Talleres para estimular la memoria
Aprender a envejecer con calidad de vida
La tercera edad no es sinónimo de enfermedad ni de pasividad. Podemos prepararnos para envejecer, prevenir el incremento del normal deterioro cognitivo, que incluye -en muchos casos- olvidos, distracción y falta de concentración que influyen en la vida cotidiana.

Ana Victoria -de "87 pirulos", como confesó despreocupada sin necesidad de preguntarle su edad- fue la primera en tomar la palabra. Sentada cerca del ingreso al aula, junto a su bastón compañero, fue la elegida por sus compañeras de taller para explicar las actividades que hacen para ejercitar la memoria.

"Si no fuera por los deberes bastante complicados que nos da Fany (la profesora del Taller Memoria Colectiva de Proyecto 3) no sé qué haría de mi vida los fines de semana. Tengo hijos, nietos y bisnietos pero para mí esto es la vida, te soy sincera. Querría verte a vos resolviendo estos ejercicios", relató.>

Ana Victoria se jubiló de la docencia hace muchos años pero su espíritu superador siempre la mantuvo en actividad. Participa de las propuestas de esta institución desde su creación, hace 9 años, pero actualmente sólo concurre a ese taller "porque estoy acostumbrada a las clases de Fany, que es mi amiga y confidente", aseguró. El taller le resulta "muy interesante, tenemos que buscar mucho en el diccionario, en internet, consultar a los hijos y a la familia, todos intervienen en nuestras tareas. Me gusta mucho la redacción, que hacemos cuando nos pide narraciones de vivencias; eso me encanta porque tengo mucho para contar porque he vivido tanto".>

Gran parte de la población de adultos mayores (quienes tienen más de 65 años) vive un envejecimiento normal, sin aspectos patológicos. Sin embargo, otros comienzan a mostrar un envejecimiento prematuro, con cierto deterioro cognitivo que suele manifestarse -generalmente- en olvidos por falta de atención y concentración en las actividades que realizan.>

Son pocos los que están informados de que existen diferentes acciones para poder seguir satisfaciendo sus necesidades sociales, intelectuales y afectivas. Es fundamental que tomen conciencia de que pueden realizar actividades tendientes a potenciar y ejercitar su memoria, de manera de prevenir o retardar aquel deterioro.>

En nuestra ciudad existen diferentes alternativas para que las personas mayores de 50 años (sin necesidad de llegar a ser adultos mayores) puedan ocuparse de su memoria, que es el soporte de nuestras acciones, experiencias, conocimientos y aprendizajes. En esta nota mostramos algunas propuestas, que no pretenden ser excluyentes sino sólo ejemplos de las iniciativas para promover el ejercicio de la memoria.>

Recuperar un lugar

En otro aula de Proyecto 3 estaba Velia -de ochenta y tantos años-, quien explicó que en abril comenzó a ir al taller Los Jardines de la Memoria, incentivada por su nieta. "Tengo unas amigas que son muy tristes y mi nieta me insistió para que estuviera con otras personas porque yo no quería venir, pero estoy muy contenta por venir al taller", según relató.

María Isabel, ex docente, también quiso dar su testimonio: "Cuando dejamos de trabajar nos quedó un vacío, aunque al principio estuvimos contentas porque no teníamos horarios ni obligaciones. Este taller va llenando ese vacío y, de paso, hacemos ejercicios de la memoria que, a la edad que tenemos, se va deteriorando. La pasamos bien en el taller y la experiencia que tenemos es muy buena. Hacemos ejercicios de atención y de memoria que son muy interesantes".>

Mónica Calvo, directora de Proyecto 3, aseguró que "la memoria está siempre presente en el aprendizaje y el primer escalón dentro de Proyecto 3 puede ser la estimulación cognitiva o la memoria. Concurren mayores de 50 años, autoválidos, es decir, que se pueden valer por sí mismas para desarrollar actividades, sin excluir no videntes o personas que necesitan un bastón para movilizarse o alguien que los acompañe, en quienes empiezan a decaer esas funciones. Esto los prepara para un aprendizaje no más formal sino más sistemático. Vuelven a tener un rol que ya no tenían ni en el trabajo ni en sus familias. Por eso, no solamente se apunta a la memoria sino a la persona en su integridad".>

