Tiro en la nuca

Buenos Aires, (Télam).- Una adolescente de 17 años fue asesinada de un balazo en la nuca en la villa 31 del barrio porteño de Retiro y por el crimen fue detenido un gendarme con el que la víctima había discutido momentos antes a la salida de una fiesta en un comedor comunitario.

Fuentes policiales y de Gendarmería Nacional informaron que las sospechas apuntan a que el crimen fue corolario de una discusión por motivos pasionales.>

Los investigadores ahora tratan de determinar si la vaina servida hallada al lado del cuerpo fue disparada por el arma reglamentaria secuestrada al gendarme y si al momento del hecho éste estaba alcoholizado.>

Según las fuentes, el episodio ocurrió ayer a la madrugada cuando efectivos que iban a bordo de un móvil de la comisaría 46 de la Policía Federal fueron alertados de que había una persona muerta en calle 8 y Gendarmería Nacional, en el interior de la villa 31 del barrio porteño de Retiro.>

Al arribar al lugar indicado, los policías se encontraron con una chica tirada en el piso y con un disparo de arma de fuego en la nuca, dijeron los informantes.>

La policía identificó a la víctima como Judith Alice Jiménez, de 17 años, quien residía en la casa 7 de la Manzana Uno del asentamiento y, según los médicos, presentaba una herida de bala con orificio de salida a la altura de la barbilla.>

Al inspeccionar la escena del crimen, los peritos hallaron cerca del cuerpo una vaina servida calibre nueve milímetros, compatible con el proyectil que mató a la chica, señalaron los voceros.>

Según las fuentes, varios testigos que se acercaron al lugar donde fue hallado el cadáver, manifestaron a los policías que los entrevistaron que la última vez que habían visto viva a la chica fue cuando ésta salía de una fiesta junto a un gendarme.>

De acuerdo a los testimonios, Jiménez y el gendarme habían estado en el comedor de la villa conocido como Los Bronquitos, donde el hombre aparentemente trabajaba, y al salir comenzaron a discutir en medio de la calle.>

"Al parecer, la pelea se desencadenó por razones sentimentales", explicó a Télam un vocero de la pesquisa.>

El investigador indicó que casi al mismo tiempo que la policía hallaba el cadáver, el gendarme señalado por los testigos se entregó en el edificio Centinela, donde funciona la jefatura de la fuerza, ubicado a unos 100 metros del lugar del homicidio.>

"Cuando se entregó, el gendarme al parecer se encontraba ebrio", sostuvo el pesquisa consultado.>

Poco después de que el gendarme se presentara y diera su versión de los hechos, una brigada de la comisaría 46 arribó al lugar y lo detuvo, dijeron las fuentes.>

En poder del sospechoso, que se encontraba vestido de civil ya que estaba franco de servicio, los policías secuestraron su pistola reglamentaria calibre nueve milímetros.>

Fuentes de la Gendarmería Nacional informaron que el detenido es el cabo Federico Ramón Sandoval, quien presta servicios en la División Investigaciones Judiciales de la fuerza.>

Los voceros consultados explicaron a Télam que se realizará un peritaje balístico para cotejar la vaina secuestrada en la escena del crimen con la pistola del gendarme para determinar si el arma fue la utilizada para matar a la chica.>

También se ordenarán distintos estudios para acreditar si el cabo Sandoval estaba alcoholizado al momento del crimen, tal como sospechan los investigadores policiales.>

El crimen de Jiménez es investigado por la División Homicidios de la Policía Federal y el juzgado en lo Criminal de Instrucción porteño a cargo de Javier Ríos, quien indagará al cabo Sandoval en las próximas horas.>

Otro caso en el que una adolescente de una villa porteña fue asesinada por un efectivo de una fuerza de seguridad federal fue el del crimen de Camila Arjona, cometido el 1° de abril de 2005.>

La chica tenía 16 años y estaba embarazada de cuatro meses cuando ese día se encontraba en la villa 20 de Barracas y fue asesinada de un tiro en la espalda por uno de los tres policías de la comisaría 52 que estaban tomando cerveza y persiguieron a varios jóvenes porque se negaron a ir a comprarles cocaína.>

En 2006, un tribunal oral porteño condenó al cabo Adrián Bustos a prisión perpetua por el "homicidio calificado" de Camila mientras que los otros dos efectivos, Mariano Cisneros y Miguel Angel Almirón, recibieron una pena de tres años de cárcel por apremios ilegales. >

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