¿Giro a la derecha?

Las recientes elecciones en Francia, España y Alemania, demostrarían que las sociedades de Occidente están girando hacia la derecha o adhieren a soluciones políticas y sociales que, en un lenguaje tal vez algo anacrónico, se identifican con el pensamiento de la derecha.

Hoy, esta derecha no compite con la izquierda de signo leninista que proponía la revolución social y la expropiación de los medios de producción y cambio, sino con las izquierdas de signo reformista y populista que no discuten la propiedad privada, pero estiman que los efectos de la economía de mercado deben ser mitigados a través de lo que, a partir de la segunda guerra mundial, se conoce como "Estado de bienestar" en su variante republicana o populista. Dicho con otras palabras: no es la propiedad privada la que está en juego, sino la distribución de la renta.>

Las modalidades de la globalización económica y financiera, las implacables exigencias de la competitividad internacional, las aceleradas innovaciones científicas y tecnológicas, el derrumbe del Muro de Berlín y de su expresión política, el comunismo totalitario, alteraron la lógica del funcionamiento de la economía mundial. Incluso pusieron fin a "los gloriosos treinta años", es decir, al período en que se articuló, con relativa homogeneidad y éxito, el pacto entre empresarios capitalistas y sindicatos alrededor de dos compromisos: los sindicatos no pondrían en discusión la propiedad privada y las patronales permitirían la sanción de un conjunto de leyes sociales que asegurasen la calidad de vida del mundo del trabajo y de los sectores más desprotegidos.>

El ciclo económico iniciado después de la Segunda Guerra Mundial concluyó a mediados de los '70. Desde entonces, el rasgo distintivo de la política es el esfuerzo de las economías nacionales para adaptarse a las exigencias de un nuevo orden económico. Si bien las soluciones socialistas y populistas se han alternado con las conservadoras y liberales, visto desde una perspectiva de larga duración, el ciclo económico fue favorable a la derecha.>

El retroceso de las propuestas de izquierda se explica por la reducción visible de su espacio político y su repliegue a soluciones que carecen de viabilidad o reiteran experiencias tradicionales derrotadas o agotadas. En ese sentido, la derecha, al calor de un escenario favorable, ha tenido más capacidad para reformarse y actualizar su agenda social y política. Basta leer los discursos de Sarkozy en Francia para registrar la riqueza de matices ideológicos y políticos que es capaz de expresar esta derecha en el siglo XXI.>

¿Esto significa que la izquierda ha desaparecido? No es así ni es deseable que así sea, porque en sociedades abiertas es necesaria la interpelación de un discurso crítico a los modelos económicos de la derecha. En todo caso, lo que importa destacar es que la izquierda está atravesando un momento de crisis. Dependerá de sus intelectuales y de las condiciones objetivas que reproduzca la historia, la elaboración de una respuesta creativa y favorable a la crisis que plantea nuestra época.>

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