La visión de Thomas Mielke
Una crisis para sacar tajada
El titular de la prestigiosa consultora Oil World asegura que los productores argentinos puede aprovechar la tensión entre oferta y demanda mundial de oleaginosas. Se deberá mejorar la infraestructura y los rindes para producir más girasol, soja y maíz.

Buenos Aires, Enviado EspecialDos seminarios simultáneos en Capital Federal sirvieron para convocar a Thomas Mielke, director de la consultora ISTA Oil World, cuya publicación periódica es considerada por muchos "la biblia" del mercado mundial de los aceites. Agrotendencias 2007 y el congreso anual de Asagir lo tuvieron como uno de los oradores centrales. En ambas oportunidades trazó un diagnóstico sobre el momento que atraviesa la agricultura mundial y aventuró algunos pronósticos sobre varios temas: la lucha por la superficie entre cereales y oleaginosas, el futuro de la producción de biodiesel y el rol de sudamérica como única región con capacidad (y responsabilidad) de mantener la producción de granos oleaginosos.

En ambas disertaciones Mielke planteó los desafíos del mercado mundial, que en este momento se encuentra en "situación crítica": la demanda no puede ser satisfecha por el proteccionismo en los países centrales; el consumo excede a la producción; las existencias decaen y el mercado mundial necesita más producción de Argentina y Brasil. "Por la demanda de energía el mercado mundial se salió de su punto de equilibrio; y esto constituye un dilema: se necesita más alta producción de maíz de la Argentina y, al mismo tiempo, mayor producción de aceite de soja y girasol".>

La situación es favorable para los productores, ya que se espera una reducción de 9 millones de toneladas en las existencias de oleaginosas y de 0.5 a 1 millón de toneladas de aceite. "Los gobiernos deberían ser proactivos, ayudando a los productores y no hacerle la vida más difícil", proclamó el especialista, y sentenció: "No conozco un país cuyos productores se enfrenten con impuestos del 24 o 25%".>

Mercado desequilibrado

En el auditorio de Asagir, el director de Oil World sostuvo que el pico de precio para el aceite de girasol (que participa con el 7.3% del comercio mundial) refleja un déficit en el mercado y sigue al de la palma, soja y colza, que duplicaron su precio desde el 2000.

"Aún el aceite de palma está en una prima de u$s80 o 90 por encima del aceite de soja argentino; es una situación muy extraña y beneficia a Argentina porque el de soja es más barato", explicó. Por eso India y otros países incrementan las compras a Argentina.>

Aparentemente, la situación de escasez es difícil que cambie para 2008 ni para 2009 y "hasta podemos llegar a una crisis en los próximos 12 meses de manera tal que los gobiernos tengan que reevaluar sus políticas de biocombustibles". >

Para la próxima temporada, la visión preliminar de la consultora es que el problema se mantiene: la producción mundial y la demanda siguen creciendo por lo que los stock empiezan a caer. La reducción de existencias es probable que se mantenga durante 2008 y 2009 por el paso de hectáreas a granos, cuyo faltante es más severo que el de las oleaginosas. >

Bioproblema

Sorpresivamente para muchos, Mielke señaló que uno de los problemas que enfrenta el mercado es la amplia expansión de la capacidad de producción de biodiesel, que alcanzaría a 30 millones de toneladas.

El inconveniente -indicó- es que actualmente se elaboran 14 o 15 millones de toneladas y "estamos viendo las primeras quiebras en Alemania y otros países y habrá más aún si la producción mundial de aceite no crece lo suficiente".>

Como el aumento de la población mundial también demanda aceites, opinó: "es un desafío enorme y yo tengo mis dudas de continuar con esta política de promover la producción de biodiesel; en los años venideros habrá algunas reevaluación o cambio político que va a reducir el crecimiento de consumo de aceite vegetal para biodiesel".>

