Al margen de la crónica...
En la línea de fuego

A veces ocurre que se instalan temas en la agenda pública de manera forzada y hasta caprichosa. Pero la alarma encendida las últimas semanas por los reiterados hechos de violencia no se debe a un imperativo de poder, a un intento de desestabilización, ni siquiera a designios malignos.

Muy por el contrario, la gravedad y reiteración de episodios con finales trágicos y sanguinarios, son en parte producto de la inacción, el dejar hacer y mirar para un costado. Es el reflejo de una sociedad que ha optado por la violencia como forma de resolución de conflictos.>

El caótico contexto -hubo 14 homicidios en 17 días de junio, en el departamento La Capital-, impulsó a un sector de las autoridades municipales, que desde el cuerpo legislativo local pidió respuestas inmediatas.>

El reclamo para que el intendente convoque de una vez por todas a la Junta de Seguridad Urbana, expresado por la oposición en el Concejo Municipal, se reiteró la semana pasada cuando la misma bancada solicitó la implementación de un Plan canje de armas.>

Hace ya algunos años, la proliferación de armas no registradas que iban a engrosar el mercado negro, despertó el interés de un miembro de la iglesia, que desde Guadalupe impulsó la lucha. Fue el Padre Edgardo Trucco, quien resolvió denunciar sin reparos la trama no dicha del crimen local.>

Corría el año 2000, y la iniciativa prendió en algunos vecinos, aunque con cierta tibieza. Nadie quería involucrarse demasiado. En el 2002, y tras el fallecimiento del párroco -16 de junio-, el Concejo continuó con su obra y sancionó los primeros pedidos.>

La norma durmió en un cajón donde se acumulan expedientes, al igual que el recuerdo de aquel cura, que murió sin ver los resultados esperados. Cinco años más tarde su nombre vuelve a ser invocado, pero no desde el mundo pacífico y celestial que él hubiera querido, sino desde el mismísimo infierno, cada vez más difícil de evitar.>