María Sol Pogliani
"La situación del tránsito en la ciudad es complicada, no tanto por el estado de la infraestructura vial, sino por la conducta de quienes manejan. Todos sabemos lo que hay que hacer, pero no lo llevamos a la práctica". Esta es la conclusión a la que arribó Marcelo Duquez, coordinador por la UTN del Programa de Seguridad Vial Municipal, al observar los resultados del diagnóstico que elaboró la casa de altos estudios, basándose en encuestas, observaciones in situ y registros con dispositivos electrónicos.
La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) colocó hace cinco meses cinemómetros en dos avenidas y equipos de registro de infracciones en tres semáforos de la ciudad. Y los resultados encienden la luz roja.>
En Av. Peñaloza y Regimiento 12 de Infantería se contabilizó, el 22 de enero de este año y en el período de tres horas, un flujo de 1.320 vehículos, de los cuales 240 (el 18 %) no respetaron la señal lumínica. Similar situación se dio el jueves 22 de febrero en Av. General López y Urquiza, donde 240 de 1.080 conductores (el 22 %) cruzaron con la luz roja.>
A unas cuadras de allí, en Rivadavia y Obispo Gelabert, el porcentaje de personas que hicieron caso omiso del semáforo fue de entre 5 y 8 %. Las cifras también son un llamado de atención porque "el flujo vehicular aumenta en esa intersección, lo que hace que el número total de los que pasaron en rojo sea también alto. Además, ocurre que es más difícil y peligroso para el propio infractor violar el semáforo en una intersección céntrica con muy alta densidad de tránsito que hacerlo en zonas más alejadas", señaló Duquez.>
Éstos son tres casos puntuales, pero no aislados. Los resultados arrojados por los equipos electrónicos se complementaron con las observaciones in situ que realizaron 14 becarios del Grupo de Investigación sobre Accidentología Vial (Gisav) de la UTN en distintos puntos de la ciudad, que habían sido identificados -en un estudio previo- como "críticos" por la alta tasa de accidentes de tránsito.>
La Universidad detectó que el 17 % (18.474) de los 108.672 vehículos que fueron relevados pasó en rojo, siendo los más infractores los ciclistas (74,2 %), seguidos por los carros (10 %), las motos (5,2 %), los colectivos (3,8 %), los autos y camionetas (3 %), los taxis y remises (2,4 %) y los camiones (1,4 %).>
Aunque el 74,9 % de la gente sostiene que circula a menos de 60 km/h en las avenidas, el cinemómetro instalado en Alem muestra otra realidad. El 24 de abril, el equipo registró que el 49 % de los vehículos circulaba más rápido de lo permitido y la mayoría desarrollaba velocidades que iban entre los 60 y los 69 km/h (45,2 %) y los 70 y 79 km/h (28 %), pero hubo casos en los que superaron los 100 km/h.
En la avenida Almirante Brown, el panorama observado fue más alentador, aunque fueron muchos los vehículos que transgredieron la norma. En el transcurso de un par de horas, se registraron 409 infracciones (el 30 % del flujo total): la mayoría de los conductores circulaba en el rango de los 70 a los 79 km/h y hubo seis coches que pasaron a 110 km/h.>
A la falta de cumplimiento de la norma se suma la escasa toma de conciencia con respecto a la importancia del uso de los elementos pasivos de seguridad, cuya utilización también está regulada. En el trabajo de campo se detectó que el 15 % de los taxistas y remiseros emplea el cinturón y el 9,7 % de los que conducen autos o camionetas. En tanto, el 48% de los que manejan motos, llevan casco.>
Los resultados de las encuestas realizadas por los becarios a unas 900 personas en la vía pública contrastan con los datos recabados en los relevamientos in situ y por los derivados de los equipos electrónicos.
El 91 % de los conductores aduce no violar la luz roja; sin embargo, en el trabajo de campo se detectó que el 17 % no la respetaba.>
Las encuestas reflejan que "la problemática del tránsito no depende exclusivamente de las autoridades. Es un sistema en donde el Estado cumple un rol central pero depende de todos los ciudadanos. Y las observaciones y los registros que obtuvimos demuestran que los santafesinos decimos una cosa y hacemos otra", afirmó Duquez.>
Carteles indicadores despintados, semáforos con poca intensidad lumínica y calles en mal estado son factores que aumentan la ocurrencia de accidentes. Tras conocer los resultados del estudio, Marcelo Duquez sostuvo que "la señalización vial no está tan mal, pero siempre se debe procurar mejorarla".
