Policías de la Seccional 1a., Comando Radioeléctrico, agentes del servicio de vigilancia de peatonal San Martín y empleados del Cobem, asistieron anoche a un joven de 19 años que resultó herido de cuchillo en el marco de un confuso incidente.
Los empleados que en la emergencia acudieron en auxilio de Gastón Sarsotti, un joven vecino del barrio Sur de 19 años de edad, encontraron que éste estaba caído en calle Juan de Garay, entre San Martín y 25 de Mayo, con un corte profundo en el muslo izquierdo.>
La profusa hemorragia que observaron, por momentos incontenible, explica que desde la ambulancia del Cobem se pidiera -como en los casos que requieren de una atención urgente-, la habilitación del shock room del hospital José María Cullen.>
No obstante, a poco de arribar a ese nosocomio y, una vez que el herido fue examinado por los médicos de turno, se pudo ver que la lesión que presentaba -un profundo tajo de siete centímetros de largo-, no era de la gravedad que se imaginó en los primeros momentos.>
Sarsotti se encuentra fuera de peligro, su estado evoluciona, pero lo grave de este asunto es que el escenario elegido para la violenta agresión fue la peatonal cuando un numerosos grupo de jóvenes asistía a un festival de rock organizado por una dependencia del gobierno provincial.>
En cuanto a quién fue el agresor de Sarsotti poco y nada se sabe por cuanto el incidente se produjo frente al Teatro Municipal en medio de la multitud, no obstante hay quienes sostienen que los atacantes fueron dos jóvenes -mayores de 20 años-, de los cuales uno se detuvo junto a la víctima y sin que nadie lo advirtiera le clavó en la pierna la hoja de un estilete.>
El acto sicario define un estilo y permite imaginar que algo huele mal en una esquina céntrica donde todos los fines de semana hay noticia de algún grave incidente.>
Mientras esto ocurría en pleno centro de la ciudad otro joven de 19 años escaparía milagrosamente a una muerte segura. Dos tiros por la espalda derribaron a Hugo Alberto Alderete en calle Avellaneda al 8100, barrio Chaqueño de nuestra ciudad.
Alderete cayó ante la puerta de su domicilio con dos heridas, un proyectil lo alcanzó en la cabeza y otro en medio de la espalda. Ya en el hospital público se podría saber que el tiro que dio en el cráneo de la víctima no puso en peligro su vida, pero si quedó claro que seguramente Alderete perderá la audición de ese oído. En el hospital Cullen también se practicó una delicada operación para extraer la ojiva que quedó alojada en el tórax de la víctima.>