A siete días de los comicios primarios y obligatorios para la selección de los candidatos que participarán en las elecciones generales del 2 de setiembre para todos los niveles de cargos provinciales y municipales en el territorio santafesino, la dirigencia del Frente Progresista Cívico y Social se encuentra confiada y hasta convencida de un triunfo que, según sus sondeos de opinión concluidos ayer, superará la suma que arrojen los votos para los dos postulantes por el Frente para la Victoria. Hermes Binner aparece con más de 20 puntos respecto de los apoyos sumados de Rafael Bielsa y Agustín Rossi.
Los socialistas refuerzan su posición haciendo referencia al gesto que tuvo Néstor Kirchner, en el acto del Día de la Bandera en Rosario, cuando dejó el palco especial en que estaba ubicado y caminó unos metros para saludar a Hermes Binner. Parecida actitud fue la de Cristina Fernández durante el agasajo que tuvo lugar en la Bolsa de Comercio. Siempre se dijo que el presidente tenía un feeling especial con el ex intendente de Rosario, a quien hace unos años no le disgustaba la transversalidad que proponía el jefe de Estado. Para Kirchner, los partidos tradicionales -incluido el Justicialista- debían ser reemplazados por otras expresiones, que respondieran más al sentir de estos tiempos.>
En este resultado pronosticado por los socialistas, la diferencia entre Rafael Bielsa y Agustín Rossi es significativa y operaría en ella la incidencia de las figuras elegidas como precandidatos a intendente de las ciudades de Santa Fe y de Rosario.>
En el justicialismo se conoce que Binner encabeza los apoyos; no obstante, impera la decisión de no bajar los brazos y menos, pensar que un resultado pueda ser irreversible para setiembre. Toman como un punto de análisis -que no es menor- la fuerza de la estructura justicialista en el territorio. Pero, a su vez, se reconoce que las lealtades al PJ han ido cambiando; ya nadie vota a un postulante porque su padre o madre lo conoció a Juan Perón o porque su esposa Evita regaló a la familia tal o cual cosa. Como en otros escenarios de la vida, las pertenencias o los nexos fraternos se han ido esmerilando y hasta pulverizando, también.
Se vive el presente y se vota según el momento, sin tener en cuenta los ingredientes históricos o de convicciones más profundas que toda elección debería considerar. Ganada la estabilidad política y con una posición macroeconómica de la Argentina más consolidada, se demandan soluciones que impliquen una mejor calidad de vida cotidiana.>
Las respuestas que se buscan parten de la capacidad de gestión para prever y resolver aquellos requerimientos del ciudadano que, para muchos, son derechos que no pueden esperar más.>
Esta periodista cree interpretar así esa "necesidad de cambio" que se escucha, aunque nadie la explique en concreto. Suena como que hubiera una suerte de saturación, de hartazgo de modelos, luego de tantos gobiernos de igual signo.>
Pero, mientras la prensa trata de explicar lo que a veces no es posible, surgen paradojas, porque el justicialismo estaría perdiendo las elecciones primarias en un momento en que el presidente Kirchner exhibe una imagen positiva alta, al igual que la administración de Jorge Obeid.>
Y aquí aparece otra cuestión extraña: en una provincia cuya economía es de base agropecuaria y cuyos productores están enojados con las políticas nacionales del gobierno con el sector -retenciones a granos y lácteos, marchas y contramarchas en materia de política de carnes, freno a las exportaciones cárneas y lácteas, y crisis energética que perjudica a muchos-, Kirchner mantiene su imagen, incluso cuando no se participe de otras aristas ideológicas de conducta del presidente.>
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