Tanto el Fonavi como el Plan Federal exigen una devolución del capital y muchas de las personas que tienen la necesidad de una vivienda digna no tienen cómo demostrar ingresos porque a lo mejor son changarines o trabajan en negro", acotó.>

El funcionario sostiene que una alternativa para poder llegar a ese segmento de la población es a través de los programas de ayuda mutua "que tienen cuotas muy bajas y no se exige comprobante de ingreso". El problema se suscita para el Estado porque en las grandes ciudades "es complejo organizar este tipo de construcción porque la metodología conlleva una gran participación del futuro adjudicatario".>

Los servicios, dentro del barrio

Dentro del barrio, el funcionario provincial dijo que los servicios están garantizados porque "en las ciudades más importantes, hay exigencias reglamentarias para que la urbanización cuente con pavimento, alumbrado público, desagües pluviales, cloaca -en el caso de que exista en la zona-, cordón cuneta y agua potable. Por lo tanto, el costo de la infraestructura es altísimo en relación con el de la vivienda. Dentro del plan se hace todo esto que no es lo mismo que la infraestructura de nexo; es posible que la conexión entre ese barrio y el lugar más cercano pavimentado, sea una calle con ripio", sostuvo Feruglio, tras asegurar que "todas las urbanizaciones son aprobadas por el municipio".

Consultado sobre la calidad de los servicios, el funcionario se sinceró y dijo que la experiencia demuestra que "mejoran con el tiempo".>

Construcciones horizontales vs. escasez de terrenos

En nuestra ciudad, el Estado afronta un problema que no es menor: la escasa disponibilidad de superficies para edificar nuevos planes.

"Hay serios problemas para acceder a tierra apta para urbanizar, que no sean inundables y que estén a una cota de altura que exige el Municipio. En toda la zona oeste de la ciudad no podés construir y de General Paz hacia el este también es complicado; por lo tanto está limitado en gran medida al norte", sostuvo Feruglio, luego de comentar que ya "se están ejecutando viviendas sobre el límite municipal".

La construcción de planes habitacionales horizontales y la escasez de terrenos dentro del ejido urbano constituyen un problema a corto plazo si no se encaran políticas públicas para mitigar su efecto. "La Dirección ha estado trabajando con Planeamiento Municipal para evaluar la posibilidad de hacer urbanizaciones de mayor densidad -dúplex o edificios de dos pisos-", dijo el funcionario.

Dos son los factores que motivan este estudio. Uno es la falta de suelo apto y el segundo y no menos importante está ligado a la optimización de los recursos porque "al ser barrios tan extendidos, el costo de los servicios para el Municipio es deficitario".

Pero deben sortear un obstáculo. "Tenemos la dificultad de que el Plan Federal sólo ha contemplado hasta ahora unidades habitacionales individuales y lo que nosotros queremos propiciar es que nos habilite a financiar viviendas con mayor densidad", remarcó Feruglio, quien dijo que iniciaron gestiones para avanzar en este sentido.

Atender la urgencia, desde el municipio

Con financiamiento propio, de la provincia, la Nación y, en algunos casos, de instituciones privadas, la Municipalidad ha logrado construir y adjudicar desde 2003 hasta ahora 530 módulos y viviendas en Loyola Norte, Las Delicias, Altos del Valle, La Nueva Tablada y Los Chaqueños, plan en donde aún se están ejecutando las últimas casas, paralelamente a otras obras públicas.

Las unidades fueron edificadas a través de cooperativas de trabajo, sistema de autoconstrucción y llave en mano. Gran parte de los beneficiarios son personas que no han podido regresar a sus hogares tras la inundación de 2003 y otro porcentaje está integrado por gente que carecía de vivienda.>

Como se trata de poblaciones muy vulnerables, no se le exige al usuario la compra de la propiedad. "Por lo general, estas viviendas son entregadas y posteriormente se hace, en tiempo oportuno, la escritura de la misma. No hay venta, no es un sistema como el Fonavi", aclaró Luis Zanazzi, director del Instituto Municipal de la Vivienda.>

Los nuevos planes que inauguró la Municipalidad en los últimos años, sumados a los de la provincia, no sólo aumentan la densidad de la población en algunos barrios, sino que generan demandas en servicios elementales, que no siempre se proveen con calidad.>

Zanazzi comentó que las viviendas inauguradas "están en zonas urbanizadas", pero reconoció algunas deficiencias en la calidad de las prestaciones básicas. "En el caso de Loyola Norte, logramos llevarle el agua un mes y medio o dos meses después", ejemplificó.>

El funcionario aclaró que "los barrios no se hacen más sin urbanizaciones internas" y los servicios van mejorando con el correr del tiempo. "Es obvio que la urgencia de entregar viviendas fue más rápida que la construcción de los servicios. Hay dificultades, no podemos negarlo; pero se hacen enormes esfuerzos para cubrir las necesidades", dijo Zanazzi.>

Entre las acciones encaradas en algunos barrios -además de los servicios básicos- destacó la construcción de dos Centros Integradores Comunitarios (CIC): una estructura de 800 metros cuadrados con dispensario, comedor y salón de usos múltiples. Por estos días, la Municipalidad gestionará la construcción de otros dos.>

Consultado sobre la cantidad estimada de personas que aguardan el techo propio en nuestra ciudad, el funcionario aclaró que no tienen cifras exactas, pero que "son muchas las familias que en estos momentos no tienen viviendas. Más que la falta en sí, están las cuestiones de la precariedad y del hacinamiento, que tienen características alarmantes en algunos sectores", dijo Zanazzi, tras remarcar junto a otro profesional del Instituto>

La Municipalidad se encuentra trabajado para "encontrar una cantidad de tierras que nos permitan construir viviendas porque, paradójicamente, hoy es más fácil conseguir financiamiento y, además, estamos tratando de recuperar terrenos propios que han sido usurpados", comentó Zanazzi.>

Si bien el Instituto está facultado para construir unidades habitacionales tanto para sectores medios como bajos, la circunstancia actual obliga a definir prioridades. Por este motivo, las casas que se realizaron desde el 2003 a esta parte se destinaron a los sectores más vulnerables. "Estamos construyendo viviendas para dar respuesta a la urgencia, pero el Instituto en algún momento puede optar por edificar unidades con otro sistema", dijo Zanazzi.>

Por último, remarcó que el Instituto ahora impulsa "una política de fuertes cambios", motivo por el cual está convocando a distintos actores -universidades, empresas, cámaras de la construcción, organizaciones no gubernamentales- para crear la comisión asesora del organismo, cuya constitución está prevista en la ordenanza 10.382 de diciembre de 1998.>

Nancy Balza - María Sol Pogliani - Mónica Ritacca





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