Sergio Serrichio (CMI)
Aunque sus voceros pusieron la mejor cara que pudieron y, casi como de cliché, destacaron prolijamente que el porcentaje de votos obtenido por Daniel Filmus en Capital Federal fue uno de los mejores desempeños históricos del peronismo en el veleidoso distrito porteño, la de ayer fue una jornada negra para el kirchnerismo.
El triunfo de Macri en Buenos Aires no sorprendió a nadie, pero el candidato del gobierno nacional ni siquiera logró descontar la ventaja de 22 puntos que el líder de PRO le había sacado en la primera vuelta, ni logró sobrepasar el umbral del 40 por ciento que las propias huestes K se habían fijado como objetivo alcanzable. Macri sobrepasó el millón de votos, engordando en más de 200.000 votos su cosecha de la primera vuelta. >
Al margen de paliza de la victoria macrista se sumó un resultado que era, a priori, mucho más incierto: el triunfo de Fabiana Ríos, la candidata del ARI (Alianza para una República de Iguales, el partido fundado por Elisa Carrió) en Tierra del Fuego, que le sacó cinco puntos de diferencia al candidato kirchnerista y gobernador en ejercicio de la isla, Hugo Cóccaro. >
De este modo, la jornada impuso la figura de Macri como un verdadero referente a tener en cuenta. Un referente, vale aclararlo, que a partir de diciembre tendrá una base territorial de poder y con el que el kirchnerismo, de prevalecer en las elecciones presidenciales de octubre, deberá cohabitar los próximos cuatro años y al que deberá responder por exigencias como la creación de una fuerza policial propia, avalada por más del 60 por ciento del electorado en el distrito-vidriera del país.>
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Macri será, además, una voz potente en el planteo de una exigencia constitucional que Kirchner sorteó hasta ahora a muy bajo costo: la sanción de una nueva ley de coparticipación federal.
Además, el triunfo de Ríos en Tierra del Fuego reinstaló en el escenario nacional la figura de Elisa Carrió, que corre al kirchnerismo desde el andarivel que éste considera propio: el de centroizquierda. Carrió había quedado herida tras el mal desempeño de su aliado, Jorge Telerman, en la primera vuelta de la elección porteña.>
La frase con la que Macri cerró el discurso ante sus simpatizantes fue casi una mojada de oreja al kirchnerismo. "Llegó la hora de hablar menos y hacer más", dijo Macri, de cara a un gobierno nacional que luce desconcertado y sin respuesta eficiente ante una crisis energética que incluso le cuesta admitir. >
La incapacidad del kirchnerismo de imponerse en los distritos locales empieza a ser inocultable. El 3 de junio pasado también perdió en la elección de Neuquén y la única victoria con candidato propio fue hasta ahora la de Entre Ríos. >
La oposición al kirchnerismo seguirá probablemente dividida y sin chances de prevalecer en la contienda de octubre. Pero un triunfo por default es dudoso consuelo para un gobierno al que le tocó en suerte gobernar durante uno de los períodos de mayor crecimiento económico de la historia argentina. >
Hugo Grimaldi
Por derecha y por izquierda, el gobierno de Néstor Kirchner recibió dos voluminosas facturas de similar calibre. Dos comunidades lejanas, de conformaciones diferentes y de problemas disímiles, han eludido sumarse a lo que se pensaba iba a ser la ola arrasadora del Frente para la Victoria, desde aquí hasta octubre.
