El Índice de Precios al Consumidor (IPC), tras registrar una suba de 0,4 por ciento en mayo, no logra que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) recupere la confianza del sector privado. Pese a que hace apenas dos semanas del lanzamiento de un plan para la regularización del Indec, no se vislumbran señales de una mayor transparencia en la elaboración del Índice de Precios Minoristas.
Nuevamente, el Índice de Precios al Consumidor se situó por debajo de lo esperado por economistas, analistas privados y tenedores de bonos ajustados por inflación (42 por ciento del total de la deuda argentina), lo que podría generar una ola de ventas en estos títulos ante la desconfianza de los operadores.>
En los primeros cinco meses del año -según los datos oficiales-, el IPC alcanzó un aumento de 3,4 por ciento, por debajo del acumulado el mismo período de 2006 (4,4 por ciento), y 8,8 por ciento con respecto a igual mes del ano anterior.>
La suba del Índice de Precios al Consumidor en mayo se explica por los aumentos registrados en los rubros indumentarias (1,7 por ciento), transporte (0,6 por ciento) y salud, educación y vivienda (0,5 por ciento). Sin dudas, el dato más controvertido fue el de los alimentos, que habría cerrado con un leve aumento (0,1 por ciento).>
En cuanto a la variación de los precios mayoristas, medida por el Ipim, en mayo fue del 1,4 por ciento con respecto al mes anterior. Los productos nacionales aumentaron 1,5 por ciento como consecuencia del crecimiento de 2,5 por ciento en los productos primarios y de 1,1 por ciento en los manufacturados y energía eléctrica.>
Por su parte, los productos importados subieron 1,3 por ciento. En lo que va del año, el Ipim aumentó 5,1 por ciento; respecto del mismo mes de 2006, la suba fue de 8,1 por ciento.>
Un dato llamativo que surge en el Ipim es que la variación en el índice de alimentos y bebidas fue de 1,6 por ciento, en contraste con el 0,1 por ciento registrado en el Índice de Precios al Consumidor.>
Durante mayo, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) no sufrió variaciones, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) subió 0,5 por ciento. Como consecuencia, un hogar con tres miembros necesita un ingreso mínimo de 465,64 pesos para no ser indigente y de 1.001,14 pesos para no ser pobre. En tanto, el índice de Salarios registró, en abril, un crecimiento de 1,54 por ciento con respecto a marzo anterior, mientras el sector privado registrado (SPR) mostró un incremento de 1,6 por ciento.>
(*) Economista miembro del Departamento de Economía del IAE.