El relevamiento realizado sobre 40 intersecciones -incluida la mayoría de las avenidas- muestra que el 65 % de las vías principales está en "buen estado"; el 10 %, en "muy bueno", y el 25 %, "malo". En las vías secundarias, el 72,5 % registra un estado "bueno" y el 25 %, "malo".>
En el 55 % de los casos, las calles presentan señalizaciones horizontales -de las cuales, el 27,5 % está deteriorada y despintada- y el 91,7 % tiene señalización vertical. Un dato que no es menor es que el 50 % de las arterias estudiadas presenta semáforos que tienen en un 85 % una intensidad lumínica alta.>
Por estos días, la UTN está realizando un relevamiento de las intersecciones con semáforos para determinar si los ciclos totales y los tiempos de rojo, amarillo y verde se corresponden con el flujo vehicular existente, las dimensiones de esas vías (tanto de la principal como de la secundaria) y el cruce peatonal, entre otros aspectos.>
Accidentados.
En las entrevistas realizadas por los becarios a unas 900 personas sorprendió al grupo de investigación descubrir que el 27,8 % de los consultados había estado involucrado en un accidente de tránsito.
Luego de elaborar el diagnóstico sobre el tránsito, la UTN realizó una serie de recomendaciones para que en el mediano y largo plazo la situación de la inseguridad vial mejore.
La casa de estudios sugiere -entre otras medidas- incrementar los controles y programarlos en lugares estratégicos de la ciudad, con el fin de evitar violaciones de las velocidades máximas y de la luz roja del semáforo; verificar el uso de los elementos de seguridad pasiva y realizar las mediciones de los niveles de alcoholemia en sangre.
Las campañas masivas de seguridad vial, la creación de una escuela de manejo que forme adecuadamente a los futuros conductores y la capacitación del personal de control de tránsito se suman a las propuestas. Pero también aparece la necesidad de estudiar mejoras en la circulación, la implementación de políticas graduales que desalienten el uso de vehículos particulares mediante -por ejemplo- el trazado de ciclovías, la evaluación de los sectores destinados a estacionamiento medido con el objeto de determinar su influencia en la circulación vehicular y peatonal y la planificación de nuevos sectores.
La actualización de los procedimientos de otorgamiento de licencias de conducir de acuerdo a estándares rigurosos que aseguren una correcta evaluación de antecedentes, aptitudes y cumplimento de normas de tránsito, el monitoreo del funcionamiento del servicio de estacionamiento medido y de la seguridad en el tránsito y la elaboración de mapas de puntos negros y de riesgos integran la batería de medidas sobre las cuales pone el acento la UTN.
En cuanto al entorno, la casa de estudios propone efectuar continuos relevamientos del estado de la infraestructura vial, estudiar la implementación de semáforos inteligentes, mejorar sustancialmente el sistema de señalamiento vertical y horizontal y el de la infraestructura vial en general y ordenar los estacionamientos en la vía pública.
La optimización del funcionamiento del transporte público de pasajeros y la reglamentación e implementación de la verificación técnica vehicular obligatoria para impedir la circulación de vehículos en mal estado se suman a la recomendación de optimizar la administración de las actas de infracciones con el fin de sancionar en tiempo y forma las conductas que transgredan la ley.
La implementación de controles electrónicos en otras ciudades determinaron una baja sustancial del número de infracciones. En Santa Fe se incorporarán en los próximos meses 5 cinemómetros en las avenidas principales que no tienen onda verde y 10 equipos electrónicos asociados a semáforos que serán rotativos.
Las empresas que se contratarán para instalar y operar el sistema son las mismas que ejecutan el trabajo en distintas localidades de la provincia de Santa Fe y Capital Federal.
La colocación de los equipos y la actualización tecnológica del Tribunal de Faltas se hará en forma progresiva. Hasta tanto se complete el sistema, seguirá utilizándose el equipamiento (homologado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial) que se empleó para la evaluación diagnóstica.
"La Municipalidad enviará los apercibimientos a quienes violaron la luz roja o la velocidad permitida en ciertas arterias. Luego de los primeros 3.000, se comenzará a multar", dijo Duquez tras remarcar que el 60% del dinero recaudado será reinvertido en el sistema para la compra de equipamiento, capacitaciones a personal municipal y ciudadanos e infraestructura vial.