En cuatro meses, los santafesinos iremos, al menos, tres veces a las urnas y muchas serán las libretas donde deberán buscarse lugares en blanco para colocar el sello de la autoridad de mesa que demuestre que se cumplió con el derecho y el deber cívico.
Para muchos será una pesada carga tener que asistir tantas veces al cuarto oscuro; otros deberán viajar muchos kilómetros para cumplir con el deber de ciudadano; para otros será una oportunidad perdida; algunos harán incumplimiento voluntario para demostrar que son rebeldes y algunos pocos ni se enterarán de que hay elecciones pese a la poderosa descarga de publicidad electoral de las dos últimas semanas.>
Este domingo la concurrencia es para seleccionar los candidatos que disputarán los cargos en la elección provincial del 2 de septiembre. Son muchos los que discuten y se rebelan ante la posibilidad que hoy tienen de elegir candidatos y tal vez muchos son los mismos que cuestionaron la derogada Ley de Lemas en la provincia que dejó fuera de carrera a varios candidatos con muchos votos pero superados por la acumulación de varios postulantes.>
En septiembre es la ocasión para votar por candidatos locales y provinciales a los que se les depositará la confianza por los venideros cuatro años y en octubre será la ocasión de optar entre los candidatos presidenciales y los propuestos para legisladores.>
Como todo proceso electoral habrá sido interesante para algunos y cansador y agobiante para muchos otros. El lunes será de expectativas para algunos pocos y de lamentos para muchos otros que sabrán estar lejos de contar el voto mayoritario del electorado.>
En la Argentina, desde hace 24 años, el acto electoral se convirtió en algo rutinario que convoca cada dos años y que obligó tener siempre a mano las urnas que algún general dijo que estaban bien guardadas. Es nuestro compromiso ciudadano honrar la convocatoria y exigir a nuestros representantes el cumplimiento de las promesas de campaña.>