"Algunas personas se dan cuenta de que están perdiendo algo de memoria pero otros porque se lo advierten sus familiares o amigos. Muchos vienen porque están solos al haber tenido alguna pérdida de un familiar. Todos tienen la necesidad de sentirse mejor", agregó.>

Activos y sociales

Las docentes a cargo de Los Jardines de la Memoria, Alicia Novelli y Agustina Ramírez, plantearon que "estamos trabajando con adultos mayores sanos en los que tratamos de estimular todas las funciones mentales que inciden directamente sobre la memoria, desde la organización perceptual, visual, auditiva, todo lo que tenga que ver con la atención, la retención".

Según explicaron, "todo lo que percibimos a través de los sentidos se procesa y se guarda en la memoria. Con los años, al margen de una enfermedad, se va deteriorando el nivel de memoria y, por eso, la idea es mantener activa la mente para que siga funcionando de la misma manera que la de una persona joven".>

Sin embargo, aseguraron que otro de los objetivos del taller -aunque a esto apunta la institución en general con sus actividades- es la socialización: se busca generar nuevas relaciones interpersonales, nuevos vínculos. "El hecho de que ellos puedan prepararse para tener una actividad en algunos días a la semana les permite salir, encontrarse con gente nueva, estar ocupados. Nuestra idea es que también lleven actividades a su casa, no como una presión sino como un entretenimiento para seguir haciendo cosas durante la semana para la clase siguiente".>

Interés y motivación

Por su parte, la docente del taller Navegantes: con el Timón de la Memoria, Eliana Martín, agregó que "trabajamos en un ambiente muy cuidado para que no haya frustraciones, para que pasen un buen momento, se rían de las limitaciones que tienen y no sea una carga. Muchas veces, el ambiente en el que viven les genera presiones ante las disfunciones que tienen, que son muy difíciles de afrontar por muchos de ellos".

También comentó que "hay miles de juegos para la memoria; a algunos les gustan más jugar con las palabras, pero todo depende de las profesiones, de lo que hicieron antes. Lo más importante es que ellas puedan trasladar lo que aprenden en el taller a la vida diaria".>

Fany Jeifetz tiene a su cargo dos talleres, junto a Miguel Busso: Juegos para la Memoria y Memoria Colectiva. Sobre estas experiencias, advirtió que las personas que participan de los talleres "están pasando por un ciclo de su vida con cierto deterioro desde lo biológico y también de la memoria. Tienen que saber que así como se estimula la parte física del organismo también hay que ejercitar lo cognitivo. Además, deben tener en cuenta que si una persona no tiene motivación ni interés no se va a preocupar por mejorar y, por el contrario, si tiene interés e inquietud va a tener motivación, va a prestar atención, va a poder concentrarse y ejercitar su memoria".>

Por último, tras justificar que el segundo taller refiere a cada una de las historias de las personas que participan y cómo la rememoran, confesó que "era una asignatura pendiente que tenía porque nunca le llegué a preguntar a mis padres y a mis abuelos sobre la historia de sus vidas, qué hacían cuando eran jóvenes, cómo y dónde estaban".>

Por eso, remarcó que "es muy importante el rol del adulto mayor como transmisor de sus vivencias y su tiempo, no únicamente de las costumbres, medios de transportes y los cambios de la época sino también, por ejemplo, de la historia de nuestro país, que se va perdiendo. Ellos pueden aportar cuestiones muy significativas porque vivieron la historia. La parte subjetiva del relato de determinados hechos es muy importante. Es fundamental recordar experiencias, poder asimilarlas y generalizarlas".>

Mariana Rivera