La Biblioteca Juan Bautista Alberdi, de Colonia Nueva - Zona Rural Oeste, departamento Las Colonias, está presidida por Néstor Presser, y tiene como bibliotecaria a Evangelina Schmidt de Villalva, quien junto con su colaboradora Silvina Graoner, llevan adelante una tarea permanente de estímulo de la lectura.
El pasado 15 de junio, a propósito de la conmemoración del Día del Libro, escribieron una carta dirigida a esta revista, para compartir con nuestros lectores, reflexiones sobre la importancia de generar el hábito de la lectura ya desde la más tierna infancia. Destacan, en este sentido, la necesidad de recuperar el relato que, en el calor de las historias compartidas, van tejiendo un imaginario rico en la infancia, que servirá de telón de fondo para el resto de la vida. Aquí, entonces, el texto que nos enviaron:>
Aquellos que recuerdan haber escuchado a sus padres o abuelos algunos cuentos, saben de la cálida atmósfera que se genera en torno a los relatos.
La hora del cuento en muchas casas, como así también en las bibliotecas, generan un ambiente de gran paz. Este momentos de calma permite al niño concentrarse y hasta adentrarse en fabulosa historia...>
Así como se aprende a hablar y caminar, el hábito por la lectura se desarrolla lentamente y en muchas etapas.>
Escuchar cuentos incentiva la lectura y se convierte en el cimiento para el posterior hábito lector. Así los niños se integran al mundo de la literatura, expanden su vocabulario, conocen el habla de las distintas generaciones, etc. El ejercicio de la lectura también desarrolla en los niños sus capacidades de concentración, se conoce el mundo, se aprenden historias, se visitan otros países y se aprenden las costumbres de otros pueblos.>
El cuento es un instrumento inigualable y muy efectivo para ir inculcando en el niño la diferencia entre el bien y el mal. Los personajes de estos relatos no admiten ambigüedades: o son buenos o son malos.>
Los relatos fortalecen los lazos afectivos a nivel familiar. Además de los padres; los abuelos, bibliotecarios, hermanos mayores pueden ser �por qué no? ser muy buenos relatores.>
Es muy importante que a los niños les gusten los libros y para lograrlo hay que comenzar con los que tengan imágenes atractivas.
Las imágenes son un punto de partida, son necesarias para entender los conceptos. Por ejemplo: si se les habla por primera vez de un caballo, tienen que verlo para saber lo que es. Como no saben leer, van a tratar de hacerlo a través de las ilustraciones; por eso estas deben ser simples, bonitas y expresivas.>
Los buenos cuentos dejan impresiones duraderas y crean recuerdos. Las historias deben ser entretenidas y apropiadas a las edades e intereses de los niños. Cada una necesitará una combinación determinada de magia y realidad, según evolucione la capacidad de los pequeños de asimilar el mundo.
Un error muy común es leer muy rápido, lo que impide ser expresivo. Si se considera que el relato tiene pasajes muy largos, se los puede acortar para que la historia sea más comprensible.>
Estos relatos tienen la facultad de transportar a quienes lo escuchan, hacia mundos lejanos, dando vuelos a la imaginación.>
En primer lugar, deseamos saludar a todos los integrantes del diario y felicitar por su labor. Es por eso que queremos llegarnos hasta ustedes, con el fin de participar en algún rinconcito del diario, para el Día del Libro, con estas reflexiones que adjuntan esta humilde carta.
Somos una biblioteca popular, rural, ubicada a 9 kilómetros al oeste del pueblo de Humboldt, con una subsede en el local comunal de Colonia Nueva (La Curva), que fue inaugurada en setiembre de 2005.>
Queremos agradecer a todos nuestros lectores, grandes y pequeños, e invitamos a seguir leyendo los nuevos ejemplares que se van recibiendo y adquiriendo en nuestra biblioteca.>
Sin más, agradeciendo a todos, los saludo afectuosamente con un apretón de manos, esta integrante y colaboradora de la biblioteca.>