De la redacción de El Litoral/Dyn
La expansión de la economía permaneció sólida a pesar del desaceleramiento registrado en el primer trimestre respecto al de un año antes, afirmó un informe del equipo económico del Banco Santander Río, que pronosticó un crecimiento de 8,5 por ciento anual del PBI.
De acuerdo a este análisis, el consumo tomó la posta frente al aumento algo menor de los gastos de inversión, provocada por una merma en la construcción. Asimismo, la cosecha gruesa récord cimentó buenas perspectivas de crecimiento económico durante el segundo trimestre.>
Los datos de crecimiento económico correspondientes al primer trimestre de 2007 confirmaron 8 por ciento anual de expansión de la actividad económica durante los primeros tres meses de 2007. Si bien esta cifra revela una desaceleración del crecimiento respecto del 8,8 por ciento anual registrado en el primer trimestre de 2006, la economía sigue expandiéndose a un ritmo sostenido, y se espera que durante 2007 se acelere a más de 8 por ciento anual.>
Teniendo en cuenta los últimos datos, el producto bruto interno se encuentra casi 49 por ciento por encima del valor mínimo de la crisis, alcanzado en el primer trimestre de 2002.>
También está más de 7 por ciento sobre el registro máximo anterior, del segundo trimestre de 1998, antes del inicio de la recesión que desembocó en la crisis de 2001-2002. >
Los gastos de consumo mostraron mayor incidencia en la expansión económica en relación a los de inversión. Mientras durante el primer trimestre de 2006 el consumo explicó 67 por ciento de la expansión del producto, este año el aporte al crecimiento subió a 85 por ciento. Esto es, de 8 por ciento de expansión anual que registró la economía en el primer trimestre, 6,8 puntos porcentuales fueron aportados por el consumo total, tanto privado como público.>
En cambio, los gastos de inversión fueron la contracara: mientras a principios del año pasado explicaron 45 por ciento del crecimiento, su aporte descendió a sólo 32 en 2007. Es decir, la inversión aportó 2,5 puntos porcentuales del crecimiento registrado.>
Este es el resultado de la marcada caída en la tasa de crecimiento que mostraron los gastos de inversión, los que se expandieron sólo 13,1 por ciento anual en el primer trimestre, muy por debajo de 22,9 por ciento anual registrado un año antes.>
El menor dinamismo se debió al débil crecimiento de la construcción. La demanda de maquinarias y equipos, que se mantuvo sólida evitó que la expansión de la inversión fuera menor aún. La construcción, el componente más importante de la inversión, mostró mayor debilidad en los tres primeros meses de 2007, creciendo sólo 8,2 por ciento, cuando en el mismo trimestre de 2006 mostraba tasas en torno a 22 por ciento. Los datos adelantados de la actividad estarían mostrando una leve recuperación durante el segundo trimestre.
Por otro lado, los gastos en maquinarias y equipos mantuvieron tasas de crecimiento robustas: se expandieron casi 21 por ciento anual, sólo 3,4 puntos porcentuales debajo del registro de 2006, fundamentalmente motorizados por la compra de equipos importados, la que aportó más de 17 puntos.>
En el análisis por sectores, se observa que el crecimiento económico está siendo traccionado por los productores de servicios y no tanto por los productores de bienes. Mientras los bienes crecieron 6,1 por ciento anual, aportando 24 por ciento del crecimiento, un año antes se habían expandido 9,4 anual, con un aporte de 34 por ciento. Entre los bienes, sólo dos de los seis sectores relevados por el Indec experimentan una aceleración del crecimiento respecto a 2006: agricultura y electricidad, gas y agua.>
En cambio, la mitad de los servicios, se acelera, en particular el comercio, la actividad inmobiliaria, empresarial y de alquiler y los transportes y comunicaciones, las tres más importantes, que representan 60 por ciento del PBI de servicios.>
Sólo para consumo
Un informe de la consultora Abeceb -basado en datos del Indec- revela que sólo el 7,7 por ciento de los hogares argentinos hace uso del crédito, pero no para fines hipotecarios o de largo plazo sino para compra de electrodomésticos y automóviles, reparaciones o equipamiento de la casa o para la refinanciación de consumos con tarjetas de crédito. Claudio Lozano (CTA) dijo que es baja la proporción de hogares comprometidos con créditos, lo que "demuestra que la insuficiencia de ingresos, aun en un contexto de grandes tasas de crecimiento, torna inútil al crédito bancario".