DESTINOS
Al pie de las sierras de Famatina
La Rioja. A 235 kilómetros de la capital riojana, una serie de pueblitos de casas de adobe rodeados de álamos y nogales, se extienden al pie del cordón de Famatina. Las opciones contemplan un tranquilo paseo en coche recorriendo las capillas, museos, viñedos y plantaciones de nueces y manzanos; excursiones en 4x4 hasta la mina La Mejicana; y pesca deportiva en el dique de Chañarmuyo. textos de Sandra Bonetto.

La Ruta Provincial 11, a 230 kilómetros de la ciudad capital de La Rioja, es un sinuoso camino entre las montañas que atraviesa una serie de pueblos de largos callejones con casas de adobe, escondidas entre viñedos y nogales, al pie del cordón de Famatina.

Carrizal, Angulos, Santa Cruz, Pituil, Santo Domingo, Famatina y otros, son los nombres de los pueblos que surgieron en épocas pasadas, cuando ilusionados mineros se instalaron en la zona en busca de oro de las montañas que rodean el valle.>

Durante siglos la riqueza del oro y plata del cordón de Famatina hicieron de este valle, uno de los centros mineros más importantes de América Latina que, a lo largo del tiempo, atrajo a numerosas poblaciones. Allí donde hoy se levantan casas de adobe, piedra y ladrillos, en los siglos XVI y XVII tenían sus moradas los indígenas de las culturas incaica, aguada, ciénaga y diaguita.>

Fruto de la milenaria avidez humana, han quedado siete kilómetros de ruinas del Camino del Inca, que se puede visitar en las afueras del pueblo de Campanas.>

Moradas para creyentes

La característica principal de cada uno de estos pueblos, es que crecieron poco a lo largo de los últimos siglos, y a pesar de ser muy pequeños -el más numeroso no supera los 1.000 habitantes-, cada cual tiene su correspondiente iglesia de varios siglos de antigüedad, y la religiosidad que en esta zona es prácticamente unánime, se refleja en las numerosas fiestas católicas celebradas en cada uno de ellos por igual.

Las iglesias y capillas famatinenses conforman uno de los principales atractivos de la región y tienen un importante valor arquitectónico. Los templos de cada pueblo que, en su mayoría se erigen frente a la plaza principal, atesoran antiquísimas imágenes de la época colonial.>

La iglesia de San Pedro, en el pueblo de Famatina, conserva la imagen de un Cristo que fue traído desde el Perú en el siglo XVIII. Esta obra artística de tamaño natural, está hecha en cerámica, cuero y resina, lo que permite -mediante un sistema de cuerdas-, la articulación y movimiento del cuello y los hombros. Esta imagen es centro de devoción popular en la Semana Santa, cuando la colocan en un ataúd de cristal extendiéndole los brazos en paralelo al cuerpo en el atrio del templo, y luego es llevado en procesión por las calles.>

La parroquia de San Pedro en Alto Carrizal fue construida en piedra cortada a mano por los habitantes del pueblo, a mediados del siglo pasado. Entre sus particularidades se destaca la forma, que es semicircular de su arquitectura y sus campanas de bronce con dibujos en bajorrelieve.>

Entre los edificios religiosos más importantes de la región se puede visitar: la Iglesia de San José de las Campanas declarada monumento nacional, cuya patrona es la Virgen del Rosario; la iglesia de Santa Cruz, el templo de Pituil y su patrono San Isidro. En la iglesia de Plaza Vieja se venera el Cristo Pobre, una antiquísima imagen de Cristo que es el centro de devoción popular en la Semana Santa. En este pueblo también se realiza anualmente el pesebre viviente en los escenarios naturales del cerro La Cruz y atrae una gran cantidad de personas durante las vísperas navideñas.>

La principal fiesta religiosa de la zona es la multitudinaria celebración del Niño de Gualco, que se realiza cada diciembre, cuando la imagen es llevada en procesión desde el pueblo de Angulos hasta la localidad de Famatina.>

Guía para el visitante

•Rastros de antiguas culturas: Los numerosos vestigios pertenecientes a las culturas aborígenes que poblaron la zona se exhiben el Museo Acnin, ubicado frente a la plaza principal de Campanas. Este museo de origen arqueológico regional conserva piezas en cerámica y piedra de las culturas ciénaga, aguada y diaguita. En su colección se destacan: morteros de piedra, tinajas, vasijas, y decenas de piedras dibujadas con petroglifos. En una vitrina podemos observar, flechas, puntas de hachas, hachas con cuello y una urna funeraria que contenía los restos de un bebé.

•Los lavadores de oro. Uno de los circuitos más atractivos es el cerro Nevado de Famatina, con su magnética imponencia de sus 6.280 metros cubiertos por un radiante manto de nieve. A sus pies, en la zona de Playa Amarilla, Playa Ramblones y Mariposa de Oro es posible ver, aún hoy, el trabajo de los pirquineros. Estos ilusionados "lavadores de oro", son pequeños productores mineros dedicados al lavado y recolección del preciado metal.La extracción se hace en forma manual, filtrando y seleccionando las partículas de oro -pirita- que baja con el agua de los deshielos, en una especie de coladores gigantes. •La Quebrada de Chañarmuyo. En las Sierras del Famatina la naturaleza alterna profundos valles cubiertos de verde, ríos de agua dorada y cristalinos arroyos formados por los deshielos. Entre los lugares más bonitos está la quebrada de Chañarmuyo donde hay un dique, a 8 kilómetros al sudeste de Campanas, y se puede practicar la pesca de pejerrey y diversos deportes acuáticos. •Labores y sabores. Una singularidad de los pueblos de Famatina es que las casas están separadas una de la otra y tienen a su alrededor mucho espacio verde y plantaciones frutales. Los abundancia de nogales convirtieron a la región en el primer productor de nuez de la provincia y el lugar donde se elaboran los mejores productos regionales, tales como pulpa de nuez, dulces y jaleas, frutas disecadas y arropes de varios tipos. La vitivinicultura se desarrolla en forma excelente en los distritos de Chañarmuyo, Pituil y Plaza Vieja, elaborándose vinos, grapas y aguardientes de excelente calidad. En la localidad de La Cuadra se puede comprar alfombras, peleros, artículos de campo y algunos enseres para el hogar hechos en forma artesanal. •La Mejicana. Centenares de turistas llegan a Famatina para visitar el Cable Carril, una de las obras más alta y larga del mundo, construida a principios de siglo para transportar el mineral desde los socavones hasta la estación del ferrocarril. Con un recorrido de 35 kilómetros, a lo largo de nueve estaciones enclavadas en lo alto de la montaña, el circuito turístico asciende a más de 4.000 metros de altura, hasta la mina La Mexicana. La excursión se hace en vehículo 4x4 y parte desde el pueblo de Famatina. A partir de allí, comienza la travesía en plena montaña. Durante el recorrido los matices del paisaje se renuevan a cada instante, y las sinuosas cuestas con subidas constantes, desafían las posibilidades de las camionetas. El recorrido termina en la estación número ocho del Cable Carril. Al frente, el cerro negro contrasta con el azul intenso del cielo, mientras que todo lo demás es color caramelo.