Señores directores: En homenaje a mi padre, Jacinto L. López: muchos días me sorprende el alba con deseos de recordarte, hoy más que nunca; miro el cielo diáfano, el sol radiante entibia mi rostro levantado hacia ese cielo tan azul y pienso en ti.
Busco en mi interior tu rostro, tus manos, tus cabellos tan hermosos, tan grises, tan queridos. íQué placer! hasta te siento a mi lado; pero qué tristeza, quiero escuchar el tono de tu voz, sentir el calor de tu abrazo, la dulzura de tu mirada, la paz de tu silencio haciéndome compañía, llenando los espacios de mi vida y íno puedo! Como tampoco puedo comprender esta distancia tan dolorosa; muy rápida fue tu partida ítan lejos estás hoy de mí!>
Por eso grito, grito, para que el viento lleve mi voz hasta donde estás, no quiero llorar, quiero recordar y sigo gritando: íte extraño, te sigo amando, querido papá!>
Nelly B. López de González. LC: 3.309.034>
Señores directores: Los niños son los únicos que pueden generar conciencia en los padres. Son los consejeros ideales en los momentos de razonamiento. Si le enseñamos al niño cómo hay que conducir un auto, será él quien le enseñe al padre a manejarlo. Todo lo bueno que se aprende de niño, nunca caerá en saco roto. Si desperdiciamos al niño, estamos despreciando al adulto.
Toda la delincuencia, los robos, las drogas, el alcoholismo finalizarán, si el niño es educado para culminar en un buen futuro. Nunca habrá paz, ni un mundo mejor, mientras olvidemos al niño.>
El adulto es la raíz del árbol; el niño, el gajo que dará los frutos. El niño es una página en blanco; sus sueños la llenarán. Detrás de un hombre bueno hay un niño que creció en el amor. Si nos olvidamos del niño viviremos en confusión. Con la educación al niño saldremos de la ignorancia y formaremos una nueva humanidad. Escribir junto con la mano del niño, pero con un mismo lápiz.>
Si el adulto desconoce es porque de niño le faltó un guía. El niño con una buena mentalidad llegará a ser el hombre nuevo que vivificará el porvenir. La misión más noble del adulto es otorgar al niño todo su potencial de conocimiento. Con una buena educación, el niño en su adultez será libre. Si al niño lo encaminamos por una buena conducta, en su madurez su camino se verá galardonado con un toque de fortuna de sabiduría. En un buen comienzo el niño comprenderá la responsabilidad y dominará su debilidad para formarse fuerte y vigoroso.>
Enseñar al niño que la vida es una lucha, no una pelea. Un niño bien educado nunca será dominado y estará lleno de recursos. Hacer un buen niño es hacer buenos gobernantes.>
José María Chartier DNI: 6.191.112. Ciudad.>