ANALISIS
Lo que viene
Por Ignacio Hintermeister

Binner y Bielsa están montados sobre caudales electorales similares; ambos disputarán el 30 por ciento que no fue a votar y el 15 por ciento de los que votaron en blanco. Desplegarán argumentos ya conocidos: los números de la gestión provincial de un lado, el recambio y la transparencia del otro. Pero dependerán también de factores externos y de un último argumento propio, del que sin embargo no podrán hacerse cargo.

El primero de esos factores es la intervención del presidente. Oficialistas y opositores se cuidan de criticar al dueño de la billetera en un país federal de derecho y unitario de hecho; el electorado es sensible a la obra pública y Kirchner ya estará jugando la presidencial por la "pingüina". ¿Esto lo excluye a Binner?; el rosarino es opositor, no suicida.>

La crisis eléctrica será otro punto sensible. En condiciones climáticas rigurosas, aún cuando la Casa Rosada privilegie los consumos domésticos, el problema podría llegar por el lado de suspensiones, salarios recortados y estrangulamientos productivos a la industria y el campo.>

La inflación también jugará su rol. Santa Fe es parte de un país que vota más con la accesibilidad a la cuota que con la virtud cívica. Y el humor de los consumidores no se manipula como lo datos del Indec.>

El último de los grandes factores externos será la campaña nacional, y el compromiso que adopten personajes como Reutemann en el pago chico o la propia Cristina Fernández, de cara a las elecciones del 28 de octubre, casi dos meses después de la votación de Santa Fe, el 2 de setiembre.>

Conforme las encuestas muestren que la paridad se mantiene, aparecerán entonces lo últimos argumentos potenciales de la disputa. Si las propuestas y los climas no definen las preferencias, entonces entrará en juego la campaña sucia.>