Conocer, para discernir
Por María Teresa Pandolfo (*)

Esta elección es diferente a las que hemos tenido en anteriores oportunidades, cuando cambiaron todas las autoridades de la provincia, porque tenemos un régimen electoral nuevo que prevé una instancia intermedia antes de la elección general que es la de los comicios primarios, simultáneos y obligatorios. Son obligatorios tanto para los partidos políticos como para los ciudadanos y tienen la particularidad de que el ciudadano, junto con el partido político, elige quién va a ser el candidato definitivo de una agrupación política para una elección general.

Es difícil hacer entender al ciudadano común que tiene que participar de dos elecciones. En general ha primado en nosotros como tradición que el partido político hacía la propuesta y el ciudadano la aceptaba o no. Esta nueva instancia -que nace en reemplazo de la Ley de Lemas, una norma que estaba absolutamente defenestrada por la sociedad- otorga al ciudadano la posibilidad de participación previa pero le exige una responsabilidad frente al conjunto.>

Esto es difícil de aceptar. En general tenemos como actuación diaria la protesta pero no de participación en la propuesta para solucionar los problemas. Ésto se da en todos los ámbitos, no sólo el político sino también en el social: la cooperadora de hospital, la cooperadora del colegio, una vecinal, una institución de bien público. Nos parece que el Estado es el único que tiene que solucionar las cosas y no es así: la cosa pública pertenece a todos los ciudadanos. Sí hay competencias específicas del Estado que, a mi juicio, son indelegables. Pero otras en las que el ciudadano debe participar.>

Esta vez en la provincia, con el nuevo régimen electoral, estaremos participando el 1° de julio de la elección de nuestros candidatos definitivos para la elección del 2 de setiembre. Toda elección es un acto de discernimiento: esto significa que se debe elegir un camino y desechar otro. Implica una evaluación por parte del ciudadano de qué es lo que quiere y a quién quiere y qué es lo que no quiere y a quién no quiere, para lo cual tiene que informarse primero y ver las propuestas de los candidatos.>

Es importante conocer las propuestas, saber si guardan relación con lo que pensamos, con lo que queremos para nuestros hijos o la sociedad en conjunto y a partir de allí elegir ese camino.>

Por eso todo acto de votación es un acto de discernimiento, implica un análisis previo y una elección. No nos podemos dar el lujo, y menos en la ciudad de Santa Fe, de ir a votar por el comentario de un vecino o porque el día antes leímos o escuchamos algunas publicidades. La ciudad de Santa Fe tiene profundos problemas estructurales que han hecho sufrir a mucha gente y han hecho cambiar nuestra economía. Eso implica de parte nuestra una atención especial a esta elección.>

(*) Periodista de El Litoral y presidenta de la sede Santa Fe de Conciencia.