Por este motivo el experto consideró que "si se coloca dinero en plantas de biodiesel (en Europa) hay que tener muchísimo cuidado", y agregó que el mercado se tornó muy competitivo, ya que la participación de la UE en la fabricación de biodiesel cayó por debajo del 50% mientras antes lo hacía prácticamente en solitario.>

Reserva sudamericana

El furor del biodiesel disparó los precios de las oleaginosas y provocó la expansión del área sembrada, a costa de otros cultivos. Ahora "los granos están ganando terreno a los oleaginosos". Por ello, América del Sur se presenta como un lugar de reserva mundial, situación que plantea para la región algunos desafíos, sobre todo en infraestructura. "El problema es mañana; cómo ustedes van a poder producir suficientes granos y oleaginosos para satisfacer la demanda mundial en el 2008 o en el 2015; ese es el gran desafío por delante".

Sólo en 2006 -apuntó- el crecimiento del consumo mundial de oleaginosas aumentó 4.5 millones de toneladas, de las cuales 3.5 millones se orientaron a biocombustibles. "El mundo en este momento ya no puede brindar el crecimiento de la producción que se requiere para la población", dijo, y agregó que el número de personas en el mundo aumenta de 72 a 73 millones al año, que a su vez demandan 1.6 millones más de toneladas de granos.>

Por eso volvió a remarcar la importancia de Sudamérica como abastecedor, para lo cual también se necesitará mejorar los rindes. "Las exportaciones de Brasil cayeron porque utiliza más producción para biocombustibles, así que el mundo se está poniendo cada vez más dependiente de las exportaciones de soja de Argentina".>

Perspectivas para el girasol en la Argentina

Al analizar el mercado de oleaginosas, Thomas Mielke se refirió primero a la colza, que avanza entre productores tradicionales de girasol como Ucrania (que incrementa la fabricación de biodiesel) y Rusia, gracias a un mejor retorno por hectárea por mayor rendimiento. También siguen esta tendencia en Hungría, Rumania, Bulgaria, Bielorrusia o Francia, sin mencionar EE.UU., cuya superficie de girasol se contrae por el avance de otros granos.

Respecto de la posibilidad de invertir en colza en la Argentina, Mielke opinó que "existe buen potencial" para incluirla en la rotación: se puede hacer en invierno para luego sembrar girasol en primavera. "Pero esto requiere mucha inversión en logística y maquinaria", advirtió, debido a que es una semilla muy pequeña; "y no se olviden que es la única cosecha en la cual el gobierno todavía no está interfiriendo, yo no se por cuanto tiempo más", bromeó con los presentes.

En cuanto a los precios actuales del girasol, manifestó que son un indicador de que la oferta se reduce hacia septiembre. El valor del aceite también crece porque cae la oferta mundial, "así que vamos a seguir viendo un nuevo aumento en los precios del aceite de girasol comparado con el de soja y el de colza".

Consideró que el país tiene una buena oportunidad para beneficiarse si logra aumentar la superficie dedicada a este cultivo en la próxima campaña. Y sumó un pronóstico: "estamos esperando (en la consultora Oil World) una cosecha de 4 millones de toneladas a comienzos del 2008; y puede ser mayor". A más largo plazo, hacia 2010, la consultora estima que el mundo necesitará entre 5.5 y 6 millones de toneladas de girasol de Argentina.

Dado que el girasol se considera una cosecha de riesgo, se necesita una prima (margen de precio favorable respecto de otro cultivo) para que el agricultor esté dispuesto a asumirlo. Y esa diferencia, explicó, hoy existe.

Sobre la virtud de la palma

Mielke destacó la necesidad de observar el comportamiento de la palma, ya que es el commoditie de mayor crecimiento. En Malasia e Indonesia el cultivo produce entre 4 y 5 toneladas de aceite por hectárea. De la soja, en cambio, se obtiene media tonelada por hectárea con un rinde de 28qq. La palma apenas participa con el 4.6% del área agrícola mundial pero genera el 34% del volumen de aceites."El aceite de palma puede ser una solución para los requerimientos alimenticios del mundo", dijo.

Juan Manuel Fernández[email protected]