Argentina se adjudicó el Champions Challenge
En tiempo suplementario, y con gol de oro de Lombi, los argentinos derrotaron a Nueva Zelanda por 3 a 2 y ganaron el título, lo que les permite volver al máximo nivel mundial y disputar la Champions Trophy 2008.

De la redacción de El Litoral

La bocha salió despedida como una bola de fuego y se incrustó en el ángulo derecho del arco rival. Fue el instante en que alumbraron la victoria, el desahogo y la postal definitiva, esa pirámide de jugadores albicelestes eufóricos que aplastó literalmente a Jorge Lombi, genio y figura de otra página importante para el hockey sobre césped nacional, según consigna el diario La Nación.

Con los tres goles del delantero, la Argentina superó a Nueva Zelanda por 3-2 en el tiempo extra del partido decisivo jugado en Amberes, Bélgica y obtuvo la clasificación para el Champions Trophy de Rotterdam 2008.>

En otras palabras, el seleccionado logró reinsertarse en la elite de este deporte porque en la próxima temporada tendrá la posibilidad de enfrentarse con los mejores. >

Cumplido este objetivo, ahora el seleccionado irá por la principal conquista del año: la medalla dorada en los Panamericanos de Río para asegurarse un lugar en los Juegos Olímpicos de Pekín.>

En caso de conseguirla, el año próximo participará en los dos desafíos más prestigiosos a los que cualquier seleccionado de hockey puede aspirar. >

No hubiera existido un desenlace más emocionante, porque el conjunto nacional hizo aflorar el alma, el corazón y el amor propio cuando el juego y las fuerzas anímicas parecían agotados. Y terminó ganando una final con una buena dosis de hazaña, más allá de que los Black Sticks no figuran entre los rivales top del mundo, sino que encabezan el segundo pelotón.>

La recuperación

A cinco minutos del cierre, Nueva Zelanda todavía se imponía 2-0 por mérito del implacable tirador Hayden Shaw, autor de los dos tantos de córner corto a los 9 y 14 minutos del segundo tiempo. Cualquier intención de la Argentina quedaba sepultada por la efectividad del líbero, que hasta allí le daba la recompensa a un conjunto que no había sido demasiado peligroso en las asociaciones de juego pero sí muy oportuno en las jugadas fijas.

Allí, en el momento de mayor adversidad, se manifestó el carácter de los dirigidos por Sergio Vigil. Condicionados por la cuenta regresiva del reloj y la desventaja, los argentinos se lanzaron decididamente al ataque más allá de los riesgos defensivos. A esa altura, con cinco minutos por delante, ya poco importaba recibir un golpe más. Y se convirtieron en un torbellino que arrinconó a los neozelandeses. >

Luego de un par de ocasiones perdidas, Jorge Lombi se apuntó el primero de sus tres goles a 4 minutos de la chicharra, con un disparo que se filtró abajo, sobre la derecha del arquero Kyle Pontifex.>

Fue el impulso necesario para mantener vigente la idea del milagro. Y un nuevo córner a 3 minutos del final le dio la oportunidad al máximo goleador de la historia del hockey argentino de establecer el empate tan ansiado. >

Restaba más sufrimiento: en la última bocha, luego de que Lucas Argento se retirara con una tarjeta amarilla, Nueva Zelanda forzó dos córners con el tiempo cumplido, pero se sobrepusieron la garra y la determinación de los muchachos para defenderlos y llevar el encuentro a los siete minutos y medio del tiempo extra. >

Evidentemente, con el repunte en el resultado, el envión anímico estaba claramente del lado del equipo de Sergio Vigil, que en el breve descanso motivó a Lombi y le juró: "Jorge, ya hiciste dos, vas a hacer el tercero". >

Todavía sin el mellizo Argento en la cancha, la Argentina emprendió el último esfuerzo para atesorar el gol de oro que le diera el título y la clasificación. No hubo mucho margen para el suspenso: la oportunidad apareció tras una falta que le cometieron a Mario Almada en el círculo a los 5 minutos del alargue. Entonces allí, en el primer córner corto de ese período, Lombi facturó con aquel disparo inatajable al ángulo derecho que le borró la sonrisa a Shaw y al resto de los jugadores vestidos de negro. >

Allí se desató el grito argentino con todos los ingredientes que puede tener un festejo: saltos, abrazos, palmadas, la copa en alto y una vuelta olímpica animada por los 18 jugadores, el cuerpo técnico y allegados al plantel. Se justificó esa emoción: el seleccionado argentino empezó a sentirse parte nuevamente de los mejores equipos del mundo. Pero ahora, en Río, irá por más.>

En Holanda

El Champions Trophy 2008 se jugará en el Hockey Club Rotterdam del 21 al 29 de junio; allí ya se aseguraron un lugar el anfitrión -Holanda- y la Argentina.

Los otros cuatro clasificados para ese torneo surgirán del Champions Trophy de este año, que se realizará en Lahore, Paquistán, del 1 al 9 de diciembre. >