DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL
Federico Figueroa es un escritor de 40 años que sufre de esquizofrenia. Luego de haber sido dado de alta en el hospital neuropsiquiátrico, comienza a escribir una novela ambientada en la Argentina de 1847, en la cual encarna a un profesor de pintura que se enamora de una de sus alumnas, Mercedes. Federico llega a obsesionarse con este personaje, confundiendo realidad y ficción, al extremo de emprender una búsqueda desesperada hacia su amada.
Es la historia que cuenta la película "A dos tintas", de Walter Becker y Lucas Di Santo, que se estrenó el viernes en el Cine América de esta ciudad y a mediados de mes, en Capital Federal, y que recorrerá un total de 20 salas nacionales y 7 internacionales.>
Becker estuvo en Santa Fe y habló de la realización del largo de 80 minutos que nació como tesis de la Escuela de Cine de Rosario.>
"La película no surge para llegar al cine. Si bien siempre estuve pensando en contar una historia distinta para la pantalla grande, yo egreso con esta película, que se terminó en junio del año pasado y contó con un estreno en Rosario". Ese estreno fue el principio de la posibilidad de recorrido del largo en el circuito comercial, ya que, sin productora, distribuidora, ni actores conocidos, logró la selección oficial en el Festival Internacional de Cine de Madrid y Selección Muestra Informativa Festival de Cine Pobre de Cuba; y el mejor Ópera Prima Festival Prometeo Buenos Aires.>
"Empezamos en 2002. Un año tardamos en escribirla con Lucas, luego se seleccionó gente que ya había trabajado en cortos, y empezamos a producir. Tardamos ocho meses, y en filmarla, 60 días, pero en el medio nos quedamos sin dinero. Parte de los equipos fue prestada y otros, alquilados, pero en ningún momento se dejó de hacer algo; a lo sumo, postergamos un mes de filmación, pero filmamos en Oliveros y se hicieron escenas de época...", repasa Walter los pasos de producción del largo.
"Se ganó un espacio en el cine comercial, el filme está en la cartelera, entretiene, el espectador se mete en la carne del protagonista". Según su director -que ahora se encuentra en busca de subsidios para su segunda película "De corazones"-, muchas veces se encasilla una película "independiente" argentina.>
También subrayó la "otra forma de involucrarse" de los hacedores: "Acá hay gente con experiencia, (...) y no trabajó por un dinero, sino porque le interesó la historia". Frente a las malas críticas que recibió de dos medios nacionales, sostuvo que "no pueden entender que en el interior se haya hecho una película independiente y esté en salas del país>
"Con este filme no sólo se quiso contar una historia de ficción, sino que, a través de ella, podamos mostrarle al público una mirada diferente acerca de la realidad, a través de los ojos de un esquizofrénico".>
Cabe destacar que cuenta con banda sonora original y se trabajó con la interacción de actores e internos de un hospital neuropsiquiátrico.>
"Más allá de eso, la misma poesía del protagonista hará ver que los `locos', sufren y tienen sentimientos como cada persona `normal' de esta sociedad", sostiene su autor.>
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