Julia Ramos, diputada de Bolivia
"Cada mujer es arquitecta de su destino"
El protagonismo de la mujer en la toma de decisiones y la importancia de la capacitación, según la experiencia de una diputada boliviana representante de los sectores campesinos.

"Si una mujer está informada, capacitada y conoce la problemática de su país, jamás va a ser una mujer que se quede en su casa. Ella va a estar en la vida pública, actuando y hablando las verdades para aportar a la solución de los problemas". En simples palabras, Julia Ramos, diputada nacional de Bolivia y referente de la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, definió la línea de trabajo del grupo que representa, pero también de su propia experiencia. Es la primera vez que viaja a la Argentina, desde su Tarija natal y la excusa fue la participación en las jornadas Orgullosamente Dignas, organizadas por la Granja Agroecológica La Verdecita, la asociación civil Mujeres Trabajando, el Programa Argentina Sustentable región Santa Fe y la Red Interbarrial de Mujeres.

Las jornadas, que se vienen desarrollando desde fines de abril, son preparatorias del tercer encuentro de Mujeres Urbanas y Rurales por la Soberanía Alimentaria que se realizará este año por tercera vez, en esta ciudad.>

De electora a elegida

"Nosotros estimulamos la importancia de la participación activa de las mujeres dentro de este proceso, porque vemos que sin ella no habría un desarrollo equitativo". Y lo afirma a partir de su propia trayectoria como mujer líder que comenzó "casi desde niña" en una pequeña comunidad de no más de 250 habitantes. "Mi padre es agricultor, mi madre analfabeta porque uno de los objetivos de una clase es dejar a la población en la oscuridad. Pero si una mujer está preparada, no va a ser fácil".

Desde su comunidad llegó a ser ejecutiva nacional de la Federación y a abrirse nuevos escenarios de capacitación, tanto en su país como en Latinoamérica y en el mundo. "Decidimos, como mujeres, crear nuestro propio instrumento político que es la Federación y junto a la Confederación de campesinos de Bolivia en 1994 fundamos un brazo político. Hasta entonces éramos electoras y no podíamos ser elegidas".>

A más de una década de aquel paso, reconoce que "más que nunca nos necesitamos las unas a las otras. Unas saben unas cosas, otras saben otras. Pero nos juntaremos con todos esos conocimientos para reivindicar los derechos de los pueblos que han estado al margen de todo este proceso, y para garantizar como madres un futuro mejor para nuestros hijos".>

En ese futuro incluye el acceso al agua, a la tierra, a ser capacitado, a tener derecho a ser profesional o técnico, a no sufrir la discriminación y la mala atención de salud.>

Un largo camino

"Cada mujer es arquitecta de su futuro y su destino. Una limitante es el recurso económico, pero cuando uno se propone algo, lo logra". Es que, lejos de resignarse a un tercero básico, siguió estudiando y en el '89 consiguió su título de Bachiller. "Quería estudiar Medicina, pero tenía que irme a Sucre y eso implicaba más costos". Trabajando "de todo" y en casa de familia accedió a una beca e ingresó a la Universidad en 2000. Cuatro años después, egresaba como licenciada en Enfermería.

"Las mujeres de campo no somos ignorantes como nos califican. Somos mujeres con la misma perspectiva, con los mismos talentos, que podemos salir adelante. Nada más que no tenemos oportunidades. Sufrí en carne propia la discriminación, salí adelante, terminé la universidad donde he sido líder también y desde el '96 decidí trabajar en el campo político", enumera. El planteo que la llevó a esa elección fue "caminar con los dos pies: el orgánico y el político, es decir, la organización y el poder de decisión que no se puede regalar a un partido que no sabe nada de nuestra realidad".>

El mensaje de Ramos trasciende al de su propia comunidad. Ella explica que "en algún lugar del mundo hay mujeres que están luchando y reivindicando sus derechos y los de su familia. No tiene que primar el color y la sabiduría. La que sabe, para mi, es la mujer comprometida y que enseña a la que no sabe". Y destaca la importancia de ser "ejemplo desde el hogar, el barrio y la comunidad. Si bien a nosotras, como mujeres, nos han dejado un espacio bien de abajo, tenemos que reivindicar nuestros derechos".>

Por los esteros del Iberá

En el marco del ciclo participaron integrantes del centro de estudios del Sindicato de Trabajadores Judiciales de Corrientes y, junto con mujeres del Paraje Yahaveré, plantearon la situación en los esteros del Iberá y la lucha por su recuperación. "La cuestión social es un ámbito que al hombre no le interesa, es el ámbito del que participamos las mujeres porque queremos un mundo mejor para nuestros hijos", expuso Marta Ramírez, en representación del grupo.

"Vinimos a hablar de cómo empezamos la lucha por la recuperación de lo que se puede recuperar, porque lamentablemente casi el 70 % de los esteros están en manos extranjeras". Precisamente, la población del paraje Yahaveré "es la única que está resistiendo la expulsión". Es que "la constitución reconoce el derecho a los pueblos originarios pero no al campesino que vivió y se crió por generaciones enteras en el lugar, que viven en un sistema muy parecido al de los pueblos originarios pero no lo son".