Con estos resultados, los electores parecieron expresar que no estaban dispuestos a comportarse como manada y, por lo tanto, se decidieron privilegiar de un modo bien federal las necesidades más inmediatas de sus distritos, por sobre la pretensión del gobierno de que se le brinde apoyo a la política nacional.>
Las lecturas que dejan estos resultados son unas cuantas más, desde la demostración de que el gobierno no es invencible en las urnas, hasta la clara manifestación de que, para bien de la democracia, los temas de la institucionalidad aún le importan mucho a la gente, más allá de las mejoras evidentes que pueden sentir en sus propios bolsillos. También ha quedado claro que, en algunos casos, no hay cucos en la política y que los discursos del falso progresismo habrá que archivarlos en el desván, porque a veces huelen a fascismo puro. >
Así, los electores fueguinos del ARI y los de PRO en la Capital parecen haber buscado marcar al unísono la debilidad de aquellos que alientan las hegemonías, critican a los que no piensan como ellos, no saben convivir en democracia más allá que dentro de su propio círculo y recurren sistemáticamente al clientelismo, como forma de armado de capital político.>
La Capital Federal, por peso propio y por la especial manera de ser de sus habitantes, ha sido un test devastador para el gobierno y poco favor se haría a sí mismo Kirchner si no leyera que los vientos han comenzado a virar, más allá de la crisis energética que por ahora no pega tan a pleno en los hogares, pero que sí golpea en la subestimación que se hace desde el poder de la capacidad intelectual de los ciudadanos. >
Pero hay otro condimento central que tampoco es nacional y que los estrategas del oficialismo se resistieron a leer. Ocho años de centroizquierda le aportaron a los vecinos de Buenos Aires rejas en las plazas, baches en las calles, un tránsito cada día más caótico, ñoquis al por mayor (Guardia Urbana incluida) y desmadre en las cuentas públicas, donde los recitales pagados con los impuestos de todos como emblema de la administración fueron apenas una muestra del manejo ineficiente de la ciudad. En plena etapa de la transición, la situación económica de Buenos Aires será el primer problema grave a resolver por Mauricio Macri y su gente.>
La salida del gabinete del gobierno porteño de la ministra de Derechos Humanos, Gabriela Cerruti, es "inevitable", al igual que la de otros de sus pares que en el ballottage se volcaron abiertamente en favor de alguno de los candidatos que fueron a la segunda vuelta.
Así lo aseguró hoy el ministro de Producción porteño, Enrique Rodríguez, quien, además, confirmó que ya se "pactó" una reunión entre el actual jefe del Gobierno, Jorge Telerman, y quien lo sucederá en el cargo, Mauricio Macri.
"Telerman quiere un núcleo duro, que estemos consistentes con el tema de la administración. Evidentemente, Cerruti no nos ayudó con sus decisiones personales. Sin esperar una resolución de conjunto, sin consultar, estableció su propio criterio de vinculación política", criticó Rodríguez.
Al ser consultado entonces sobre si la ministra de Derechos Humanos "va a quedar fuera del gabinete", respondió: "Sí, estimo que sí, me parece que es un cambio inevitable".
La semana pasada, Cerruti se había mostrado con el presidente Néstor Kirchner y el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Filmus, en abierto respaldo al candidato del jefe de Estado, lo que generó no pocas rispideces en el seno del gobierno porteño.
La de la funcionaria "fue una decisión individual que vulneró algo que hablamos en el gabinete. Dijimos que cada cual podía tomar decisiones individuales, pero manteniendo un mínimo de coherencia. Eso no se dio" con la actitud de Cerruti, lamentó.
Respecto del encuentro entre Telerman y Macri, dijo que esa reunión "se pactó ayer. Conversaron telefónicamente y se va a hacer. Tenemos que tener una relación fluida, también con el gobierno nacional, porque hay muchas obras que requieren la intervención de los tres distritos", la ciudad, la Nación y la provincia, concluyó.
Primera, Ipsos; segunda, Metro; tercera, Rouvier. Ese bien podría ser el podio de los encuestadores que, de locales todos, jugaron también su propia contienda ayer en Capital Federal.
Macri se impuso con el aplastante 60,97% sobre Filmus (39,03). Fallaron los cálculos de Ceop, Equis, Analogías, OPSM y Poliarquía sobre como el candidato del kirchnerismo iba a "perforar" el 40%.
En cambio dieron más votos al ganador que los que obtuvo (y muchos menos al perdedor): Opinón Autenticada (62,4% a 37,6%); Giacobbe (62,5% a 37,5%); y Julio Aurelio (64,7% a 35,3%).
La consultora ganadora, de Manuel Mora y Araujo, fue muy precisa. Pronosticó 61% a 39%, seguida por Metro (60% a 40%), y Rouvier (59,7% a 40,3%).
Esta vez fueron sólo dos las opciones (descontados los votos en blanco, anulados, recurridos y abstenciones), lo que seguramente colaboró para que no haya errores tan severos como en primera vuelta.
En aquella oportunidad llamó la atención que Opinión Autenticada hubiera pronosticado que sería Telerman quien acompañaría a Macri en la segunda vuelta, en lugar de Filmus. Sobre todo porque esa fue la única empresa de consultoría que había acertado en la elección de Misiones (que ganó el obispo Piña) que dejó mal parados a los demás encuestadores.